sábado, marzo 20, 2010

Y en tu definitiva ausencia
edificarán cientos de secretos
en el solar dejado por tu nombre.
Mas ya nada importará,
lo que se hable de ti y de tu tiempo,
a la dudosa luz cambiante
que proyecta el fuego de la memoria
cuando es suavemente aventado
con el espíritu de otras voces,
en los cambiados espacios de otros tiempos.
Habrá terminado todo lo que directamente te atañe
y tu recuerdo será materia informe
que engrosa la endeble solidez del estar
de aquellos que aún permanecen.

Y ni siquiera podrás lamentarlo,
definitivamente disuelto en tu propio olvido,
dependiendo para ser minimamente cierto
del esforzado recuerdo de otros
que precisan de la alargada frescura de tu sombra
para sentirse menos inciertos
bajo el implacable rigor de los días
sucediendo uno tras otro,
en la misma implacable manera
que tu desvanecido mirar
alguna vez sintió igual de apremiante
en el ensimismado mecanismo inaccesible
de su hermético silencio.

2 comentarios:

  1. Complejo pero muy hermoso.
    Te compro, para siempre, los tres primeros versos.

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  2. Mejor te los regalo...

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