domingo, junio 19, 2011

COSMÓPOLIS


Es un libro interesante.

Escrito por el filósofo británico Stephen Toulmin, "Cosmópolis" profundiza en el discurso filosófico de la modernidad  para detectar algunas importantes contradicciones que han tenido consecuencias en el desenvolvimiento histórico de las sociedades occidentales.

En pocas palabras, la Modernidad es un proceso histórico, social y filosófico que comienza en el siglo XVII y que busca convertir la razón en la norma trascendental y vertebradora de toda la sociedad.

Como no podía ser de otra forma, Toulmin se centra en Descartes, en "Su pienso, luego existo" como fuente originaria de todo este movimiento, pero, y de manera brillantemente dismitificadora, realiza un análisis histórico y social de las consecuencias que este modo de pensar a tenido para el desenvolvimiento de las sociedades europeas.

Para Toulmin, la principal consecuencia nefasta del pensamiento moderno es la traslación de la posibilidad de una verdad objetiva a esferas de pensamiento y vida como la ética y la moral. La más nefasta influencia de la Modernidad es la creencia, casi religiosa, en la posibilidad de la existencia de una verdad moral con indepenencia de las partes.

Usando el pensamiento es posible llegar a una conclusión objetiva y cierta que invalide como falsos todos los modos de vivir y pensar. Y la principal consecuencia de todo ello son las guerras de religión que asolan toda Europa durante la práctica totalidad del siglo XVII.

Los productos de la razón pasan a ser indiscutibles por contraposición al modo de pensar humanista, renacentista, en el que nadie ambicionaba estar en la verdad, por considerarse incapaces de encontrar verdades absolutas en asuntos de índole tan complicada como los éticos y morales.

Toulmin contrapone el espiritu librepensador de Montaigne al estricto método cartesiano que se aplica todo como si el mundo fuera susceptible de ser trasladado a unas estructuras matemáticas y geométricas.

Y lo sacrificado en ese proceso, mucho más que la verdad, allá donde se encuentre (si es que se encuentra), es la capacidad para el diálogo entre opiniones contrapuestas que caracterizaba esa actitud dialogante propia del humanismo renacentista.

Tener la razón, estar en lo cierto se convierte también en un arma que es esgrime contra el otro, un arma que resuelve los debates de manera rápida impidiendo la discusión, negando la posibilidad del punto de vista y absolutizando los asuntos éticos y morales.

Del mismo modo que solo hay un Dios verdadero, también hay una única verdad verdadera,

Merece la pena leerlo.

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