domingo, noviembre 15, 2015

Looper

Lo que más me gusta de "Looper" es que sea una muy lograda amalgama entre cine negro y la ciencia ficción.

Y lo que tiene de cine negro es ese tono entre descarnado y fatalista que impregna las relaciones entre los personajes. Enfrentados de manera dramática e inevitable por diferentes deseos que configuran percepciones de la realidad absoluta y desesperadamente contradictorias que generan la sustancia dramática que impregna el relato,

Pero la ciencia ficción interviene para, sirviendo de contexto, enriquecer ese estilema propio del género.

Porque hablamos de un futuro en el que es posible el viaje en el tiempo y de un personaje que. gracias a las posibilidades que ofrece ese viaje. se desdobla en dos destinos diferentes que pugnan por prevalecer en un mismo espacio y un mismo tiempo.

Mientras uno que es mayor intentará evitar que los viajes en el tiempo sean posibles y así preservar la felicidad futura de sí mismo, el otro sólo buscará resolver el problema de supervivencia que aquel le plantea con una necesidad que no termina de entender.

Así pues, en "Looper" a tensión dramática se produce entre dos personajes que en realidad son la misma persona.

En este sentido, "Looper" consigue hacer algo interesante de ese tema tan querido en los últimos años por los guionistas de la industria cinematográfica que es el viaje en el tiempo. Incluso llega a poetizarlo en un maravilloso final del que no voy a contar nada.

En definitiva, se trata de una película curiosa y diferente, que consigue sorprender realizando el milagro de sobreponerse a la tendencia a la eterna repetición de lo mismo que caracteriza al cine comercial con vocación de masas palomiteras.

Sólo por eso merece ser tenida en alta y estima considerada,

No es tan fácil ser distinto pero "Looper" se atreve a serlo y lo consigue.

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