jueves, agosto 25, 2016

Corrupción

Una de las principales conclusiones que se extraen de los papeles de Barcenas es el propio mecanismo de la corrupción,

A cambio de dinero, y por indicación del partido político beneficiado con ese capital, la administración controlada por ese partido concedía a los empresarios que habían dado ese dinero determinados concursos públicos.

O bien el pliego se amañaba directamente, o bien se tomaba la decisión en contra de la recomendación técnica si esta se producía.

En este sentido, la corrupción está relacionada de manera directa con la prevaricación.

Sin embargo, parece que queda fuera del concepto de corrupción que Partido Popular y Ciudadanos están definiendo, creando la necesaria letra pequeña que permite que se puede hacer lo contrario de lo que dice la letra grande.

Y esto también es corrupción.

Porque lo que se está haciendo es utilizar lo accesorio y excepcional para definir la normalidad de un concepto,

Utilizar el enriquecimiento bruto, metiendo la mano en la caja y dejando marcas de chorizo en los billetes, para definir la corrupción es evitar la posibilidad de que el frío mecanismo de financiación ilegal de los partidos quede fuera, pero precisamente éste es el corazón de la corrupción en nuestro país como puede deducirse de Andalucía, Madrid y  Valencia.

A cambio de dinero, empresarios obtienen contratos cuya obtención implica intervenir sobre los mecanismos de contratación del estado.

Es el enriquecimiento sutil y tranquilo, el habitual.

Los gañanes que meten la mano en la caja son minoría, el chivo expiatorio necesario para que el sistema siga existiendo, un chivo expiatorio que de manera corrupta esta nueva definición interesada y táctica de la corrupción consagra.

Y en este sentido nuestros legisladores se mantienen en su linea de legislar más contra los que roban peras y melones saltando la tapia que contra aquellos que para robar lo que hay detrás de la tapia deciden comprar el solar entero.

Hecha la ley, hecha la trampa.

Las buenas palabras que recogen las leyes necesitan de reglamentos que desarrollen de manera operativa la posibilidad de hacer lo que se legisla, necesitan que la letra pequeña desarrolle y esté a la altura de lo que dice la letra grande.

Pero también hay corrupción cuando la letra pequeña contradice lo que expresa la letra grande.

Y lo hacen al aire libre, delante de tu cara.

Y si les pides que te lo expliquen, te lo explican,

Y además te reconocen que el hecho de basar la regla en la excepción es lo mejor porque, de lo contrario, la gran mayoría de los políticas tendrian que dimitir.

De manera directa, te reconocen que la corrupción es algo generalizado en todas las administraciones de nuestro país.

Por eso, y a la hora de definir qué es corrupción, hay que restringir el concepto orientandolo a la consagración de los chivos expiatorios como tales.

Muy edificante todo.

Palabras y más palabras buscando construir una confortable realidad a medida.

La nueva política de Ciudadanos es hacer la vieja por otros medios.

Porque no olvides que la corrupción política no sólo tiene que ver con el enrequecimiento sino con el uso del poder público para obtener cualquier ventaja ilegítima para uno mismo o para terceros.

Toma nota.

Para nuestros políticos, el Watergate no sería corrupción.

De locos.

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