viernes, agosto 21, 2009

BATTLESTAR GALÁCTICA

A finales de la década de los setentas del siglo pasado, y como consecuencia del arrollador influjo que tuvo el estreno de "Star wars" en le emergente industria del ocio mundial, el productor Glen A. Larson creó para la televisión "Battlestar Galáctica". En el transcurso de varias temporadas y algunas películas pata televisión que en España se estrenaron en cine, los supervivientes de una civilización humana inspirada de forma lejana en lo helénico escapaban de sus exterminadores, los cylones, en busca de un mítico planeta Tierra.

Guardo buenos recuerdos de aquella serie que reunía el encanto de la serie B cinematográfica que tenían todas aquellas series producidas en la década de los 70's... Argumentos eficaces, diálogos precisos, acción a raudales, personajes arquetípicos (el bueno, el malo, la chica, el amigo del bueno...); historias rápidas y fáciles en las que casi se transparentaba el planteamiento exposición-nudo-desenlace, narradas sin complicaciones por eficaces imitadores de Don Siegel.

Ahora, los tiempos han cambiado.

Y la diferencia que hay entre la vieja Galáctica y ésta que, desde el 2004 y durante cinco temporadas ininterrumpidas, viene emitiéndose por el canal sci-fi es la misma que existe entre la primera versión arcade de un juego de ordenador y su última y compleja versión basada en la realidad ampliada y los juegos de rol.

Manteniéndose la misma estructura básica de la historia, el planteamiento es mucho más complejo. Puede decirse que, aunque existen escenas de acción, "Battlestar Galáctica" apuesta por un planteamiento más complejo y lo curioso es que esta complicación descansa en los cylones, personajes que prácticamente eran blancos de tiro en la primera versión sólo apareciendo de forma oportuna para ser burlados o abatidos por los pilotos de Galáctica.

Ahora algunos de los cylones, los más avanzados, han abandonado sus formas robóticas para adoptar una forma humana.

En este sentido, la historia bucea en la complejidad que Phillip K. Dick introducía en su "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", la complejidad de un mundo donde máquinas y hombres tienen forma humana e incluso uno no puede estar realmente seguro de su propia condición, aspecto presente en el libro y no del todo bien reflejado en "Blade Runner", la película basada en la historia de Dick.

Los cylones están infiltrados entre los humanos y, lo que es más interesante, sienten una extraña atracción sado-masoquista hacia sus creadores que les lleva a mantener extrañas relaciones en las que se mezcla la pura observación científica con la fascinación por una especie que, aun siendo sus creadores, se les presentan complejos y llenos de emociones que a sus ojos robóticos les vuelven débiles... y, sin embargo, interesantes aunque sólo sea porque están realmente vivos.




En este sentido, la persecución que los cylones hacen de los supervivientes humanos tiene un componente sádico y perverso pues el enfrentamiento nunca es directo y los cylones parecen gatos que disfrutan poniendo al ratón humano en una situación comprometida detrás de otra... En todo momento, parecen tener un refinado plan a cuya resolución, como era de esperar, no se asiste en el final de la primera temporada.

Este aspecto, junto con un estupendo acabado en la producción propio de las mejores series de televisión del momento, convierten a "Galáctica" en un interesante entretenimiento... aunque, y todo sea dicho, no resulte suficiente como para entrar en mi Olimpo de las Grandes Series.



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