jueves, diciembre 09, 2010

UN PROFETA

Hay varios aspectos interesantes, cuando no directamente brillantes, en esta película francesa.

Por un lado, el modo en que se combinan aspectos tan aparentamente opuestos como la violencia más sangrienta y descarnada con la fantasía visible de las ensoñaciones que el protagonista vive en la intimidad de su celda, elemento que es uno de los aspectos más interesantes con que cuenta este trepidante e intenso melodrama carcelario.

Por otro, el modo en que, mientras se despliegan con sabiduría, precisión y acierto los elementos básicos que componen la narrativa de un melodrama carcelario, asistimos al proceso de supervivencia del protagonista en un entorno tan descarnado y hostil... Ese modo en que se utilizan las convenciones del género para producir un relato diferente, casi documental, del ascenso de Malik El Djejabena hasta posicionarse como un próspero delincuente, casi como consecuencia de su impulso de supervivencia. Y a este ascenso sucederá en paralelo la caída de Luciani, el mafioso corso en que Malik terminará apoyándose para realizar sus planes.

La relación entre Malik y Luciani es el punto esencial de la historia, un juego de posesión y explotación que contaría con la aprobación del viejo Joseph Losey, un juego en el las condiciones de débil y fuerte terminan cambiando de propietario de una forma gradual, con el paso de un tiempo que no parece estar del lado del viejo corso sino de la juventud irrefrenable de un Malik que termina encontrando un propio camino que empieza en las migajas que se van cayendo de la rebosante mesa del corso.

En este sentido, "Un prophete" tiene un cierto aire naturalista, directo, lleno de verdad que resulta imposible ignorar, que interpela constantemente al espectador con su crudeza brutal de básica supervivencia, en el límite y en el filo; un aire que transforma el color de la película en un espiritual blanco y negro que conecta la película con los grandes clásicos del melodrama carcelario tanto europeos (La evasión de Jean Becker) como norteamericanos (El hombre de Alcatraz de John Frankenheimer).

La casualidad hará que Luciani se interese por Malik, usará su poder sobre él para obligarle a cometer un asesinato y, como contrapartida, lo acogerá bajo su ala. Poco a poco Malik se snetirá seguro y comenzará a utilizar la seguridad e impunidad que le proporciona ese cobijo para construirse a medida un lugar en el mundo, a espaldas de Luciani.

"Un prophete" es una película imprescindible, difícil de olvidar, llena de vida y también de muerte, de ascenso y decadencia, que conecta con energías poderosas y esenciales que a todos nos afectan, llena de momentos inolvidables, algunos incluso mágicos, pura épica, la épica de tener el valor de hacer lo que en cada momento se está llamado a hacer... para así terminar siendo lo que se está llamado a ser, tanto para bien como para mal, para la vida o para la muerte.

Nos muestra el milagro doble de la materialización de un destino y la disolución de otro, la luz y la oscuridad, la doble cara de una misma moneda que late sin parar hasta que deja de hacerlo.

Obra maestra.



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