Sánchez llega al 34 % sin sus indecisos

Sánchez llega al 34 % sin sus indecisos
Opinión · Elecciones 29-N · CIS

El 34 % que el CIS atribuye al PSOE puede obtenerse sin contar a los votantes progresistas que todavía no saben a quién votar. No indica que los haya recuperado: siguen fuera de la cifra, y la mayoría quiere votar.

En un vistazo
→ Dos cifras distintas: solo el 25,3 % de todos los entrevistados dice que votaría al PSOE; el 34 % es una estimación calculada solo sobre los votos válidos.
→ Sin indecisos: si se calcula el voto socialista únicamente sobre quienes ya han elegido papeleta, el PSOE obtiene un 34,6 %, prácticamente la cifra oficial.
→ No es recuperación: la intención directa socialista no se mueve (25,4 % en septiembre, 25,3 % en octubre), mientras la indecisión de los antiguos votantes de PSOE y Sumar sube del 13,3 % al 16,1 %.
→ Fuera de la cifra: el 87 % de esos indecisos dice que quiere votar. Entre quienes votaron Sumar, la indecisión se duplica en un mes.
→ La clave: esa reserva no está incluida en el 34 %. Lo que decida antes del 29 de noviembre pesará en el voto de izquierda.

En «La izquierda no se moviliza, pero Sánchez podría no necesitarlo» analizamos el adelanto del barómetro de octubre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y señalamos una paradoja: crecía la indecisión entre quienes votaron a la izquierda en 2023 y, al mismo tiempo, la estimación del PSOE subía hasta el 34 %.

Entonces solo teníamos los resultados generales. Ahora el CIS ha publicado los microdatos del estudio 3582, es decir, las respuestas individuales de cada persona entrevistada. Con ellos podemos responder a dos preguntas: de dónde sale ese 34 % y quiénes se quedan fuera de él.

De dónde sale el 34 %

El CIS ofrece dos cifras que conviene no confundir. La primera es la intención directa de voto: el porcentaje de todos los entrevistados que dice que votaría a un partido. La segunda es la estimación de voto: un cálculo que intenta anticipar el resultado electoral y que se expresa solo sobre los votos válidos, es decir, las papeletas de partidos y los votos en blanco.

En octubre, solo el 25,3 % de los entrevistados declara que votaría al PSOE, prácticamente lo mismo que en septiembre (25,4 %). Sin embargo, la estimación le atribuye un 34 %. ¿De dónde salen esos nueve puntos de diferencia mientras crece la indecisión progresista?

La explicación es sencilla. Si dejamos fuera a quienes no saben a quién votar, a quienes no votarían, a quienes no contestan y a quienes anuncian un voto nulo, y calculamos el porcentaje del PSOE solo sobre quienes ya han elegido papeleta, el PSOE obtiene un 34,6 %, prácticamente el 34 % oficial.

Dicho de otro modo: el PSOE no necesita a los indecisos para alcanzar esa cifra. Y precisamente por eso el 34 % no puede indicar que los haya recuperado.

Esto no significa que hayamos reproducido el modelo del CIS, que aplica ajustes adicionales: en otros partidos las cifras no coinciden de forma tan exacta. Pero para nuestra pregunta es suficiente. El 34 % puede obtenerse casi por completo sin los indecisos.

Hay además un dato que lo confirma. Si los indecisos progresistas estuvieran volviendo al PSOE, su intención directa de voto subiría. No sube. Lo que sube es la indecisión.

Quiénes se quedan fuera del 34 %

Entre quienes votaron PSOE o Sumar en 2023, la indecisión pasa del 13,3 % en septiembre al 16,1 % en octubre. Los microdatos permiten saber algo más de ellos: si piensan ir a votar.

El 87 % de esos indecisos declara una probabilidad de votar de entre 8 y 10, en una escala de 0 a 10. En la práctica, el 14 % del antiguo electorado progresista no ha decidido su voto, pero dice estar muy dispuesto a votar. En septiembre esa reserva era del 11,5 %.

No hablamos, por tanto, de votantes que anuncien que se van a quedar en casa, sino de personas que quieren votar y todavía no han elegido papeleta. Naturalmente, decir que se va a votar no garantiza hacerlo.

El fenómeno es más visible entre quienes votaron Sumar. Su indecisión se duplica en un mes, del 10,7 % al 21,8 %, y el 90,3 % de ellos declara una alta probabilidad de votar.

Tampoco han roto con la izquierda. Entre esos antiguos votantes de Sumar ahora indecisos, el 20,6 % dice sentir simpatía por Sumar y el 15,2 % por el PSOE. Cuando se les pregunta qué partido está más cerca de sus ideas, el 33,8 % responde Sumar y el 9,4 %, el PSOE. Son grupos pequeños dentro de la encuesta y conviene leerlos con prudencia, pero apuntan en una dirección clara: una parte de estos indecisos conserva sus referencias en la izquierda, aunque todavía no las haya convertido en un voto.

Además, el paso de antiguos votantes de Sumar al PSOE baja del 18,6 % en septiembre al 12,5 % en octubre. Como son encuestas a personas distintas, no podemos afirmar que quienes dejan de ir al PSOE sean los mismos que se vuelven indecisos. Pero ambas cosas coinciden: más indefinición en ese electorado y menos captación socialista.

Los indecisos siguen ahí, fuera de la cifra

Los microdatos confirman lo que apuntaba el adelanto: la izquierda no está recuperando a sus indecisos. Al contrario, crecen, sobre todo entre quienes votaron Sumar.

El 34 % del PSOE no contradice esa conclusión. Es una cifra que se alcanza casi por completo con quienes ya han decidido su voto, sin contar a quienes dudan. Por eso no puede leerse como una señal de que Sánchez haya recuperado a los suyos.

Esos indecisos siguen ahí, fuera de la cifra. La mayoría quiere votar y todavía no sabe a quién.

Lo que decidan antes del 29 de noviembre será una de las claves del voto de izquierda.

Fuente: elaboración propia a partir de los microdatos del barómetro de octubre de 2026 del CIS (estudio 3582), con la ponderación nacional oficial, y comparación con el barómetro de septiembre de 2026. Al tratarse de encuestas a personas distintas, los porcentajes no permiten seguir los cambios de voto de cada individuo.

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