El "Cholismo" al revés: por qué el dinero no siempre marca el destino

El "Cholismo" al revés: por qué el dinero no siempre marca el destino
Opinión · Fútbol · LALIGA 2025-26

El descenso de Girona, Mallorca y Oviedo, junto con la salvación del Levante y del Sevilla, vuelve a desmontar el dogma de que la billetera dicta sentencia.

Año tras año, Diego Pablo Simeone repite desde la sala de prensa la misma idea: el Atlético no puede competir de tú a tú con Madrid y Barça porque la brecha presupuestaria es insalvable. Pero los datos oficiales de LALIGA, mirados con calma, invitan a darle la vuelta al discurso. Tanto arriba como abajo.

En un vistazo: la tesis
El discurso del presupuesto es una excusa cómoda. Año tras año los entrenadores recurren a la diferencia económica para justificar resultados pobres. Esta temporada, los datos oficiales lo desmienten en la zona baja con una rotundidad incómoda.
Los "ricos" del pozo han descendido. Girona (76,9 M€) y Mallorca (60,9 M€) tenían más dinero para gastar en plantilla que la mayoría de los equipos que se han salvado. Han bajado igualmente.
Los "pobres" han sobrevivido. El Levante (17,4 M€) ha salvado la categoría con el LCPD más bajo de toda Primera. El Sevilla (22,1 M€), con un presupuesto propio de un recién ascendido, ha aguantado sin apuros.
La conclusión incomoda al discurso oficial. El dinero ayuda, pero no decide. Lo que separa salvación de descenso no aparece en el balance: es gestión, fichajes y vestuario.

I. El dogma del presupuesto, otra vez sobre la mesa

Seguro que te suena la canción. Año tras año, Diego Pablo Simeone nos recuerda desde la sala de prensa que el Atlético de Madrid no puede competir de tú a tú en una liga de 38 jornadas contra el Real Madrid y el FC Barcelona. ¿Su argumento? La insalvable brecha presupuestaria. El argentino insiste en que, a largo plazo, el dinero dicta sentencia en la parte alta de la clasificación.

Pero este fin de semana ha terminado LALIGA 2025-26 y los datos oficiales de la patronal invitan a darle la vuelta al discurso. Año tras año, los datos sugieren que en lo alto el talonario inclina la balanza, pero la pelea por la supervivencia demuestra que la gestión deportiva, el hambre y el rendimiento real sobre el césped pueden desmontar por completo el dogma del presupuesto.

En la cumbre, el talonario inclina la balanza. En el pozo, el dinero no garantiza absolutamente nada.

II. La radiografía de la zona baja: posición vs. billetera

La siguiente tabla cruza la clasificación final con el Límite de Coste de Plantilla Deportiva (LCPD) publicado por LALIGA tras el mercado de invierno, en marzo de 2026. Es decir, el dinero real que cada club ha podido gastarse durante la segunda vuelta en sueldos, cuerpo técnico y amortizaciones.

Pos. Club LCPD (invierno 25-26) Estado final
11ºRCD Espanyol57,1 M€Salvado
12ºAthletic Club132,1 M€Salvado
13ºSevilla FC22,1 M€Salvado
14ºDeportivo Alavés47,7 M€Salvado
15ºElche CF36,8 M€Salvado
16ºLevante UD17,4 M€Salvado
17ºCA Osasuna57,2 M€Salvado
18ºRCD Mallorca60,9 M€Descendido
19ºGirona FC76,9 M€Descendido
20ºReal Oviedo46,8 M€Descendido

Fuente: LALIGA, actualización de LCPD tras el mercado de invierno (3 de marzo de 2026), recogida por 2Playbook.

El cruce es tozudo: los tres clubes descendidos tienen un límite salarial superior al de varios equipos que han logrado salvarse. La conclusión surge sola.

III. El colapso de los "ricos" del pozo

El caso del Girona FC es el más flagrante de la temporada. Con 76,9 millones de euros de límite salarial, el club catalán cuadruplicaba los recursos del Levante y casi duplicaba los del Elche, Alavés u Osasuna, todos ellos salvados. Tenía margen para haber peleado por mitad de tabla y ha terminado penúltimo. Y, aun así, el descenso del Girona no es la sorpresa mayor: el equipo venía de un curso brillante en Europa que vació la plantilla y dejó secuelas evidentes.

Más llamativo es el Mallorca, que con 60,9 M€ se permitía un colchón presupuestario sobre seis de los siete clubes que han terminado por encima en la clasificación. La gestión deportiva, no la billetera, explica que haya bajado.

Hay quien desciende con más dinero en la plantilla que media tabla. Eso ya no es un accidente: es un fracaso de gestión.

IV. El "milagro" relativo del Levante UD

En las antípodas, el Levante UD. Tras los reajustes del mercado de invierno —donde no llegaron a materializarse traspasos previstos como el de Etta Eyong— la plantilla granota quedó con un LCPD de 17,4 millones de euros, el más bajo de toda Primera. Con esos números, las apuestas los daban por muertos desde febrero. ¿El resultado? Permanencia en el puesto 16º, compitiendo contra clubes que disponían de tres o cuatro veces más dinero para confeccionar la plantilla.

Conviene matizar el relato: el Levante había arrancado la temporada con 35,5 M€ y vio reducido su límite a mitad de curso por motivos contables, no porque fuera un equipo "pobre" desde agosto. Pero el dato final no deja de ser elocuente.

El dato que duele
El Levante (17,4 M€) ha sobrevivido. El Girona (76,9 M€) ha descendido. La diferencia entre ambos es de 59,5 millones de euros a favor del que baja. El césped no entiende de balances.

V. Sevilla y Athletic, los millones que no compran tranquilidad

Dos casos cierran el círculo. El Athletic Club, con 132,1 millones de euros de LCPD —quinto presupuesto más alto de toda España, por delante de clubes que jugarán Europa—, ha terminado 12º. Por debajo de un RCD Espanyol que manejaba menos de la mitad de ese tope salarial. No es un fracaso deportivo grave, pero sí una demostración de que el dinero por sí solo no garantiza ni la excelencia ni una posición tranquila en mitad de tabla.

El Sevilla FC es la otra cara de la moneda y un asterisco obligatorio en cualquier análisis presupuestario español. Con un LCPD machacado hasta los 22,1 millones por el control económico de LALIGA tras años de excesos y de cuentas que ya no se sostenían, ha salvado la categoría en el puesto 13º. Su presupuesto de ingresos sigue siendo el de un club grande, pero el dinero disponible para fichar y pagar sueldos es propio de un recién ascendido. Y aun así, sobrevivir le ha sobrado.

Tener más dinero que la mitad de la liga no salva del descenso si la gestión deportiva falla.
Tener el LCPD más bajo de Primera no condena al descenso si el trabajo en el campo funciona.
Acumular masa salarial no compra automáticamente una posición tranquila en mitad de tabla.
Cuando el dinero y el resultado deportivo no se alinean, la responsabilidad rara vez está en la billetera.

El césped no entiende de balances

La próxima vez que escuches a un entrenador escudarse en la diferencia económica para justificar un mal resultado, desconfía. Te quiere engañar. Lo que cuenta es la calidad de su trabajo, la optimización de los recursos, el acierto en los fichajes y el compromiso del vestuario.

Este año, LALIGA ha demostrado que se puede descender siendo el "rico" de la mudanza y que se puede sobrevivir, otra vez, con los bolsillos prácticamente vacíos. El césped, en cualquier zona de la tabla, no entiende tanto de balances como nos quieren hacer creer. Una temporada no hace tendencia, pero sí obliga a matizar el dogma.

Hay mucha excusa escrita para tan poco rendimiento sobre el campo.

Nota: los datos de LCPD utilizados corresponden a la actualización oficial de LALIGA tras el mercado de invierno de la temporada 2025-26, publicada el 3 de marzo de 2026. El LCPD incluye el gasto en jugadores, cuerpo técnico del primer equipo, filiales, cantera y amortizaciones.

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