La verdadera razón del ataque a Venezuela (II): La Ley GENIUS y por qué no detuvo a Venezuela

El fin del "Bypass" venezolano (Parte II): La Ley GENIUS y por qué no detuvo a Venezuela

Si el articulo anterior explicaba el carril, esta continuación explica la reacción de Washington: cuando el "dólar sin bancos" se vuelve "dólar con policía"

Este texto continúa "La verdadera razón del ataque a Venezuela: petróleo, dólares y el fin del bypass".

En un vistazo: En el artículo anterior sostuve que Venezuela encontró una puerta trasera para seguir comerciando en dólares sin pasar por bancos de Nueva York, usando USDT como carril paralelo. La objeción lógica es inmediata: si era tan grave, ¿por qué EE. UU. lo permitió hasta 2026? Esta Parte II responde: no lo permitió. Intentó cerrarlo con la GENIUS Act (julio 2025), una ley federal específica diseñada para reconquistar el control sobre el "dólar tokenizado". Pero el bypass persistió durante meses. Y cuando la ley no bastó para detener el flujo, llegó la fuerza (enero 2026). El patrón es claro: primero ley, luego escarmiento. Cuando el poder es infraestructura, el conflicto no se decide en el pozo… se decide en el carril.

En la Parte I sostuve esto: Venezuela no "abandonó el dólar"; encontró una puerta trasera para seguir comerciando en dólares sin pasar por bancos de Nueva York, usando USDT como carril paralelo.

La objeción lógica es inmediata: si era tan grave, ¿por qué EE. UU. lo permitió hasta 2026?

Respuesta: no lo permitió. Intentó cerrarlo antes. Y que haya necesitado una ley federal específica es la prueba de que el bypass no era anecdótico. El nombre del intento es la GENIUS Act, firmada el 18 de julio de 2025.

Esta segunda parte no contradice la primera: la completa. La tesis es la misma, pero ahora se ve el tablero entero: bypass → reacción legal → persistencia del bypass → escalada.


1) El poder invisible: por qué una ley sobre "stablecoins" es una ley sobre hegemonía

En la Parte I expliqué que el poder del dólar no es solo "moneda fuerte": es infraestructura (bancos corresponsales, SWIFT, OFAC).

Pues bien: el dólar tokenizado (stablecoins) era, de facto, una forma de hablar en inglés sin pasar por las emisoras.

La GENIUS Act es el momento en que Washington admite por escrito: la tecnología abrió un carril que amenaza el monopolio del sistema de pagos en dólares. Por eso entra a regularlo como asunto de Estado, no como capricho financiero.

2) Lo que hizo Venezuela: recordatorio mínimo (para entender el golpe de 2025)

El mecanismo ya lo describí: cobro en USDT (dólar 1:1), movimiento por blockchain, evasión del circuito bancario tradicional.

Y, a escala, esto no era un experimento: era una reconfiguración de contratos y de cobros.

Aquí no hay que "rebajar" nada de lo anterior: si el flujo existió, el valor existió. Lo que está siempre en disputa es la forma final (cuánto queda en USDT, cuánto rota, cuánto pasa a BTC, cuánto se "pierde" en intermediarios). Pero el bypass como carril, existió.


3) La respuesta de Washington: la GENIUS Act (18 de julio de 2025)

La GENIUS Act (Public Law 119–27) crea un marco federal para payment stablecoins. El titular blando es "legitimar y regular"; el titular real es reconquistar el carril.

La prueba está en dos piezas duras del texto:

Control sobre emisores extranjeros: la ley condiciona que una stablecoin extranjera pueda ofrecerse/tradearse en EE. UU. a que el emisor tenga capacidad tecnológica para cumplir y cumpla con cualquier "lawful order".

Palanca coercitiva ("lawful orders"): define "lawful order" como una exigencia federal válida que puede obligar a seize, freeze, burn, o impedir transferencias de stablecoins.

Traducido a la analogía del artículo: Washington no intenta apagar Internet. Intenta que toda emisora que quiera audiencia en su territorio tenga licencia, se deje auditar y, llegado el caso, acepte que le corten el micrófono.

El "paciente cero": Tether

Aquí el "paciente cero" es Tether. USDT es el bypass más útil porque es el más líquido, pero su emisor no flota fuera del sistema dólar: vive de la paridad, de reservas en activos denominados en dólares y —en la práctica— de su relación con el circuito de liquidez y colateral estadounidense.

Dato clave: Reuters recoge que Tether afirmó haber comprado más de 33.100 millones de dólares en Treasury bills en 2024, convirtiéndose en uno de los mayores compradores de deuda pública estadounidense.

La conexión directa: Venezuela no solo usaba USDT como stablecoin genérica—trabajaba directamente con Tether. Esto convierte la relación en algo más que técnico: era una asociación operativa que permitía al régimen mantener el flujo de petrodólares fuera del sistema bancario tradicional mientras Tether se beneficiaba de un cliente de alto volumen.

Por eso GENIUS no es solo "normativa": es una pinza estratégica. Si un emisor extranjero quiere seguir siendo infraestructura global del "dólar tokenizado", necesita operar en un mundo donde la obediencia a órdenes ejecutables deja de ser opcional. Y la ley lo deja escrito: el stablecoin extranjero solo entra en el perímetro USA si el emisor puede cumplir —y cumple— con lawful orders.

Traducción: el bypass basado en USDT sobrevive mientras el emisor pueda seguir siendo "dólar" a escala planetaria… y eso implica aceptar que, llegado el caso, tendrá que elegir entre neutralidad teórica y obediencia práctica.

Y para rematar: en septiembre de 2025 el Tesoro abrió formalmente el proceso de implementación (ANPRM). Es decir: la GENIUS Act es real, pero su despliegue es un proceso, no un botón.


4) La prueba de que no bastó: Venezuela siguió usando USDT

Si la GENIUS Act hubiera "cerrado el bypass", lo lógico sería ver un retroceso claro del uso de USDT en Venezuela. Pero Reuters describió lo contrario en septiembre de 2025:

  • el gobierno permitía gradualmente el uso de stablecoins dólar (especialmente USDT) en el sector privado para cambios,
  • y PDVSA "había adoptado cada vez más monedas digitales" en sus transacciones.

Esto es clave para la continuidad con la Parte I: no hay rectificación. Hay confirmación del diagnóstico: el carril era tan relevante que EE. UU. legisló… y aun así el carril seguía vivo.


5) Entonces, ¿para qué sirve GENIUS si no detuvo inmediatamente a Venezuela?

Sirve para lo que EE. UU. realmente puede hacer: domesticar el carril donde es centralizado.

Cronología (para entender el patrón):

  • 18 julio 2025: se firma la GENIUS Act: el carril deja de ser "zona gris" y entra en la lógica de control federal.
  • 3 septiembre 2025: Reuters constata que Venezuela sigue usando USDT y que PDVSA adopta cada vez más monedas digitales: el bypass no desaparece.
  • 19 septiembre 2025: el Tesoro publica el ANPRM de implementación: el músculo legal empieza a desplegarse.
  • 1 octubre 2025: se amplía el periodo de comentarios: la maquinaria regulatoria sigue en fase de aterrizaje.
  • Enero 2026: llega la fase de "acción directa" (el cierre que describe la Parte I).

¿Qué hace GENIUS realmente?

Aprieta rampas: todo lo que toque banca, custodios, proveedores regulados, marketplaces con exposición a EE. UU.

Formaliza la obediencia: convierte el "dólar tokenizado" en un dólar cuyo emisor y su distribución deben poder alinearse con órdenes y enforcement.

Crea una frontera: dentro del perímetro USA, el stablecoin aceptable es el que puede ser gobernado. Fuera, queda lo opaco, OTC, jurisdicciones amigas y circuitos paralelos.

La victoria de EE. UU. casi nunca es el apagón total. Es la fricción. No hace falta "matar" el bypass: basta con subir el coste de transacción, el riesgo y la incertidumbre hasta que el carril deje de ser eficiente para un Estado que mueve volumen. GENIUS apunta a eso: no desconecta la red, pero convierte el dólar tokenizado en un carril donde el emisor y sus intermediarios viven bajo la amenaza permanente de cumplimiento y de órdenes ejecutables.

La fricción se ve así: más descuentos OTC, más intermediarios, más comisiones por riesgo, más ventanas de liquidación, más probabilidad de congelación o de "puertas cerradas" en rampas fiat, más necesidad de fragmentar operaciones. El resultado final es simple: si el bypass cuesta demasiado, deja de ser bypass y pasa a ser un impuesto.

En resumen: GENIUS no "mata" el bypass. Lo encarece, lo criminaliza en ciertos nodos y lo empuja a zonas grises. Y cuando no basta, entra el segundo instrumento: la coerción directa (la historia de enero de 2026).


6) Conclusión: el patrón se completa (primero ley, luego escarmiento)

En la Parte I comparé Iraq, Libia y Venezuela como variaciones del mismo desafío: vender recursos fuera del perímetro controlado por Washington.

Esta Parte II añade una capa: hoy no solo hay invasión o intervención; hay también ingeniería legal para reconvertir la tecnología en un apéndice del poder estadounidense.

La GENIUS Act es la confesión: el bypass existía y era peligroso.

Reuters es la constatación: la ley no detuvo a Venezuela en 2025.

Y ahí está la lógica fría que enlaza ambos textos: cuando el poder es infraestructura, el conflicto no se decide en el pozo… se decide en el carril. Y si el carril no se recupera con ley, se recupera con fuerza.


Esto completa el cuadro: Venezuela no abandonó el dólar (Parte I), sino que usó su forma tokenizada como bypass. Washington legisló para recuperar el control (GENIUS Act). El bypass persistió. Y cuando la ley no bastó, llegó la fuerza (enero 2026).

El patrón es el mismo de siempre: primero intentas reconquistar el carril por las buenas. Si no funciona, lo haces por las malas.

Comentarios