Atlético de Madrid: Fuera de casa el problema no es el desacierto: es que las ocasiones son un 33% peores

Fuera de casa el problema no es el desacierto: es que las ocasiones son un 33% peores

Los datos de LaLiga 2025-26 desmontan el mito: los delanteros convierten por encima de lo esperado tanto en casa como fuera de casa. El problema es que fuera la calidad media de los tiros cae de 0.140 a 0.094 (−33%). No hay desacierto: hay pérdida de claridad ofensiva.

Este texto continúa "Desmontando el mito de la falta de contundencia", que demostró que cuando el Atlético no gana, el problema no es "fallar lo claro" sino que baja la calidad de los tiros que genera (un 19% menos). Ese artículo establecía el diagnóstico general. Este lo lleva al terreno donde el cliché se usa más: los partidos fuera de casa.

Y aquí la tesis se vuelve aún más clara: fuera de casa no hay desacierto.

Los delanteros convierten por encima de lo esperado tanto en casa como fuera de casa:

  • En casa: 26 goles cuando lo esperado era 24.57 (+1.43)
  • Fuera de casa: 12 goles cuando lo esperado era 11.08 (+0.92)

El problema es que fuera de casa la calidad de las ocasiones cae un 33%: de 0.140 xG por tiro en casa a 0.094 fuera de casa.

No es que los delanteros fallen. Es que el equipo no genera ocasiones claras con la misma frecuencia que en el Metropolitano.

En un vistazo: Este artículo demuestra con datos que fuera de casa no hay "falta de contundencia". Los delanteros del Atlético convierten por encima del xG esperado tanto en casa (+1.43) como fuera de casa (+0.92). No hay patrón de desacierto. El problema es que la calidad media de las ocasiones cae un 33% fuera de casa (de 0.140 a 0.094 xG/tiro). Cuando se gana fuera de casa, es por sobreconversión excepcional: +3.33 goles sobre apenas 2.67 de xG. Cuando no se gana, el xG generado es bajo (1.05 por partido) y se mete por debajo. La conclusión: los delanteros están cumpliendo. El problema es que el equipo no genera ocasiones claras fuera de casa. El mito de la contundencia culpa al remate cuando el problema es la creación.


1) La métrica que importa: calidad, no cantidad

Imagina dos partidos:

  • Partido A: 15 tiros... pero todos desde fuera del área, con defensas encima, en ángulos imposibles
  • Partido B: 8 tiros... pero todos mano a mano con el portero o desde el punto de penalti

¿Cuál fue más peligroso? El B. Aunque tiró menos.

xG (expected goals o "goles esperados") mide justamente eso: cuánta probabilidad real hay de que cada tiro acabe en gol, según variables como distancia, ángulo, tipo de remate, asistencia, etc. Un tiro desde dentro del área, sin oposición, puede valer 0.40 (40% de probabilidad de gol). Uno desde 30 metros puede valer 0.02 (2%).

xG por tiro (xG/tiro) es simplemente el promedio: si tiras 10 veces y sumas 2.0 de xG total, tu promedio es 0.20 por tiro. Si tiras 10 veces y sumas 0.5, tu promedio es 0.05.

La pregunta clave: ¿Tus tiros son, en promedio, de los buenos (alta probabilidad) o de los malos (baja probabilidad)?

Porque aquí está la trampa del mito de la contundencia: puedes tirar mucho y aun así estar generando tiros pobres, forzados o con oposición. Si el equipo te lleva sistemáticamente a tiros de bajo valor, exigir al delantero que "los meta todos" es irreal.

Y eso es exactamente lo que pasa fuera de casa: no se generan tiros convertibles con la misma frecuencia que en el Metropolitano.


2) Los números que destrozan el mito: no hay desacierto, hay peores ocasiones

En LaLiga 2025–26, los datos son claros:

En casa:

  • xG total: 24.57 (lo que "debería" meter según la calidad de los tiros)
  • Tiros: 176
  • Calidad media por tiro: 0.140
  • Goles marcados: 26
  • Diferencia: +1.43 goles por encima de lo esperado

Fuera de casa:

  • xG total: 11.08
  • Tiros: 118
  • Calidad media por tiro: 0.094
  • Goles marcados: 12
  • Diferencia: +0.92 goles por encima de lo esperado

¿Qué significa esto?

Dos conclusiones claras:

  1. No hay desacierto: Los delanteros convierten por encima de lo esperado tanto en casa como fuera de casa. Si hubiera "falta de contundencia", verías goles por debajo del xG. Aquí es al revés.
  2. La calidad cae brutalmente: De 0.140 a 0.094 es una caída del 33%. Fuera de casa, los tiros son, en promedio, un tercio peores: más lejanos, con más oposición, desde peores ángulos, con menos ventaja.

En otras palabras: los delanteros están haciendo su trabajo. Están convirtiendo por encima de lo esperable. El problema es que fuera de casa lo que se genera no tiene la calidad suficiente, y ni siquiera convertir más de lo esperado compensa cuando la calidad media cae un tercio.


3) Por qué el mito sobrevive: confundir volumen con amenaza

El ojo humano tiende a recordar tiros y llegadas, no su valor real. Un partido fuera de casa puede dejar la impresión de que "hubo ocasiones" por simple acumulación de finales de jugada. Alguien ve 15 tiros y piensa "creamos mucho". Pero si la mayoría son desde 25 metros, con tres defensas delante y sin ángulo, no son ocasiones claras: es actividad sin ventaja.

Ahí el cliché funciona como anestesia: "faltó contundencia" tapa lo que molesta decir: no se está llegando limpio.

Es más fácil culpar al delantero —que está convirtiendo por encima de lo esperado— que reconocer que el plan ofensivo no está generando las ventajas necesarias fuera de casa.

Y ese desplazamiento de la responsabilidad es especialmente injusto cuando los números demuestran que los delanteros están cumpliendo. El problema no es el remate: es lo que el equipo crea antes del remate.


4) El contexto total: un equipo que sí crea... pero no fuera de casa

Para que quede claro: esto no es un equipo que no genere nada. En el agregado de Liga, el Atlético suma:

  • Tiros totales: 284
  • xG total: 34.75
  • Goles: 38

Eso da una media aproximada de 0.122 xG/tiro, un perfil de equipo que, en general, no vive del remate desesperado. Además, en "big chances" (otra forma de medir ocasiones claras) el equipo aparece en posiciones altas de la liga.

El diagnóstico es específico: el problema no es "no generamos nada". El problema es que fuera de casa se degrada la calidad de lo que se genera.

En casa, el equipo crea tiros de 0.140 de calidad media. Fuera de casa, esa calidad cae a 0.094. Esa diferencia del 33% no la pueden compensar los delanteros solo con mejor acierto.


5) Fuera de casa: cuando se gana es por sobreconversión excepcional, cuando no se gana es porque lo generado no alcanza

El desglose de victorias vs no-victorias fuera de casa revela el mecanismo real:

A) Fuera de casa — cuando se gana (3 partidos)

En las tres victorias fuera de casa de Liga:

  • vs Real Betis (2–0): xG 0.64, tiros 9, goles 2
  • vs Getafe (1–0): xG 1.14, tiros 13, goles 1
  • vs Girona (3–0): xG 0.89, tiros 14, goles 3

Total victorias fuera de casa:

  • xG generado: 2.67 (muy poco)
  • Tiros: 36
  • Goles metidos: 6
  • xG/tiro: 0.074 (calidad muy baja)
  • Diferencia: +3.33más del triple de lo esperado

Esto es clave: cuando se gana fuera de casa, no es porque se generen muchas ocasiones claras. Es porque los delanteros convierten con una eficiencia excepcional lo poco que se genera.

Convertir 6 goles cuando lo esperado era 2.67 no es lo normal. Es una sobreconversión del 125%. Eso no es sostenible: necesitas que los delanteros tengan un día excepcional cada vez que juegas fuera de casa.

B) Fuera de casa — cuando no se gana (8 partidos)

Si el total fuera de casa es xG 11.08, tiros 118, goles 12... y restamos las victorias:

Total no-victorias fuera de casa:

  • xG generado: 8.41
  • Tiros: 82
  • Goles metidos: 6
  • xG/tiro: 0.103
  • Diferencia: −2.41 → por debajo de lo esperado

Aquí aparece el patrón que desarma completamente la excusa:

Cuando no se gana fuera de casa:

  • El xG generado es bajo: 8.41 en 8 partidos = apenas 1.05 por partido
  • Se mete por debajo de lo esperado (−2.41)
  • Pero la calidad de los tiros sigue siendo baja: 0.103 xG/tiro

No hay "festival de ocasiones desperdiciadas". Hay poco xG generado y, cuando los delanteros no tienen un día excepcional (como sí lo tuvieron en las victorias), se pierde porque lo generado no era suficiente desde el principio.

La conclusión es clara

Si para ganar fuera de casa necesitas que los delanteros conviertan más del triple de lo esperado, y cuando no ganas es porque el xG generado era bajo desde el principio...

...entonces el problema no es el desacierto. Es que fuera de casa no se sostiene un nivel de claridad ofensiva suficiente para que el resultado no dependa de una eficiencia excepcional.

Los delanteros están cumpliendo: convierten por encima de lo esperado en el agregado. Pero se les está pidiendo que sean excepcionales siempre porque lo que el equipo genera no tiene la calidad necesaria.


Cierre: el problema no es el remate, es la creación

"Falta contundencia" es cómodo porque culpa al delantero. Y a veces tiene razón: hay partidos donde fallas dos mano a mano y pierdes. Pero cuando el patrón muestra que fuera de casa estás convirtiendo por encima de lo esperado (+0.92) con ocasiones un 33% peores, el diagnóstico "falta contundencia" no solo es incompleto: es injusto.

Los delanteros no están fallando. Están cumpliendo. El problema es que lo que se genera fuera de casa no tiene la calidad suficiente, y se les pide que tengan días excepcionales (como el +3.33 de las victorias) para compensar esa falta de claridad.

En casa hay más gol porque las ocasiones son mejores: más limpias, desde mejores zonas, con más ventaja (0.140 xG/tiro).

Fuera de casa, cuando el equipo no gana, la explicación no es "hoy fallamos": es que el tipo de tiros que se producen son, de entrada, tiros difíciles (0.094 xG/tiro).

Y eso no lo arregla el delantero solo, por mucho que siga convirtiendo por encima de lo esperado. Eso lo arregla el plan: cómo se rompen líneas, cómo se llega, desde dónde se llega, con qué superioridad se llega.

Los números no mienten: fuera de casa no hay desacierto. Los delanteros convierten por encima de lo esperado tanto en casa como fuera de casa.

El problema es que la calidad de las ocasiones cae un 33%. Y eso no lo arregla el remate: lo arregla la creación.

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