Los datos demuestran que el Atlético produce talento de élite. Lo que falla es cuánto de ese talento aprovecha en casa
Cada vez que el Atlético ficha caro para roles secundarios aparece el mismo argumento: "si la cantera fuera buena, subirían". Es una coartada. Confunde dos cosas distintas:
- Producción de talento (lo que la cantera genera)
- Conversión en minutos del primer equipo (lo que el club decide capitalizar)
Los datos fuertes apuntan a lo mismo: el Atlético produce mucho… y retiene poco.
En un vistazo: El Atlético de Madrid ha formado 84 jugadores que juegan en las cinco grandes ligas europeas, un volumen comparable al Athletic Club (89) y superior a la Real Sociedad (77). Sin embargo, solo el 28,1% de los minutos acumulados de estos jugadores se juegan en el propio Atlético, frente al 66,3% del Athletic o el 58,1% de la Real Sociedad. La cantera produce, gana títulos juveniles y exporta talento de élite. El problema no es la calidad formativa: es una decisión de modelo que prioriza la venta de canteranos como activo financiero sobre su integración en el primer equipo.
1) La prueba de élite: el informe del CIES Football Observatory (febrero de 2025)
El CIES Football Observatory mide cuántos jugadores "formados" por cada club han jugado en las Big-5 (las cinco grandes ligas europeas: Premier League, LaLiga, Bundesliga, Serie A y Ligue 1) en un periodo largo, usando una definición estándar: tres temporadas entre los 15 y 21 años en el club formador (criterio UEFA).
En el Monthly Report 99 (febrero 2025), que analiza dos décadas completas (periodo 2005/06–2024/25, hasta 31/01/2025), el Atlético aparece como club formador top. Estos datos no son una fotografía del presente: son una tendencia acumulada histórica que muestra el patrón de comportamiento del club durante 20 años.
Los números del Atlético en 20 años:
- 84 jugadores formados que han jugado en Big-5
- 506.554 minutos acumulados en Big-5
- Y el dato que mata el mito: solo el 28,1% de esos minutos fueron en el propio Atlético
Lectura directa: durante dos décadas, la cantera ha producido de forma constante, pero el club ha capitalizado históricamente menos de lo que produce.
Según la tabla Main training clubs del propio informe, el Atlético (13º) se sitúa en el mismo marco cuantitativo que los clubes españoles usados como referencia de cantera en ese mismo periodo de 20 años:
- Athletic Club: 573.537 minutos, 89 jugadores, 66,3% de minutos en el propio club
- Real Sociedad: 548.535 minutos, 77 jugadores, 58,1% en la Real Sociedad
- Bayern München: 514.931 minutos, 80 jugadores, 32,0% en el Bayern
2) ¿Quién es CIES y por qué su informe pesa?
Dentro del Centro Internacional de Estudios del Deporte (CIES), el CIES Football Observatory publica estudios y rankings muy usados en el análisis profesional del fútbol: clubes, agencias, analistas y prensa especializada lo citan de forma recurrente para hablar de mercado, demografía competitiva, minutos, formación y circulación de talento.
El propio Observatorio se presenta como un punto de referencia en investigación aplicada al fútbol y señala que trabaja mediante mandatos y proyectos para actores relevantes del ecosistema (menciona organismos como la FIFA, la UEFA y la ECA, entre otros), así como para clubes de primer nivel.
Esto importa por una razón simple: cuando CIES publica un ranking o una serie larga, no está haciendo opinión. Está aplicando criterios comparables y una metodología explícita, pensada para poder contrastar clubes sin caer en relatos de afición.
En el informe que nos interesa, además, el concepto de "club formador" no es elástico: se basa en un estándar común (UEFA) que exige tres temporadas entre los 15 y los 21 años en el club. Eso evita trampas típicas como atribuirse jugadores por pasos fugaces o inflar la cantera por conveniencia.
3) Producción similar a los "modelos" y superior a varios gigantes
El dato de producción del Atlético (84 jugadores formados en Big-5 en 20 años) se entiende mejor en contexto. En el mismo informe, el Athletic Club aparece con 89 jugadores formados y la Real Sociedad con 77. El Atlético no está lejos del Athletic y se sitúa en el mismo rango de volumen que otras academias europeas de primer nivel incluidas en el top-25 del informe.
Aquí el debate deja de ser emocional: si produces un volumen comparable al Athletic y a la Real durante dos décadas, no puedes sostener que "no hay cantera".
4) La paradoja: producir como el Athletic, convertir como nadie
La diferencia no está en la producción, sino en la conversión de esa producción en minutos propios. Estos porcentajes reflejan el patrón histórico de 20 años:
- Atlético: 28,1% de los minutos Big-5 de sus formados se juega en el propio club
- Athletic: 66,3% de esos minutos se juega en el Athletic
- Real Sociedad: 58,1% en la Real Sociedad
Esto demuestra que el talento existe, pero se aprovecha fuera. No es una carencia formativa: es una decisión de modelo sostenida durante dos décadas.
5) El contraste interno: pocos canteranos en plantilla (Transfermarkt)
Otra foto, distinta pero complementaria: Transfermarkt muestra cuántos canteranos tiene cada club en la plantilla de LaLiga (según su criterio de "eigengewächse"). En la temporada 2025/26, el Atlético aparece con 3, frente a:
- Athletic: 20
- Real Sociedad: 13
- Celta: 10
- Barça: 9
Esto no prueba "cantera mala". Prueba baja conversión al primer equipo.
6) La cantera también gana: títulos nacionales juveniles que cortan la excusa
En juveniles, el título que decide el campeón nacional de clubes es la Copa de Campeones de División de Honor Juvenil (entre campeones de grupo), y la gran copa estatal es la Copa del Rey Juvenil.
En el tramo reciente, el Atlético ha ganado:
- Copa de Campeones 2018
- Copa de Campeones 2024
- Copa del Rey Juvenil 2016
- Copa del Rey Juvenil 2018
Y el contraste con el relato "ellos son el modelo" es incómodo:
- Athletic Club: último gran título juvenil en 2010 (Copa del Rey Juvenil), sin títulos en Copa de Campeones
- Real Sociedad: último título en Copa del Rey Juvenil en 1955, títulos en Copa de Campeones a finales de los 90
Resultado: puedes "usar" más canteranos en el primer equipo y, aun así, no mostrar una superioridad competitiva reciente en los grandes títulos juveniles. Eso desmonta la identificación automática "uso = calidad".
7) Cantera como activo contable: el modelo "pure profit"
El incentivo económico existe y es contable: un canterano vendido genera "beneficio neto total" (pure profit) porque no hay coste de fichaje que amortizar. Cada euro ingresado por su venta es beneficio puro que ayuda a cuadrar las cuentas del Fair Play Financiero.
El modelo no se basa en grandes traspasos excepcionales, sino en un flujo constante de ventas a equipos medianos que, acumuladas, generan liquidez recurrente:
- Jugadores que se van a equipos de nivel medio-bajo por cifras modestas (5-15M€)
- Canteranos que salen cedidos repetidamente y terminan siendo traspasados a clubes menores
- Talentos que abandonan la estructura joven por compensaciones mínimas y luego explotan en otros lugares
El caso Alejandro Garnacho es paradigmático: formado en el Atlético hasta los 16 años, se fue al Manchester United en 2020 por una cifra compensatoria mínima. Hoy vale cerca de 60 millones de euros y el club que lo formó no recibió prácticamente nada. En 2025 se fue al Chelsea por 48M€, y ahora hay rumores de que el Atlético querría recuperarlo… pagando.
Este patrón se repite: el club detecta y forma el talento, pero no le ofrece un camino profesional atractivo antes de que otros lo capten. La academia funciona como generadora de liquidez mediante ventas modestas y constantes, no como estructura estable de minutos para el primer equipo.
Esto no invalida el modelo deportivo, pero explica por qué la cantera funciona muchas veces como activo financiero antes que como estructura deportiva. El problema: vendes hoy por 10M€ a un jugador que en tres años podría valer 40M€… y ser titular en tu equipo.
8) El costo de oportunidad: fichar caro cuando hay alternativa en casa
El modelo tiene otra consecuencia directa: cuando decides que la cantera es "activo de venta", terminas fichando para cubrir puestos que podrían haber servido de rampa de ascenso.
Nahuel Molina se incorporó al Atlético de Madrid en julio de 2022 procedente del Udinese, consolidándose como un lateral derecho de perfil ofensivo tras una inversión aproximada de 12 a 15 millones de euros más variables. En aquel mercado, el club buscaba un relevo de garantías tras la salida de Kieran Trippier.
Aunque la academia contaba con talentos como Ricard Sánchez, este ya había sido traspasado al Granada CF en 2021 y venía de completar una destacada cesión en el CD Lugo durante la temporada 2021-22. Ante la falta de perfiles consolidados de inmediato en la cantera para el primer equipo, la dirección deportiva optó por el fichaje del internacional argentino.
Pero el patrón se repite: cada fichaje externo para rotación es una puerta que se cierra para un jugador de la casa. Fichajes recurrentes en el rango de 5-15M€ para roles de segundo nivel que, acumulados, suman presupuesto considerable. Ese mismo presupuesto, redirigido hacia paciencia con canteranos, cambiaría la ecuación.
No se trata de que estos fichajes sean malos ni de que los canteranos sean automáticamente mejores. Se trata de una elección de modelo: cuando priorizas la compra externa sobre la promoción interna de forma sistemática, el mensaje es claro: la apuesta está fuera, no dentro.
Cierre
Con estos datos, el debate "¿cantera mala o infrautilizada?" se resuelve así:
- Calidad / producción: el Atlético está arriba (84 jugadores en Big-5 en 20 años)
- Conversión / integración: el Atlético está abajo (solo 28,1% de los minutos de sus formados se juega en el propio club en ese mismo periodo)
- Competitividad juvenil: gana títulos nacionales recientes en los dos grandes escaparates
- Evidencia en plantilla: la diferencia con Athletic y Real no es mística; son números de presencia real
Así que sí: cuando alguien dice "no suben porque la cantera no es buena", se equivoca en lo básico. La cantera del Atlético produce y gana; lo que falla —o se elige— es la conversión: el club capitaliza fuera lo que podría capitalizar dentro.



Hombre, este análisis parece bastante sesgado. ¿En qué equipos del big 5 juegan esos canteranos? ¿A qué aspiran los equipos en los que han jugado esos canteranos? ¿Cuántos minutos en los equipos del top 30 europeo (juve, tottenham, napoles, marsella, etc.) acumulan esos jugadores? No has puesto los minutos de, por ejemplo, el Trampas ni el Trampes, asumiendo que este último tenga un porcentaje cercano al de los equipos vascos. Ni el del PSG, ni el del Arsenal, ni los de los equipos de Manchester... que son los equipos con los que queremos competir. La hipótesis más razonable es que si los canteranos jugaran en el Atleti los minutos que juegan en el Bilbao o la Real, los resultados del Atlético se acercarían a los de ambos equipos.
ResponderEliminarEstas reproduciendo la falacia que circula por los ambientes cholistas. En primer lugar, no es necesario e imprescindible que un jugador la rompa o aspire a ganar el balón de oro para jugar en el primer equipo. Nos olvidamos que la cantera también proporcionan jugadores de calidad media que se limitan a entrar en la rotación y cumplir. Hay decenas de canteranos que aparecen, cumplen su sueño, dan lo mejor de sí mismos (incluso por encima de sus posibilidades) y luego, pasa su momento y desaparecen. Hay jugadores de clase media que juegan en la cantera y luego no llegan a nada en otros equipos. Compramos solo la casuística que favorece la visión del entrenador, solo para respaldarla y punto. El romanticismo de que un jugador mediocre debute con el equipo de su vida y se multiplique no nos vale con tal de respaldar el enfoque restrictivo de un entrenador que ni siquiera es valiente para apostar por la cantera.
ResponderEliminarNo es una cuestión de valentía, es una cuestión más pragmática e instrumental: ¿Sabe el entrenador detectar el talento que surge en la cantera o no? El talento en cualquiera de sus formas, aunque sea en las formas del jugador mediocre como por ejemplo es roro riquelme, que es algo que apenas en tu respuesta. Entonces, replanteo la pregunta: ¿cuántos jugadores canteranos de nivel mediocre, de esos que no destacan especialmente pero contribuyen, se le han escapado a Simeone y han formado parte de un Liverpool o un Napoli o un Borussia? Yo te pregunté por canteranos que hubieran triunfado y en tu respuesta, tácitamente, se asumen que se trata de una categoría vacía. Te escapas por el lado de los jugadores que suman y replanteo la pregunta solo para cerciorar que se trata de otra categoría vacía (o si no, al menos poco poblada). Simeone tiene defectos, sobre todo eligiendo fichajes, pero que se le escape el talento no es uno de ellos.
ResponderEliminarTu planteamiento vuelve a ser capcioso. Por un lado, por llamar a esos jugadores "mediocres" y por otro por los equipos en los que tienen que jugar: Liverpool, Napoli... Si son mediocres, nunca llegarán a esos equipos. Por esto, deduzco que no tienes interés en dialogar, pero en cualquier caso voy a contestarte.
EliminarEl uso más habitual de la cantera no es salir y tirar del primer equipo (algo muy del gusto del Real Madrid) sino ser jugadores de rotación que completen la plantilla, bien por lesiones largas, bien porque sencillamente cumplen. Si salen cracks mundiales, tanto mejor.
También es capcioso preguntar por qué jugadores que funcionan en otros equipos podrían funcionar en el Atlético de Madrid dado que nunca hay garantía de que un jugador funcione en un equipo concreto. La historia del futbol está llena de jugadores de cantera que han jugado en el primer equipo y luego no han hecho nada mas- Justo el caso contrario que, por su puesto, no te interesa considerar. Yo no me voy a subir el atril y a pedirte ejemplos de esos jugadores como si fuera un señoro, suscriptor del ABC. En cualquier caso, ahí tienes el ejemplo de Julián, por cierto un ejemplo de talento que se le está escapando al entrenador (al que en teoría no se le escapa el talento).
Bueno, yo no te he calificado a ti (ni de señoro ni de nada) ni a tu razonamiento (ni de capcioso, ni de falaz... como tú sí has calificado el mío). Digo esto solo para rebajar la idea de que no tengo interés en dialogar o que te ofendas hasta el punto de considerar que responderme es una concesión. No será un diálogo perfecto, pero es lo que estamos teniendo, y con menos visceralidad por mi parte. Hago preguntas a las que no has dado respuesta que refuerce tus argumentos y lo único que obtengo son descalificativos. Volviendo a la cuestión, también evitaría lo de ofendernos por elegir palabras. Si he empleado "mediocre", (que califica al jugador y obviamente no te califica a ti), lo he hecho tratando de seguir una idea central de tu primera respuesta: "jugadores de calidad media que se limitan a entrar en la rotación y cumplir". A este perfil me refiero. Igual "mediocre" no es el mejor término pero cumple con el principio de economía del lenguaje: sustituir 14 palabras por 1. Entonces, para esquivar esta polémica estéril y no desviarnos del asunto, tomo tus 3 palabras: "de calidad media". Así, vuelvo sobre el asunto: jugadores de calidad media, de rendimiento medio en equipos top: ¿Cuántos que salieran o pasaran por la cantera del Atleti se le han escapado a Simeone? Por otro lado, tampoco confundamos la irregularidad del rendimiento de un jugador X con la demostración de nivel suficiente para jugar en equipos top. Es decir, Julián, con su nefasto rendimiento de los últimos meses, nadie discute que vale al menos lo que costó y seguramente en torno a unos 100 millones. Y, bueno, veo bien incluso extender el límite que puse anteriormente, que cerraba sobre los jugadores que han militado en los equipos de mejor nivel, porque tienes razón en que hay jugadores que no juegan en los mejores equipos pero pueden alcanzar rendimientos notables. Como esto se ve repercutido en su valoración, acepto esta otra forma de objetivarlo: la valoración (no objetiva pero orientativa) de transfermarkt: qué jugador ha salido de la cantera y, aún no pasando de un bolonia o de un Rennes, han alcanzado una valoración "jugosa", de, qué sé yo, 20 o más millones? En resumen, te compro lo de desligar el rendimiento de los jugadores y el equipo en que juegan (ahí está el caso de Karembeu, que lo ganó todo siendo bastante limitado) y lo ampliamos también a su valoración económica. ¿Cuántos jugadores canteranos de calidad media, de esos que no destacan especialmente pero contribuyen, se le han escapado a Simeone y han formado parte de un Liverpool o un Napoli o un Borussia, o de un equipo de menor nivel alcanzando un rendimiento razonable y su correspondiente valoración económica? Porque, claro, lo que no puede ser es que tu hipótesis no encuentre ni una sola evidencia que la refrende. Tu argumentación se basa en ciertos datos, que, si no los completas con los de otros equipos de más nivel estarán escogidos selectivamente: ¿cuántos minutos han tenido los canteranos del Trampas, el Trampes, los equipos del big six inglés, la juve y el psg? Sería interesante tener estos datos para contrastar la idea de mi primer mensaje: quizás tener un equipo con más minutos para los canteranos (manquillos y kekos y javis serranos) acercaría el rendimiento al de los equipos vascos que mencionas y, en resumen, haría al Atleti menos competitivo, lo que abriría otro interesante debate ¿aceptaría la afición quedar fuera de champions a cambio de que los jugadores de la cantera le den más identidad al equipo? En realidad, esta última cuestión es casi metafísica y, por tanto, irresoluble. Lo anterior a ella, se puede apoyar en datos y, cuanto menos, sin ejemplos y cifras, debilita mucho tu hipótesis.
EliminarEl problema de tu planteamiento es que buscas evidencia en un fenómeno que no existe de forma regular en el fútbol profesional: canteranos de nivel medio que no debutan en su club, triunfan fuera y demuestran retrospectivamente que el entrenador “se equivocó”.
EliminarLas canteras no funcionan así. Funcionan integrando jugadores antes de saber su techo. Y ese techo no se define fuera: se define dentro del primer equipo, en tu contexto, con tus automatismos, tus roles y tus exigencias. Si no juegan nunca, no hay prueba posible. No porque “no valgan”, sino porque no los has puesto en el único entorno donde se decide si valen para ti.
Por eso tu demanda de ejemplos es circular: si Simeone no da minutos, nunca habrá evidencia. Y esa es precisamente la crítica: estás pidiendo como condición previa el resultado de un experimento que el propio entrenador se niega a hacer y pides que lo haga otro entrenador y otro equipo para el que ese jugador en absoluto significa lo mismo de lo que significa en el Atlético de Madrid.
No tiene sentido.
Además hay un segundo punto, clave: en el Atlético de Madrid hemos normalizado dos “vías” que son profundamente tramposas y que, juntas, blindan al entrenador ante cualquier crítica. O juegan porque son cracks indiscutibles y “echan la puerta abajo”, o salen fuera y lo demuestran para volver validados. No hay término medio. No existe la vía normal del fútbol profesional: subir, cubrir necesidades, entrar en rotación, cumplir y, a partir de ahí, ver hasta dónde llega.
El resultado es perverso: si no es crack, no juega; si no juega, no puede demostrar nada aquí; entonces se exige que lo demuestre fuera; y si lo demuestra fuera, se vende como “proceso lógico” cuando en realidad es una evidencia de fallo interno: si podía rendir, dejarlo salir sin probarlo aquí fue un error del club y del cuerpo técnico. Y si no lo demuestra fuera, se usa como coartada retroactiva: “¿ves? no valía”.
Así que no: no hace falta que sean Maradona ni que jueguen en el Liverpool para justificar minutos. Basta con lo que hacen los equipos normales: usar la cantera como herramienta de plantilla. Lo otro —crack o validación externa— no es exigencia deportiva: es un sistema diseñado para que la cantera nunca tenga derecho a existir.
Tratando de descenderlo a perfiles concretos, ¿tu crítica o reclamo al cholo es que apueste más por javis serranos, a ver si son capaces de entrar en la rotación para dar lo que da Roro Riquelme? No entiendo muy bien cuánta ganancia aporta eso. Presupongo que lo que suma en identidad lo resta en resultados. Entiendo la crítica de traer a nahueles y a wasses, porque son jugadores que no sirven para parecernos al equipo que queremos ser, y la abundancia de eso se convierte en una regla que suscribo: Simeone no sabe elegir los fichajes, por activa o pasiva. Pero, con los jugadores ya trabajando para él, rápido identifica al que compite y al que no, sea de la casa o venga de fuera. Si reviso, sólo se le han escapado 2 jugadores a los que no dio bola y que luego han tenido relativo éxito: Raúl Jiménez y Diogo Jota. Quizás se podría sumar Cunha, pero sabemos la interferencia del clan lusoparlante, y veremos si Omorodion, que no sabemos si llegará a costar más de la cantidad por la que se vendió. Lo pongo al lado de Sorloth y Omorodion por lo menos es joven, lo que me hace volver sobre el mejorable criterio de Simeone para elegir "antes de empezar". Ahora, insisto en esto, una vez que empiezan los entrenamientos, y salvando que en un intervalo de 14 años la infalibilidad es imposible, Simeone tiene un ojo clínico para explotar virtudes y esconder defectos de los jugadores que tiene entre manos. Hablas de "la vía normal del fútbol profesional". Una distribución normal, que es una medida estadística, requiere números que no aportas de los equipos élite. Por eso, y no de forma capciosa, te he solicitado en mensajes anteriores si puedes revisar los datos de los 30 o 40 equipos que mejor compiten de Europa. No sé si son inaccesibles, pero sin que el análisis de esos datos evidencien lo que quieres sostener, tu punto queda falsado. Los dos equipos vascos no son una muestra ni suficiente ni representativa de la población homologable al Atleti.
EliminarNo estamos hablando de “distribución normal” ni de estadística. Estamos hablando de una decisión de gestión de plantilla.
EliminarTu exigencia de “datos de los 30–40 mejores de Europa” no falsaría nada.
Aunque me demuestres que el Arsenal o el PSG dan pocos minutos a canteranos, eso no prueba que sea lo correcto, solo que es lo que hacen. Confundes “describir una práctica” con “justificarla”.
Mi tesis no es “Simeone se deja escapar talento top”.
Esa es la tesis que tú quieres discutir porque es fácil: miras dos o tres nombres, cierras la lista y listo.
Mi tesis es otra: la cantera no existe como herramienta normal de plantilla (rotación, necesidades, descansos, lesiones, perfiles funcionales) porque en el Atleti se ha impuesto un filtro tramposo: o crack inmediato o nada. Y ese filtro no es una ley del fútbol, es un diseño.
“Ojo clínico” no es argumento: es relato.
Que Simeone optimice lo que usa no responde a lo que estamos discutiendo: usa sistemáticamente lo de fuera aunque sea mediocre, y cierra la puerta a lo de casa aunque podría cumplir el mismo rol. Ese es el punto.
Si tú mismo criticas Nahueles y Wasses, entonces ya tienes el caso: si hay minutos para eso, hay minutos para un canterano equivalente. Y si no se los das, no es “pragmatismo”: es preferencia estructural.
Tu lista de “solo se le escaparon dos” confirma mi argumento, no lo destruye.
Porque yo no digo “se le escapan estrellas”. Digo: no se hace el experimento mínimo (dar minutos reales, sostenidos, con rol claro) que permite saber si un perfil de rotación vale.
Y eso produce el círculo perfecto: no juegan → “no hay evidencia” → “luego no valen” → y vuelta a empezar.
Los equipos vascos no son “la muestra”, son el espejo de un mecanismo.
No los uso para decir “hay que ser la Real”. Los uso para mostrar que sí existe la vía normal: subir, entrar, rotar, cumplir. Que luego te salga un crack o no, es otra historia.
Si quieres debatir en serio, cambiemos la pregunta a una que sí tiene sentido:
Cuando el Atleti ha necesitado un “jugador 14–18 de plantilla” (rotación), ¿por qué casi siempre se elige uno de fuera antes que un canterano del mismo rango?
Y segundo: ¿cuántos minutos reales (no dos ratos) se necesitan para evaluar a un jugador de rotación? Porque con 200–300 minutos al año no evalúas nada; solo fabricas coartada.
Y cierro con lo básico: sí, claro que más identidad puede costar rendimiento marginal a corto plazo. La pregunta es si compensa. Pero para discutir eso primero hay que aceptar una cosa: si no pruebas, no sabes. Y aquí lo que se ha normalizado es no probar nunca… y aun así exigir “pruebas”.
"No estamos hablando de “distribución normal” ni de estadística."
ResponderEliminarBueno, es que sobre las impresiones particulares de cada cual sólo cabe jugar a adherirse o no, sin más. Lo objetivable se construye sobre datos. Por eso, si empleas terminología propia de procedimientos cuantitativos y en tu entrada tratas de sustentar tu tesis en medidas (por ejemplo, Athletic Club: 573.537 minutos, 89 jugadores, 66,3% de minutos en el propio club; Real Sociedad: 548.535 minutos, 77 jugadores, 58,1% en la Real Sociedad; Bayern München: 514.931 minutos, 80 jugadores, 32,0% en el Bayern). Entonces, si extiendes la muestra, que sería lo oportuno, y haces una representación gráfica, se vería cómo de atrás está el Atleti en comparación con los demás equipos, ya sean del nivel más alto (los trampas, etc.; los 30 o 40 mejores de europa) o de nivel medio (los vascos, etc.; los 30-40 a camino entre champions y europa league). Si no, ¿para qué emplear números que te parecen relevantes si después descartas que los números sirvan para lo que sirven en su forma más básica, que es estadística descriptiva, que no demuestra nada (eso requiere estadística inferencial y exige un potente aparato metodológico) pero permite describir un fenómeno? Coger unos datos sueltos es cherry picking. Dicho de otro modo, con unos datos sueltos, no sistemáticos, puedes defender (jamás demostrar) esto y su contrario.
"(...) hay minutos para un canterano equivalente."
Esto es una presuposición injustificada. La planificación de fichajes del Atleti es un horror y que lleguen galanes y nahueles, con todo lo malos que son, nefastos, ojalá nunca hubieran venido (por favor, aprecia en todo esto que no hay una adscripción ciega al cholismo, sino un diagnóstico diferente del tuyo), no acerca a los kekos y los manquillos a los manus sancheces, ni a los manus sancheces al jugador que debería tener el atleti para competir como queremos. Siendo Manu Sánchez un tío majo pero no un jugador que te acerca a competir en las cotas que queremos, y aceptando tu premisa: si lo tomamos como estándar (para traer a galán me quedo con manu sánchez, que para un partido contra el getafe y después uno contra el leganés o las palmas y en rotación debería valer) ¿cuántos jugadores de la cantera que militan en el big-5 se acercan a su solvencia? El problema es que siendo el nivel de manu sanchez (¡y el de galán!) uno que no debería habilitarle para jugar en el Atleti, hay muchos más canteranos varios escalones por debajo del nivel de manu sanchez. El problema de tener lenglets y dohertys es tener lenglets y dohertys, no entregar la responsabilidad y los minutos a jugadores de la cantera que claramente tienen un nivel inferior a estos mataos que han traído de fuera (y que, en el caso de lenglet, por ejemplo, el cholo se ha empeñado en tener, contra toda lógica y sentido común). Dicho de otro modo, lenglet es una mierda y no debería estar en el Atleti. Si quieres identidad pon algún chaval del b y asumamos que lo más probable son resultados como los del bilbao con su 66,3% de canteranos. Si quieres resultados te habías traído al renato veiga ese del villarreal o al scalvini, que es lo que hace el bayern cuando pilló a upamecano en vez de darle minutos a uno del bayern b y cuyo porcentaje baja drásticamente al 32%, menos de la mitad que el bilbao.
En resumen, la incapacidad del Atleti de competir en al menos los últimos 5 años está en los desastrosos mercados de fichajes año tras año, un defecto sistemático tolerado y/o alentado por simeone, pero no porque de forma sistemática se hayan escapado de la cantera jugadores útiles para mantener rendimientos dignos en champions y liga.
(continúa)
Me decía la herramienta esta del diablo que el comentario era muy largo. Jeje. Aquí concluye:
ResponderEliminarLo único que te compro es que igual si la caga uno de la casa, lo esperable de una afición no ciervitizada o neoatletizada, el dolor es menos. Yo, cuando Barrios la ha cagado con pérdidas evitables que generaban contras del rival, le he disculpado como a un hijo y cuando lo ha hecho depol y similares, me subo por las paredes. También sé que mi perfil de aficionado va en retroceso y por ahí leo cuando algún canterano la caga (roro, barrios, etc.) cada juicio sumarísimo sobre el canterano y sobre el cholo, que creo que es un problema evidente del espectador, no del entrenador ni del jugador. Y sinceramente no me refiero ti con esto último, sino que me meto en otro charco que es el de la evolución de la afición, que está siendo sustituido en esta cultura del espectáculo, donde se paga por simulacros (el culmen son los tramposos con los penaltis de mbappe, simulacro absoluto y perverso de heroicidad).
"Y segundo: ¿cuántos minutos reales (no dos ratos) se necesitan para evaluar a un jugador de rotación? Porque con 200–300 minutos al año no evalúas nada; solo fabricas coartada."
Bueno, entonces, por eso mismo, sólo puedes ganar esta discusión y, paradójicamente, a la vez perderla. Si los canteranos deberían tener esos minutos de rotación, que por definición van a ser pocos, y pocos minutos no permiten evaluar nada, no vas a poder evaluar su valía, para bien o para mal y sólo fabricas coartadas en cualquiera de las dos direcciones. Ya solo queda elegir tu propia aventura. Jeje.
Creo que estamos mezclando dos planos distintos.
EliminarYo no rechazo los datos.
Lo que digo es que ampliar la muestra no resolvería el debate de fondo. Si analizamos 40 equipos y el Atleti está en el percentil bajo de uso de cantera, eso describiría un fenómeno. Si estuviera en la media, también describiría un fenómeno. En ninguno de los dos casos se derivaría automáticamente la conclusión normativa de si “debe” usar más o menos cantera.
La estadística descriptiva no te da el “deber ser”, solo te da el “así es”.
No es cherry picking usar casos ilustrativos.
Athletic, Real o Bayern no eran “la muestra”, eran ejemplos de modelos distintos:
– Modelo identitario (Athletic).
– Modelo mixto competitivo (Real).
– Modelo élite globalizado (Bayern).
El punto era mostrar que existen estrategias diferentes, no probar causalidad.
Sobre la presuposición de equivalencia.
Tú dices que asumir que un canterano puede rendir como un fichaje mediocre es injustificado.
Yo digo que asumir lo contrario también lo es.
La única forma de resolverlo sería observación prolongada. Y aquí está el núcleo del desacuerdo: no es que “con pocos minutos no se evalúe nada”; es que con cero continuidad estructural no se evalúa nada.
Un jugador de rotación no necesita 2.000 minutos.
Necesita:
– rol definido,
– confianza mínima,
– secuencia competitiva,
– y no estar sentenciado tras el primer error.
Eso sí es evaluable.
El argumento de los mercados desastrosos no contradice mi tesis.
De hecho, la refuerza parcialmente.
Si el problema es que se ficha mal, entonces la cantera podría funcionar como amortiguador de error estructural. No como solución mágica, sino como herramienta de gestión de riesgo.
Sobre la “paradoja” de los minutos.
No es una paradoja. Es un falso dilema.
Decir que “como pocos minutos no evalúan nada, entonces no se puede evaluar” equivale a decir que ningún jugador joven puede desarrollarse en élite salvo que sea titular indiscutible. Y la historia del fútbol demuestra lo contrario: hay miles de casos de integración progresiva.
El problema no es la cantidad bruta de minutos.
Es la arquitectura de confianza.
Y aquí está el punto clave que quizás nos separa:
Tú analizas el rendimiento como función directa del nivel actual del jugador.
Yo lo analizo también como función del ecosistema que lo desarrolla o lo inhibe.
No estamos discutiendo si Manu Sánchez te gana la Champions.
Estamos discutiendo si la política estructural del club deja espacio a la cantera como mecanismo normal o solo como excepción heroica.
Y en eso, creo, el desacuerdo es filosófico más que estadístico.