Cuando el sistema de decisión colapsa: por qué los Estados no disparan aunque tengan el dedo en el gatillo
Este texto continúa "La captura sin resistencia: cómo Estados Unidos entró en Caracas y se llevó a Maduro".
En un vistazo: En el debate posterior a la captura de Maduro, las explicaciones han oscilado entre dos extremos: traición interna u omnipotencia tecnológica estadounidense. Este artículo propone un "terreno intermedio" más devastador y realista: los Estados no caen necesariamente ante enemigos mágicos, sino cuando su propia arquitectura de decisión colapsa. Usando evidencia de doctrina militar, casos históricos (PS752, Serbia 1999, Libia 2011) y análisis de sistemas de defensa aérea, se demuestra que la parálisis operativa —causada por ROE restrictivas, degradación logística, miedo al fratricidio, amenaza SEAD y obsolescencia operativa— puede silenciar una defensa sin necesidad de traición generalizada ni tecnología de ciencia ficción. La lección: en la guerra del siglo XXI, destruir la capacidad de decidir es más efectivo que destruir los equipos.
En el debate posterior, la explicación dominante ha oscilado entre dos reflejos fáciles: o la traición (alguien vendió la plaza) o la omnipotencia tecnológica (apagaron todo con guerra electrónica y ya está). Yo no estoy empeñado en negar la primera hipótesis: la traición —en alguna forma— siempre es posible, y en regímenes de este tipo no se puede excluir. Lo que sí rechazo es la comodidad de convertirla en explicación total, porque sirve para tapar lo más obvio: hay un terreno enorme de causas intermedias que se está minusvalorando.
Ese terreno es menos novelesco, pero más real: reglas de enfrentamiento, miedo a equivocarse, cadena de mando paralizada, operatividad degradada, apagado doctrinal por amenaza SEAD (Suppression of Enemy Air Defenses), descoordinación, incertidumbre, aislamiento de baterías. En otras palabras: no hace falta una conspiración perfecta para que un Estado no reaccione; basta con que el sistema de decisión se rompa, aunque los equipos "estén ahí".
Y esto no es una intuición "de barra". Según la literatura sobre guerra electrónica contemporánea, las operaciones SEAD/DEAD se describen precisamente como un conjunto de acciones para negar o degradar el uso del espectro[1], no como un botón mágico. Y el mando militar se concibe como una tensión constante entre control y ejecución bajo fricción[2].
Lo que sigue es un intento de describir ese espacio —el que casi nadie quiere mirar— donde los Estados no caen porque el enemigo sea mágico, sino porque no consiguen decidir a tiempo.
1) ROE: cuando "defender" no es "disparar"
Los que explican el silencio por traición cometen un error básico: suponen que disparar es el comportamiento natural. No lo es.
El comportamiento natural, en una estructura jerárquica, es esperar la orden. Y si la orden no llega, o llega tarde, o llega contradictoria, lo normal es el inmovilismo. El operador no piensa "soy un traidor"; piensa: "si disparo y me equivoco, me hundo yo y hundo a mi unidad".
En un régimen hipercentralizado, además, existe una fricción adicional: la iniciativa personal está castigada. En una democracia un operador puede apoyarse en ROE estandarizadas y en una cultura de delegación; en una autocracia, disparar sin el "ok" inequívoco de la cima puede significar arruinarte la vida —o algo peor— incluso si acertaste[3]. Esa parálisis vertical no es un accidente: es un multiplicador de la fricción.
Doctrina vs. Realidad: Los manuales de Mando y Control de la USAF especifican que las decisiones se optimizan cuando las toman quienes están más cerca del combate[4]. Esta doctrina existe precisamente porque bajo fricción, esperar permiso para todo mata la efectividad operativa.
En regímenes frágiles, el coste de equivocarse es doble: coste táctico (fuego amigo, derribar algo propio, abrir fuego sobre un objetivo que luego se demuestra "no autorizado"), y coste político (ser el responsable de la escalada, o del incidente que desata el colapso interno).
ROE (rules of engagement) no es un tecnicismo: es el conjunto de límites que define si un soldado está autorizado a convertir una señal dudosa en un cadáver real. Y una operación que te rompe enlaces y te mete ruido está diseñada precisamente para llevarte al punto en el que tu ROE se convierte en una mordaza.
2) IFF y deconflicción: el miedo razonable a disparar a ciegas
Una defensa aérea no "ve" el cielo: construye una interpretación del cielo.
Si no tienes identificación fiable (IFF), si el mando no te confirma qué hay ahí arriba, si no tienes enlace con otras baterías, si no sabes si hay "amigos" en el aire… entonces disparar no es heroísmo: es ruleta rusa.
Y en ese contexto el miedo al fuego amigo suele ser mayor que el miedo al enemigo. Si el régimen tiene activos propios en el aire —o si simplemente nadie sabe quién está en el aire— el operador no teme solo fallar: teme matar a los suyos y convertirse en el chivo expiatorio perfecto.
El caso PS752: En el vuelo derribado por Irán en 2020, el informe final de investigación describe misidentificación por una unidad de defensa aérea. El debate público posterior incluye explícitamente el problema de permiso/autoridad en la decisión de disparo, y la ausencia de permiso como elemento relevante[5][6].
Esto explica un fenómeno que encaja con lo observado en Caracas: el silencio no necesita traición; le basta con incertidumbre.
La incertidumbre, además, no tiene que ser absoluta. Basta con que sea suficiente para hacer que el operador se diga: "¿y si esto es un señuelo?" o "¿y si esto es parte de una maniobra para que delate mi posición?". Y esta incertidumbre se multiplica si encima el operador sabe que encender su radar equivale a firmar su sentencia de muerte.
3) "Apagar radares" no es cobardía: es doctrina de supervivencia
Hay una idea que conviene decir sin anestesia: en un entorno con amenaza SEAD (Suppression of Enemy Air Defenses)/DEAD (Destruction of Enemy Air Defenses), emitir es delatarse. Y delatarse, muchas veces, es morir.
Así que hay una opción perfectamente plausible —y muy común— que no tiene nada de conspirativa: el mando puede ordenar emisión mínima, o directamente apagado temporal, para evitar que una batería se convierta en un blanco en cuanto enciende el radar.
Esta lógica encaja con dos piezas que se repiten en fuentes doctrinales y profesionales: por un lado, la doctrina de guerra electrónica trata el espectro como un terreno a negar/degradar/explotar[7]; por otro, la lógica de "control centralizado / ejecución descentralizada" existe porque el mando sabe que el control total es imposible cuando el entorno se mueve más rápido que la radio[8].
La paradoja brutal:
- Si enciendes el radar, te cazan
- Si no lo enciendes, no ves
- Si no ves, no disparas
- Si no disparas, el enemigo entra
La defensa aérea, en ese punto, deja de ser defensa: es gestión del riesgo de supervivencia.
Y aquí aparece una clave: si tu sistema ya está degradado (mantenimiento, entrenamiento, repuestos), la tentación de "no exponerte" es todavía mayor, porque sabes que no vas a ganar el duelo técnico.
Serbia 1999: Los operadores aprendieron tras los primeros días que emitir era morir. Implementaron un estricto control de emisiones (EMCON), encendiendo los radares por menos de 20 segundos[9]. Esto permitió que el sistema sobreviviera durante meses, pero lo hizo tácticamente ineficaz para proteger infraestructuras críticas. Sobrevivieron como unidades, pero perdieron la guerra.
4) Readiness: el enemigo más letal es la paz larga y la logística rota
La obsolescencia real no es "año de diseño". Es operatividad.
Un sistema puede ser moderno sobre el papel y estar muerto por dentro por cuatro razones prosaicas: mantenimiento irregular (radar, generadores, baterías, refrigeración, calibración), repuestos escasos, software sin actualizar, y personal sin entrenamiento continuo (y sin ejercicios integrados).
En ese contexto, incluso sin una "manta de jamming", el operador puede estar luchando contra su propio equipo: contactos falsos, pantallas sucias, enlaces caídos, antenas que fallan, disciplina de comunicaciones mediocre.
La hipótesis "todo fue jamming" suele patinar aquí: Presupone una IADS profesional que responde como un organismo. Pero un Estado puede tener lanzadores y no tener organismo. Y cuando no hay organismo, lo más habitual no es el combate: es el bloqueo.
5) Obsolescencia operativa: cuando el sistema está, pero no está
Lo anterior (readiness) es la parte "humana" de la degradación: entrenamiento, procedimientos, continuidad de ejercicio, coordinación real. Pero hay una capa todavía más simple, más brutal y más ignorada: la obsolescencia operativa del material.
Aquí conviene decirlo sin eufemismos: en muchos Estados, el inventario militar funciona como una vitrina. Se exhiben siglas —S-300, Buk, Pechora— como si el nombre fuera la capacidad. Pero una defensa aérea no es un nombre, es una cadena de componentes y de condiciones: alimentación estable (generadores, baterías, UPS), refrigeración, electrónica que no esté al borde del fallo, calibración y mantenimiento preventivo, repuestos disponibles sin canibalizar unidades, software y soporte técnico, y, sobre todo, regularidad.
Cuando esa cadena se rompe, ocurre algo que desde fuera se interpreta como "traición" o "miedo", pero que muchas veces es simplemente incapacidad o intermitencia: radares que "ven" ruido o pierden sensibilidad, reinicios y caídas por picos de tensión, enlaces que no aguantan carga, equipos que requieren ventanas largas para ponerse en estado, unidades que existen en el mapa pero no están en condiciones de disparar.
Esto no es rareza "de países pobres": Auditorías públicas de la GAO sobre fuerzas estadounidenses describen la canibalización como práctica impulsada por presiones de disponibilidad y fallos del sistema de repuestos ("when parts are not available… cannibalization becomes the answer")[10].
Los reportes sobre los ataques del 3 de enero en Caracas mencionan que de las 12 unidades Buk-M2E nominales en el inventario venezolano, solo cinco estaban operativas el día del ataque, y que el S-300VM no había estado operativo durante más de un año por falta de componentes críticos que solo podían ser suministrados por técnicos rusos que ya no estaban presentes en el país[11].
Y esto se conecta directamente con el comportamiento del mando: si tú sabes que tus sistemas son frágiles, tu doctrina se vuelve defensiva en el peor sentido. No "defensiva" como táctica, sino defensiva como psicología: emites menos, arriesgas menos, disparas menos, esperas más. Porque intuyes que, si te expones, te rompen.
Por eso la idea de "apagón perfecto por jamming" se suele usar como explicación total: presupone un adversario competente (que puede serlo), pero también presupone algo que rara vez se cumple en Estados erosionados: un sistema defensivo plenamente operativo y fiable. Si la máquina ya está degradada, no hace falta magia para silenciarla. Basta con empujarla en el momento justo.
Libia 2011: El sistema de defensa aérea se desmoronó casi instantáneamente. Al igual que en Venezuela, el mantenimiento era deficiente y el personal no estaba entrenado para una guerra electrónica moderna[12]. El ataque inicial contra los sitios fijos de SAM eliminó la capacidad del régimen para controlar su espacio aéreo, permitiendo que las fuerzas especiales y los helicópteros de ataque operaran con total impunidad.
6) MANPADS: abundancia no es disponibilidad
"Tenían miles de misiles portátiles, ¿por qué no los usaron?"
Porque MANPADS no son magia. Son un recurso táctico que exige condiciones: línea de visión, identificación, coordinación mínima, disciplina de fuego, entrenamiento para no disparar a cualquier cosa, y, sobre todo, mandos que asumen el coste político de que alguien dispare en un cielo confuso.
Y hay un detalle que suele omitirse: el tiempo. La ventana útil de un MANPADS puede ser de segundos. Si el operador duda cinco segundos buscando confirmación por radio —y la radio solo devuelve estática— el blanco ya pasó, o ya está fuera del ángulo, o ya lanzó bengalas. No hace falta "apagar" nada: basta con retrasar.
El problema del helicóptero: La presencia de helicópteros —propios y enemigos— en un espacio aéreo confinado como una capital eleva el coste del error al infinito. El helicóptero no vuela alto y lejos: se queda ahí, aparece y desaparece entre edificios, y obliga al soldado a decidir en segundos si ese motor es "leal" o "agresor". En un sistema donde el mando y las comunicaciones están degradados, el helicóptero enemigo no necesita ser invisible; le basta con parecerse lo suficiente a uno propio para que el defensor elija la inacción antes que el fratricidio[13].
Si tu cadena de mando está rota o silenciosa, el operador de MANPADS puede no disparar por lo mismo que no dispara una batería: no quiere ser el responsable del error irreversible.
Y si dispara "por su cuenta", puede hacerlo tarde, mal, sin coordinación, sin concentración de fuego, sin segunda oportunidad. Eso produce el peor de los mundos: disparos dispersos e ineficaces que no cambian el resultado.
7) La hipótesis que se parece a la verdad: parálisis, no traición
La traición como explicación total suele ser un consuelo psicológico: convierte una derrota sistémica en un pecado individual. Es más fácil.
Pero lo más devastador —y más frecuente— es otra cosa: mando paralizado, comunicaciones degradadas, sensores sin fusión, ROE que no soporta incertidumbre, operadores que no se atreven a ser el primero en cruzar la línea.
Eso no es romanticismo. Es administración de un riesgo bajo presión.
La lección: La guerra del siglo XXI es guerra contra la decisión. No basta con destruir equipos. Basta con destruir las condiciones que hacen posible decidir con seguridad[14].
8) Conclusión: el Estado que no decide es un decorado
La imagen final es esta: un Estado puede tener armas y seguir siendo incapaz de defenderse si no tiene una arquitectura que convierta señales en decisiones.
Esa es la verdadera captura "sin resistencia": no la ausencia de valor, sino la ausencia de sistema de decisión.
Y cuando eso ocurre, el enemigo no necesita milagros. Le basta con hacer lo que se describió en la primera parte: cortar conexiones, degradar el cuadro y forzar la parálisis.
En la madrugada del 3 de enero de 2026 en Caracas: No hubo un acto de magia tecnológica. Hubo un sistema de defensa que, cuando llegó el momento de decidir, descubrió que no tenía ni la información, ni la autoridad, ni la confianza necesarias para apretar el gatillo. Los lanzadores estaban ahí. Los operadores estaban ahí. Pero la arquitectura que los unía —el organismo que convierte un radar encendido en un misil en vuelo— ya había colapsado antes de que cayera la primera bomba.
Esa es la lección brutal: en la guerra moderna, no hace falta destruir al enemigo. A veces basta con hacer que se destruya a sí mismo, negándose a disparar.
Referencias
[1] Northrop Grumman. (n.d.). "The Need for SEAD/DEAD". https://www.northropgrumman.com/what-we-do/advanced-weapons/the-need-for-sead-dead
[2] U.S. Air Force. "Air Force Doctrine Publication 3-0.1: Command and Control". Air Force Doctrine. https://www.doctrine.af.mil/
[3] Transparency International Defence & Security. (2024). "Militarisation, corruption, and democracy in Venezuela". https://ti-defence.org/venezuela-elections-2024-military-corruption-democracy/
[4] U.S. Air Force. "AFDP 3-0.1, Command and Control". Air Force Doctrine. https://www.doctrine.af.mil/
[5] OHCHR. (2021). "Attack on PS752: Iran violated multiple human rights obligations - UN experts". https://www.ohchr.org/en/press-releases/2021/02/attack-ps752-iran-violated-multiple-human-rights-obligations-un-experts
[6] Raoul Wallenberg Centre for Human Rights. (2021). "International Justice for the Downing of Flight PS752". https://www.raoulwallenbergcentre.org/
[7] ALSSA. "Suppression of Enemy Air Defenses (SEAD) Battle Tracking Challenges in Contested Environments". https://www.alssa.mil/
[8] U.S. Air Force. "Centralized Control and Decentralized Execution - A Catchphrase in Crisis?". DoD. https://media.defense.gov/
[9] RAF Air Power Review. "Allied Forces' Use of Airpower in the North Atlantic Treaty - Operation Allied Force 1999". https://www.raf.mod.uk/
[10] U.S. Government Accountability Office (GAO). "Aircraft Cannibalization: DOD Needs to Demonstrate How It Is Using Data to Manage and Reduce Adverse Effects". https://www.gao.gov/
[11] Defence Blog. (2026). "U.S. forces destroy Buk-M2E air defense system at Caracas base". https://defence-blog.com/u-s-forces-destroy-buk-m2e-air-defense-system-at-caracas-base/
[12] Brookings Institution. "Everyone says the Libya intervention was a failure. They're wrong". https://www.brookings.edu/articles/everyone-says-the-libya-intervention-was-a-failure-theyre-wrong/
[13] Homeland Security Digital Library. "Aerospace Power in Urban Warfare: Beware the Hornet's Nest". https://www.hsdl.org/
[14] Boyd, J. "The OODA Loop". Farnam Street. https://fs.blog/ooda-loop/



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