Análisis · Desinformación · Inteligencia y democracia
Lo que el PP y Vox llaman crítica legítima replica con precisión técnicas desarrolladas por servicios de inteligencia para desestabilizar gobiernos. Llamarlo de otra manera no es ingenuidad: es parte del mecanismo.
En un vistazo: la tesis
→El "ciclo del bulo" que describió el ministro Bolaños no es un hallazgo retórico: es la traducción política de técnicas codificadas por la OTAN y la RAND Corporation como herramientas de desestabilización.
→Estas técnicas no nacieron en un debate parlamentario. Nacieron en los manuales de inteligencia de quienes estudiaron cómo vaciar la legitimidad de un gobierno sin necesidad de un golpe de estado.
→El patrón que hoy replica la oposición española —fabricación, amplificación, integración mediática, judicialización— es funcionalmente idéntico al descrito en esos manuales.
→Tratarlo como una disputa política ordinaria no es un error de análisis: es el objetivo final del mecanismo.
En su momento, el ministro Félix Bolaños describió en sede parlamentaria lo que denominó "ciclo del bulo": una falsedad fabricada en pseudomedios, amplificada por actores con altavoz, integrada en la agenda mediática y finalmente judicializada para convertirla en procedimiento oficial. El PP y Vox suelen responder que es una excusa del Gobierno para escudarse de la crítica legítima. Ambas posiciones tratan esto como una disputa política ordinaria.
No lo es.
Lo que Bolaños describió tiene un nombre técnico preciso, una genealogía documentada y un objetivo histórico que va mucho más allá de ganar un ciclo de noticias.
1. De la CIA a Santiago de Chile
En 1973, meses antes del golpe que acabó con Salvador Allende, los archivos desclasificados de la CIA muestran una operación sistemática de desestabilización informativa. No se trataba de convencer a los chilenos de que Allende era malo. El objetivo era saturar el espacio público con rumores, sospechas y acusaciones que forzaran al gobierno a gestionar narrativas en lugar de gobernar.
Se financiaron medios, se fabricaron escándalos, se judicializaron acusaciones. Cuando llegaron los tanques, la legitimidad del gobierno ya había sido vaciada desde dentro.
⚠
Eso tiene un nombre en la doctrina de inteligencia: desestabilización por saturación informativa. No es propaganda clásica, que busca convencer. Es una técnica que busca confundir, agotar y erosionar la legitimidad del poder hasta dejarlo ingobernable.
⚠
Chile no fue una excepción. El mismo patrón se aplicó contra Mohammad Mosaddegh en Irán en 1953, contra Jacobo Árbenz en Guatemala en 1954 y, con variantes, en múltiples operaciones de la Guerra Fría documentadas en los archivos desclasificados.
2. Cuando la OTAN le puso nombre
Durante la Guerra Fría estas técnicas eran patrimonio de actores estatales con recursos masivos. Lo que cambió en el siglo XXI es que se democratizaron y se codificaron. Los organismos de seguridad occidentales empezaron a estudiarlas no solo para combatirlas en el exterior, sino porque comprendieron que podían aplicarse desde dentro.
Information laundering
El NATO StratCom COE lo describe: un contenido de baja credibilidad asciende por capas de intermediarios hasta adquirir apariencia de legitimidad institucional. Colocación, estratificación, integración. La analogía con el blanqueo de capitales es funcional, no decorativa.
Firehose of falsehood
La RAND Corporation acuña el término en 2016: la propaganda contemporánea no busca credibilidad sino volumen. No importa que los mensajes sean coherentes. Lo que importa es saturar. La repetición genera familiaridad, y la familiaridad se confunde con la verdad.
Lawfare
Término acuñado en doctrina militar americana: uso del derecho como arma. Cuando una falsedad entra en el circuito judicial deja de ser un rumor y pasa a ser un expediente. El archivo llega tarde. El daño ya está hecho durante la tramitación.
Estos organismos no describieron estas técnicas como curiosidades académicas. Las describieron como amenazas a la seguridad democrática porque las reconocieron como herramientas de desestabilización.
3. El efecto de verdad ilusoria: la base psicológica
La eficacia del mecanismo no depende de la credibilidad de cada pieza individual. Depende de un principio documentado en psicología cognitiva: la repetición incrementa la percepción de veracidad independientemente de la evidencia disponible.
Cómo funciona la saturación cognitiva
▪La repetición genera familiaridad. La familiaridad se confunde con la verdad. Es el efecto de verdad ilusoria, documentado desde los experimentos de Hasher y Goldstein en 1977.
▪En un entorno de saturación, el público deja de evaluar la calidad de los argumentos para confiar en la frecuencia de los mismos. El resultado no es que la mentira sea creída: es que la verdad deja de importar.
▪La asimetría es estructural: el bulo es barato de producir. La refutación es cara, llega tarde y llega cuando el público ya ha pasado al siguiente titular.
▪Si el poder público entra a desmentir, se convierte en rehén del calendario de la mentira. Si no entra, permite que el relato se instale. No hay salida limpia. Eso es el diseño, no una consecuencia.
4. Lo que está ocurriendo en España
El PP y Vox replican en España esta cadena con precisión. Pseudomedios y canales de Telegram fabrican el contenido inicial. Figuras con altavoz mediático lo amplifican otorgándole visibilidad. Los medios afines lo integran en la agenda como "asunto de debate". Organizaciones como Manos Limpias o Hazte Oír lo llevan a los juzgados, donde adquiere el estatus de procedimiento oficial.
El gobierno deja entonces de gestionar la realidad para gestionar el calendario del daño reputacional.
▸
No es necesario atribuir a esta cadena una coordinación deliberada en cada eslabón. Lo relevante es que el patrón es funcionalmente idéntico al descrito en los manuales de desestabilización.
▸
Y sus efectos son los mismos: la política deja de ser una disputa entre programas de gobierno para convertirse en una gestión permanente de imputaciones cruzadas.
▸
Llamar a esto "hacer oposición" confunde el instrumento con el objetivo. La oposición legítima confronta programas, denuncia errores reales, propone alternativas. Esto es otra cosa.
Una herramienta, no una táctica
Estas técnicas no nacieron en un debate parlamentario ni en una redacción periodística. Nacieron en los manuales de inteligencia de quienes estudiaron cómo derribar gobiernos desde dentro. Que hoy se practiquen a plena luz del día, con el lenguaje de la política democrática, no cambia lo que son ni para qué fueron diseñadas.
La democracia española no está en riesgo de un golpe de estado clásico. Pero hay otra forma de vaciar una democracia sin interrumpirla: convertir su esfera pública en un circuito cerrado de desestabilización basado en acusaciones falsas que se legitiman por repetición y se eternizan por procedimiento judicial.
→
Una técnica desarrollada para vaciar la legitimidad de gobiernos sin necesidad de derrocarlos
→
Codificada por organismos de seguridad como amenaza real a las democracias
→
Aplicada hoy en España con la misma estructura operativa, dentro de las instituciones democráticas
→
Y normalizada como si fuera política ordinaria, lo cual es precisamente su objetivo final
Cuando esa lógica se consolida, la política ya no se define por la confrontación de proyectos, sino por la capacidad de resistir o administrar la sospecha permanente. Y en ese punto, el arma ha cumplido su función.
Fuentes principales: NATO Strategic Communications Centre of Excellence, Information Laundering in the Nordic-Baltic Region (2019) e Information Laundering in Germany (2020); RAND Corporation, Christopher Paul y Miriam Matthews, The Russian "Firehose of Falsehood" Propaganda Model (2016); Servicio Europeo de Acción Exterior (EEAS), 3rd Report on Foreign Information Manipulation and Interference Threats (2025); Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados, XV Legislatura; archivos desclasificados de la CIA sobre Operación FUBELT (Chile, 1973).
Comentarios
Publicar un comentario