La inflación no es un fenómeno económico con efectos sociales secundarios. Es un mecanismo de dominación de clase con cobertura económica. Y cuando se "normaliza", no vuelve atrás: porque lo que ha conquistado no era un error, era el objetivo.
I. El escalón que nadie va a devolver
Empecemos por donde vivimos. Si la inflación "se ha normalizado" en torno al 2%, ¿por qué la cesta de la compra no se parece a la de 2021? La respuesta es aritmética y política al mismo tiempo.
La inflación es una tasa de variación. Una inflación del 2% sobre un nivel de precios ya elevado significa que los precios siguen subiendo —solo que más despacio. El escalón conquistado durante el shock no se deshace: se consolida. Y la discusión que nadie quiere tener no es si el índice se calma. La discusión es quién se queda el escalón.
Los datos de España responden con precisión quirúrgica. En 2022, los salarios reales cayeron un 3,5%, una de las caídas más severas entre las economías avanzadas del G20. En 2023 y 2024 hubo una recuperación nominal —1,4% y 0,6% respectivamente— que no compensó el agujero del pico inflacionario. En 2025, la estimación es del 0,5%. La suma no cierra.
| Año | Crecimiento salarial real | Contexto |
|---|---|---|
| 2022 | −3,5% | Pico inflacionario; choque energético y de alimentos |
| 2023 | +1,4% | Inicio de la moderación; recuperación parcial |
| 2024 | +0,6% | Crecimiento inferior a la media del G20 avanzado |
| 2025 (est.) | +0,5% | Estabilización; persistencia de precios en servicios |
Mientras tanto, en ese mismo periodo, el excedente bruto de explotación de las empresas españolas alcanzó niveles récord en 2024 y 2025. La productividad por trabajador crece al doble del ritmo que los salarios. Y el 20% de las empresas con mayores ingresos concentra el 98% de los márgenes totales.
No estamos ante un mercado que distribuye ganancias. Estamos ante una clase que las acumula. El escalón no fue un accidente. Fue una transferencia.
II. No es un fallo: es una función
Aquí está el salto que distingue este análisis del anterior. En Ormuz argumentábamos que el shock no causa la inflación: le da coartada a un sistema ya estructurado para convertir cualquier perturbación en subida de precios. Eso era el mecanismo.
La pregunta que sigue es la de la función: ¿para qué sirve ese mecanismo, más allá de sus efectos inmediatos sobre los márgenes?
La respuesta, respaldada por la economía política heterodoxa desde Kalecki hasta la investigación reciente, es que la inflación actúa como mecanismo de disciplina social. Cuando las empresas con poder de mercado pueden trasladar costes y además ampliar márgenes, la inflación se convierte en el vehículo para una transferencia masiva de riqueza hacia el capital. No como efecto secundario. Como función.
Lo que esto significa en la práctica es concreto. La inflación estrecha la existencia. Reduce la capacidad de planificar. Obliga a priorizar lo básico y a renunciar a lo demás. Cuando la vida se vuelve urgente, el trabajador acepta más cosas y discute menos.
III. La evidencia europea: no es inevitable, es poder
Una objeción razonable surge aquí: ¿no es la inflación de beneficios simplemente la reacción normal de las empresas ante un shock de costes? La respuesta es no, y los datos europeos lo demuestran.
Durante el periodo 2021-2024, la participación media de los beneficios en el valor añadido fue muy diferente según el país. La dispersión es la evidencia: si la inflación de beneficios fuera inevitable ante el shock externo, todos los países habrían convergido. No lo hicieron.
| País / región | Participación media beneficios | Observación |
|---|---|---|
| Grecia | 54,3% | Nivel más alto; fuerte poder de fijación en sectores clave |
| Eurozona | 42,3% | Desviación positiva significativa respecto a previsiones históricas |
| España | ~41,5% | Fuerte recuperación en energía y servicios |
| Francia | 31,3% | Nivel más bajo; mayor intervención estatal y regulación de precios |
La diferencia entre Grecia y Francia no es el shock —fue el mismo para todos— sino el poder institucional, el nivel de competencia y la capacidad del Estado para intervenir en la formación de precios. La inflación de beneficios no es la respuesta natural del mercado. Es el resultado de una relación de poder.
Las empresas no transmitieron el shock. Lo aprovecharon.
IV. La vida cotidiana como campo de batalla
La dominación a través de los precios no es abstracta. Se materializa en los lugares más concretos de la vida cotidiana: la compra, la vivienda, la energía.
La alimentación: la pobreza de elección
En la UE, la inflación alimentaria llegó al 19,2% anual en el pico, con precios de alimentos un 41% superiores a los de 2015. En España, el gran consumo creció un 5,5% en valor en 2025, impulsado principalmente por el aumento de precios (3,9%) y no por el volumen (1,6%). Tres operadores —Mercadona, Lidl y Aldi— concentraron el 85% del crecimiento de cuota de mercado.
La vivienda: el mecanismo más potente
En 2025, los precios de la vivienda en España subieron un 12,7%, el mayor incremento registrado en décadas. Para 2026, las previsiones apuntan a nuevas subidas del 10,2%. El mercado muestra una rigidez extrema: la subida de tipos no hizo bajar los precios porque la demanda embalsada y el déficit estructural de más de 500.000 viviendas absorben cualquier enfriamiento.
Cuando dedicas entre el 40% y el 50% de tu renta solo al alojamiento, tu autonomía económica colapsa. No puedes rechazar un empleo. No puedes tomar riesgos. No puedes planificar. Tu vida entera queda subordinada a sostener el básico más básico.
La energía: el efecto pluma en un servicio básico
La penetración de renovables permitió a España desacoplar el precio del gas de la electricidad, con precios mayoristas un 32% inferiores a la media de la UE en la primera mitad de 2025. Pero esa bajada en el mercado mayorista no se traslada con la misma velocidad a los contratos minoristas. Las comercializadoras retienen parte del beneficio del abaratamiento de la generación. Los precios suben como cohetes y bajan como plumas, también cuando el que ahorra es la empresa.
V. La disciplina tiene dos tiempos
El sistema es más elegante —y más cruel— de lo que parece a primera vista. La inflación disciplina en dos momentos distintos, y los dos trabajan en la misma dirección.
El primer tiempo es la inflación misma: los precios suben, el salario real cae, la vida se vuelve urgente, la capacidad de negociación y de resistencia se debilita.
El segundo tiempo es la respuesta institucional: llega la subida de tipos, el crédito se encarece, la hipoteca pesa más, y los hogares se ven obligados a aumentar su oferta de trabajo por necesidad. Más horas, más miembros de la familia buscando empleo, menos movilidad laboral.
No son dos políticas contradictorias. Son el mismo sistema operando en dos fases. El sistema no falla. Funciona exactamente como está diseñado para funcionar.
VI. La consolidación: cuando las instituciones dan el escalón por bueno
Queda el argumento más incómodo de todos. No es lo que hacen las empresas en el momento del shock. Es lo que proyectan las instituciones para después.
El BCE, en sus proyecciones para 2026-2028, anticipa que los márgenes empresariales van a "recuperarse gradualmente" a medida que los costes laborales unitarios se moderen. Que la inflación se estabilizará cerca del 2% a través de una moderación salarial continua y una productividad estancada. Que la participación de los beneficios en el PIB se mantendrá en sus niveles históricamente altos.
| Indicador | 2025 | 2026 | 2027 | 2028 |
|---|---|---|---|---|
| Inflación HICP (%) | 2,1 | 1,9 | 1,8 | 2,0 |
| Crecimiento salarios (%) | 4,0 | 3,2 | 2,9 | 3,0 |
| Productividad (%) | <1 | ~1 | ~1 | ~1 |
| Márgenes de beneficio | Estable | Recuperación | Recuperación | Estable |
La inflación ya hizo su trabajo. El escalón fue conquistado. Y las instituciones lo han integrado en sus proyecciones de base.
El tablero completo
La secuencia tiene ahora una forma precisa. No es un accidente de mercado. Es una maquinaria de distribución de poder:
El capital tiene cohetes para subir y plumas para bajar. El trabajador, en cambio, descubre que lo que el precio conquista, el salario rara vez lo recupera.
La pregunta que el sistema no puede responder
Si la política monetaria no sirve para la inflación de vendedores —como admitió Lagarde—, y si los precios en mercados concentrados no bajan solos cuando bajan los costes, ¿qué instrumentos quedan?
La historia ofrece algunas respuestas: regulación de precios en sectores estratégicos, supervisión directa de márgenes, reforma de la estructura de los mercados, poder de negociación colectiva que contrarreste el poder de fijación de precios. Francia tiene resultados mejores precisamente porque tiene más de esas herramientas que Grecia.
El problema no es la falta de respuestas técnicas. El problema es que cada una de esas respuestas requiere alterar la relación de poder que la inflación acaba de consolidar. Y los que más ganan con el escalón conquistado son exactamente los que tienen más poder para evitar que eso ocurra.
Fuentes documentales
- FMI — Euro Area Inflation after the Pandemic and Energy Shock (WP/23/131), 2023
- FMI — Europe's Inflation Outlook Depends on How Corporate Profits Absorb Wage Gains, 2023
- BCE — Real wage catch-up in the euro area, Economic Bulletin, 2025
- BCE — Economic Bulletin, Issues 3 y 8, 2025
- Graves & Huckfeldt — The Labor Demand and Labor Supply Channels of Monetary Policy, NBER Working Paper 31770
- Observatorio de Márgenes Empresariales — Ministerio de Hacienda / AEAT / Banco de España
- CCOO — Los márgenes empresariales están en máximos, 2024
- Forbes España — Los márgenes empresariales baten récords en 2025, 2025
- Ember — Decoupled: how Spain cut the link between gas and power prices using renewables, 2025
- BBVA Research / CaixaBank Research — Perspectivas vivienda 2025-2026
- Weber & Wasner — Sellers' Inflation, Profits and Conflict, PERI Working Paper, 2023




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