sábado, junio 09, 2018

Behemoth, pensamiento y acción en el nacionalismo-socialismo. Franz Neumann

Museo de ideas que en general no interesan:

“Algunos llegan a sostener que el ciudadano es ya --o debería ser-- sujeto de derecho internacional y está, por ende, obligado con respecto a dos organizaciones, el estado y la comunidad internacional En esta opinión, caso de que, por ejemplo, la comunidad internacional aplicase sanciones, la acción punitiva no iría encaminada contra el estado, sino sólo contra el gobierno infractor de las normas jurídicas internacionales. El ciudadano podría entonces sublevarse contra el gobierno sin violar por ello la fidelidad política que debe al estado.” Al crear esta división de lealtades, la dicotomía resultante aportaría la base psicológica de la solidaridad internacional.”

sábado, mayo 26, 2018

Limonov, Emmanuel Carrere

“Cinco años antes, Yeltsin declaró fuera de la ley a este partido. Se creía definitivamente terminada la experiencia aterradora y grandiosa que se llevó a cabo con la especie humana en la Unión Soviética. Pues bien, al cabo de cinco breves años de experiencia democrática, todos los sondeos coinciden y hay que rendirse a esta perturbadora evidencia: la gente está tan harta de la democracia, del mercado y de la injusticia consiguiente que se dispone a votar en masa al partido comunista. Su líder, Ziugánov, no propone reabrir el gulag o reconstruir el Muro de Berlín. Bajo la etiqueta de «comunista», este político prudente y sin brillo vende menos la dictadura del proletariado que la lucha contra la corrupción, un poco de orgullo nacional y la misión espiritual de la Rusia ortodoxa frente al nuevo orden mundial. Dice que Jesús fue el primer comunista. Promete que si le votan los ricos serán menos ricos, los pobres menos pobres, y como mínimo todo el mundo debería estar de acuerdo en la segunda parte de este programa: ¿quién es realmente partidario de que los viejos mueran de hambre y de frío? “

sábado, mayo 19, 2018

Tres pájaros de un tiro.

Primero

Hace tiempo que no escribo en el blog.
Hace tiempo que caí en el convencimiento de que ya no tiene sentido exhibir la propia opinión. La alargada sombra de una sociedad ilustrada se extiende con la legitimidad justificadora de un mítico relato de orígenes para respaldar un circo romano mucho más sucio y pedestre.
Los años no me permiten ver de otra forma el corral de ruido y furia en el que se ha convertido algo tan sagrado y valioso como la opinión pública, corral especialmente expresado de manera metafórica en las redes sociales.
Y no puedo ver esa agresividad de otra forma que como expresión de una impotencia.
La impotencia que sentimos todos al comprobar la insustancialidad que como toda sombra contiene la alargada ausencia de una sociedad ilustrada de hombres rectos y justos, capaces de sobreponerse al propio interés en beneficio del colectivo.
Nuestra opinión, la de cada uno, en realidad no cuenta donde verdaderamente debiera contar.
Y en el fondo lo sabemos cuando troleamos y nos trolean.
Al matar toda posibilidad de construcción colectiva, el capitalismo también ha matado ésto.
Por eso prefiero no participar.

Segundo

Todos desempeñamos roles en las sociedades complejas.
Es de primero de sociología.
Y en las sociedades patriarcales también hay un rol de macho.
Si alguien tiene duda de su existencia (casi todos hombres, por supuesto), no tiene más que hacer el esfuerzo de leer entre líneas la ya tristemente famosa sentencia del caso de La Manada.
La posición de la mujer genera dudas porque al principio mostró un cierto nivel de colaboración con sus futuros violadores.
Cuando la mujer desafía a los hombres y despierta en ellos ese rol de macho que a ella le convierte en hembra ya no puede volverse atrás. Mucho peor. Asustarse, dudar, querer volverse atrás la convierte en culpable.
Nada puede oponerse al principal misterio de la sociedad patriarcal.
Cuando se convoca al dios Priapo que casi siempre e manifiesta en forma de erección, la criminal es aquella que ha provocado su presencia.
Priapo no puede ser convocado para nada.
El rol del macho debe ser ejecutado hasta el fin.
Debe hacerse lo correcto y todos aquellos que no contribuyen al buen fin de la ceremonía son culpables precisamente de eso.
De aquí viene tanto matiz, tanta carga del detalle sobre la chica.
De aquí el ignorar lo esencial.
El valor que tiene como relación sexual la relación que se mantiene con alguien que cierra los ojos, que no se mueve, que se abandona a la voluntad del otro y se convierte en cosa.
Y como consecuencia de esto la reflexión que debiera llevarnos a la conclusion de que el único placer que se obtiene es el placer de la violación.
La sentencia analiza la situación desde el rol del hombre y pone en duda a la mujer por el simple hecho de desafiar a Priapo convocándole en vano.
Ninguna mujer es inocente cuando se vuelve atrás ante Priapo, una presencia que siempre justifica al macho porque lo natural de su necesidad lo ampara.
Todo muy patriarcal-tribal en la Europa del Siglo XXI.

Tercero

Y también hay un rol de consumidor.
Un rol que nos sale a todos intentando compaginar la vida de pensamiento con la vida material del dinero y las cosas que día a día se nos mete por los ojos.
Cualquier cosa para evitar la disonancia entre ser y tener. Mejor dicho. Somos lo que tenemos, pero ser y tener guardan una relación simbiótica por la que lo que soy legitima todo lo que tengo.
Es por este mecanismo por el que cada vez se ve con más naturalidad que alguien de izquierdas pueda ser millonario o, por extensión, que alguien que no está conforme con esta sociedad pueda disfrutar a tope de las bondades de la misma.
No se percibe contradicción precisamente porque el objetivo es no percibir contradicciones.
Y a final uno puede sentir que es cualquier cosa, teniendo siempre cualquier cosa en la cantidad que se estime oportuna. Faltaría mas!
Si sirviese para algo animaría a la gente a que leyera los escritos de Pier Paolo Pasolini reivindicando para la pobreza una espacio entre la riqueza y la miseria, el espacio que ocupaban los opositores al sistema capitalista cuando de verdad eran oposición y no retorica vacía que se lleva el río de un centro comercial.
Pero no sirve para nada.
La derrota es total.
Y por eso aquellos que te dicen que quieren cambiar las cosas siempre te mienten: O a ellos mismos y a ti o sólo a tí.
Elige a opción que menos te duela, que más te guste.
Se nos ha olvidado que lo que de verdad nos hacía poderosos era precisamente no querer ser ricos.
Tener otros valores, unos valores que precisamente los planteamientos de crecimiento sostenible nos piden a gritos recuperar.
Pero, claro, para eso, hay que dejar de querer tener.
En este sentido, la hipoteca de 600.000 euros de la familia Iglesias no me ha decepcionado. Iglesias ya me había decepcionado antes.
Lo relevante es que el principal adalid de un mundo mejor que la vieja política nos pone sobre la mesa como nueva opción del decepcionante menú quiera tener tanto, tanto que elija hipotecar su vida al sistema que critica por lo menos durante 30 años comprando una hipoteca que está cinco veces por encima de la media que compran aquellos a los que ha venido a salvar.
Pablo tambien tiene miedo, confunde pobreza con miseria.
Te miente.
No puede salvarte en los términos que el mismo plantea.
Lo único que le diferencia del resto que no te ha salvado es que es nuevo y joven.

Y me duele concluir que, a estas alturas de la película, encuentre más honesto a quien, como Rajoy, te dice que no se puede hacer nada que a alguien como Iglesias que te dice que se puede hacer todo.

sábado, marzo 24, 2018

Historia Intelectual del Siglo XX, Peter Watson

H.R. Tawney o la premonitoria decencia de la sensibilidad moral cristiana...

"Tawney era un hombre muy religioso, y en su opinión, el consumismo violaba el transcurso natural de los acontecimientos; en particular, saboteaba «el instinto de servicio y solidaridad» que constituye la base de la sociedad civil tradicional. El capitalismo, a la larga, sería incompatible con la cultura. Influida por el capitalismo, escribió, la cultura se vuelve más privada, menos compartida, y ésta es una tendencia que atenta contra la vida en común de la humanidad, pues el individualismo acarreaba inevitablemente la falta de igualdad. Esto suponía un cambio en el propio concepto de cultura, pues se alejaba cada vez más de su condición de estado mental interno para relacionarse con los bienes de cada individuo. Por si fuera poco, Tawney también opinaba que el capitalismo, en el fondo, era incompatible con la democracia. Sospechaba que las desigualdades que venían asociadas de manera endémica al capitalismo (y que se hacían más evidentes que nunca por la acumulación adquisitiva de productos de consumo) acabarían por suponer una amenaza para la cohesión social. Por lo tanto, pensaba que su deber era colaborar en la creación de un contraataque moral de relieve en contra del capitalismo, en nombre de las muchas personas que, como él, estaban persuadidas de que éste había sido responsable, al menos en parte, de la guerra.·

La pasión de Michel Foucault, James Miller

“En toda sociedad, los gobernantes explotan su poder para regular y castigar, y graban códigos de lógica y tablas de la ley "en cosas e incluso dentro de los cuerpos" y así dan origen a un "universo de normas que de ningún modo pretenden suavizar la violencia sino satisfacerla." Una sociedad puede parecer en paz, pero sólo la "promesa de sangre", aunque velada, neutraliza el constante peligro de desorden y crea un patrón de combate latente en "las instituciones sociales, en las desigualdades económicas, en el lenguaje" y, no por último menos importante, "en los cuerpos mismos de cada uno de nosotros”."

sábado, marzo 17, 2018

La filosofia de Martin Heidegger, A. de Waelhens


“Por lo que hace a este abismo, no hay más remedio que enmudecer. No podemos tocar el hecho en bruto, sino bajo la vestidura de inteligibilidad que nosotros mismos le hemos impuesto. Fuera de este ropaje de inteligibilidad no hay sino la noche del caos.”

La Imaginación dialéctica. Una historia de la escuela de Frankfurt. Martin Jay


“Como explicaría Adorno más tarde, la frase «industria cultural» fue escogida por Horkheimer y él mismo en La dialéctica de la Ilustración debido a sus connotaciones antipopulistas. A la Escuela de Francfort le desagradaba la cultura de masas, no porque fuera democrática, sino precisamente porque no lo era. La noción de cultura «popular», afirmaba, era ideológica; la industria cultural suministraba una cultura falsa, reificada, no espontánea, en vez de la cosa real. La vieja distinción entre cultura alta y baja prácticamente se había desvanecido en la «barbarie estilizada» de la cultura de masas. Incluso los ejemplos más «negativos» del arte clásico habían sido absorbidos en lo que Marcuse denominaría más tarde su fachada «unidimensional». La tragedia, que antiguamente significó protesta, ahora significaba consolación. El mensaje subliminal de casi todo lo que pasaba por arte eran e] conformismo y la resignación… Cada vez más, el Institut llegó a la conclusión de que la industria cultural esclavizaba a los hombres mucho más sutil y eficazmente que los rudos métodos de dominación practicados en eras anteriores. La falsa armonía de lo particular y lo universal era en algunos aspectos más siniestra que el choque de las contradicciones sociales, a causa de su habilidad para inducir a las víctimas a la aceptación pasiva. Con la decadencia de las fuerzas de mediación en la sociedad —aquí el Institut se apoyaba en sus estudios anteriores sobre la disminución del rol de la familia en el proceso de socialización— las posibilidades de desarrollo de una resistencia negativa quedaban seriamente limitadas. Más aún, la difusión de la tecnologia servía a la industria cultural en Estados Unidos así como había ayudado a ajustar el control de los gobiernos autoritarios en Europa. La radio, afirmaban Horkheimer y Adorno, era para el fascismo lo que la imprenta había sido para la Reforma… La decadencia de la cultura «negativa», tradicional, no era sólo un problema para intelectuales. La cultura de masas era la sementera del totalitarismo político”.

sábado, marzo 03, 2018

El hombre y lo sagrado. Roger Caillois

"Es imposible durar sin desgaste, sin desperdicio; imposible inmovilizarse en el ser (…) Y es imposible también ser únicamente metamorfosis, puro desgaste, actividad total"

sábado, enero 27, 2018

La pasión de Michel Foucault, James Miller

"Al revés del poder de la soberanía, espectacularmente violento (como atestigua la dolorosa muerte de Damiens), el de la disciplina es ligero, humano, e insidioso, precisamente porque se ejerce invisiblemente mediante discreta vigilancia y no por abierta coerción. Esta supervisión, como la describía Foucault, "disocia el poder de el cuerpo", lo deja sumiso, "normalizado" (otro de los influyentes neologismos de Foucault), dispuesto a aceptar órdenes de arriba, como soldado de un ejército moderno. El resultado, en principio, fue un "funcionamiento automático del poder", una "perfección del poder" que, paradójicamente, propendía "a volver inútil su ejercicio concreto" (lo cual no es un rasgo digno de alabanza a ojos de un nietzscheano)"