martes, junio 02, 2009

ANNE MURRAY

Somebody's always saying goodbye...

El vientre de las calles
revienta bajo el plumbeo pesar incesante del sol
mientras asoma silenciosa la parálisis del sueño
enredada entre las quemadas alas del tiempo
eternamente consumiéndose en el inmenso desierto
de un cielo quieto, interminablemente azul.

A los pasos que se dejan ir,
que inconscientemente se empeñan
en la inflexible naturaleza de su querer seguir,
la incómoda insistencia del momento
se agarra como un derretido asfalto
que lo dificulta todo
a modo de incómoda ceguera sobrevenida.

Es mejor detenerse,
esperar el seguro regresar de todas las cosas,
más adelante,
con la oscuridad.

lunes, junio 01, 2009

THE LENINGRAD COWBOYS

Eloise...




STATUS QUO

Rockin' all over the world




domingo, mayo 31, 2009


THE HOT ROCK

Recién salido de la cárcel, John Dortmunder (Robert Redford) se ve involucrado por mediación de su cuñado (George Segal) en el robo de un famoso diamante por encargo de un gobierno africano.

Si el propósito de Dortmunder era retirarse y vivir una vida más tranquila, el diamante se convertirá en una molestia imposible de resolver. Cuando creen estar cerca de él, un nuevo obstáculo aparecerá para probar la sobrada capacidad de Dortmunder para establecer planes perfectos.

Basada en una novela del mismo titulo escrita por Donald Westlake, uno de los grandes de la novela negra y policiaca, "The hot rock" rebosa de un soterrado sentido del humor que se deduce de las situaciones que viven los personajes y a las que ellos mismos se abocan por influencia de sus limitaciones personales y profesionales.

En contraposición al violento Parker, el otro gran personaje de Westlake, Dortmunder (cuya primera aparición literaria y cinematográfica se produce en "The hot rock") supone la exploración por parte de Westlake de otros territorios nuevos, lindantes con la picaresca y el humor, dentro de las tramas policiacas y negras. Las historias que protagoniza Dortmunder rebosan de un complicado humor irónico y casi existencialista (si es que esto es posible) que siempre se desprende del juego de intereses y egoismos encontrados, de la trampa y la mentira, que mueve el mundo de ladrones, tramposos y pillos del que Dortmunder forma parte.

Gracias al trabajo de uno de los grandes guionistas de aquella época, William Goldman, la película recoge en su guión de manera extraordinaria este planteamiento. Perfectamente exhibe con ese humor de sonrisa las idas y venidas de Dortmunder y su banda en busca de un diamante que constantemente se les escapa ante la diplomática impaciencia de su cliente.

Unas idas y venidas en cuyo fluir caótico Redford se disuelve como un azucarillo.

Siempre, su envarada interpretación, carente de las necesarias inflexiones y matices, me resulta el punto débil de una película que pudiera haber dado mucho más de sí de no haberse convertido en un vehículo para el lucimiento de la estrella que Redford era a principios de la década de los setentas del siglo pasado.

Redford fagocita la pelicula y la historia, su presencia demasiado apolínea resulta un tanto discordante, no emite en la misma onda que el resto de personajes (Segal, Sand, Leibman o el genial Zero Mostel) que si encajan perfectamente en los zapatos de sus personajes.

Aun asi, y pese a Redford, merece la pena verla... Es una de mis "pelis" favoritas de atracos junto "Supergolpe en Manhattan" una joya de Sidney Lumet casi contemporánea.


"Y de repente Seriozha se dio cuenta de que le estaban mirando dos ojos maravillosos, dos ojos humanos, inteligentes y tristes como nunca había visto"
(Vida y destino, Vasili Grossman)

sábado, mayo 30, 2009

LEJOS DE ELLA

Tras 50 años de convivencia la relación que componen Grant (Gordon Pinsent) y Fiona (Julie Christie) tendrá que afrontar la más difícil de las pruebas... la próxima.

La memoria de Fiona empieza a fallar y todo parece indicar que se trata de la enfermedad de Alzheimer. Como consecuencia del internamiento de Fiona en una clinica especializada, Grant deberá enfrentar una desagradable realidad. En lo sentimental ella está muy lejos aunque la tenga cerca. En lo físico está a su alcance. Puede tocarla. Pero la distancia real que les separa es inmensa.

No obstante, Grant aprenderá a vivir lejos de ella y el amor que siente hacia su mujer alcanzará un nuevo y diferente nivel de total desinterés.

"Lejos de ella" es una película magnífica que utiliza la enfermedad de Alzheimer como punto de entrada hacia una reflexión sobre el amor, la pareja y el paso del tiempo que rebosa sensibilidad, poesía y, seguramente, verdad.

Se trata del prometedor debut de la actriz Sarah Polley como directora y, como en casi todas las peliculas dirigidas por actores, el trabajo de estos resulta siempre esencial. En este sentido, sus protagonistas Julie Christie y el desconocido actor canadiense Gordon Pinsent están espectaculares, especialmente este último cuyo personaje parece no salir de la esencial naturalidad del tranquilo asombro que siente... primero por lo que sucede a su mujer y las decisiones que esta toma, segundo por los sentimientos que lo que va sucediendo suscita en su interior y tercero por lo que esos sentimientos le llevan a hacer de la manera más desinteresada y altruista.

Sin duda, y para mi gusto, "Lejos de ella" es una de las mejores películas de la cosecha del año pasado.


viernes, mayo 29, 2009

MILES DAVIS

Someday my prince will come...




jueves, mayo 28, 2009

OSCAR PETERSON

Hymn to freedom...



"El cardenal prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio Cañizares, ha pedido hoy perdón por los abusos a menores cometidos en escuelas católicas irlandesas entre los años 50 y 80.
En declaraciones a TV3 recogidas en un comunicado, Cañizares ha asegurado: "Estas conductas son totalmente condenables y tenemos que pedir perdón". No obstante, ha añadido que "no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios" con "los millones de vidas destruidas por el aborto"."
(Leer más)

Para ser depositaria de un determinado sentido de la moral, las declaraciones del arzobispo Cañizares, representante de la Iglesia Catolica, son penosas y muestran el grado de deterioro en el que se encuentra el corazón de la misma.
Todo es condenable, pero una cosa es más condenable que la otra... ¡Qué horror!
Creo que gradación y ética se dan de puñetazos. Es sencillo: una cosa no es menos mala porque esté extendida en mayor o menor medida. Es mala o no lo es... y punto.
Para un cristiano, tan malo deberían ser los abusos a menores como la existencia del aborto. No debería importar el hecho de que una cosa sea más frecuente y/o practicada.
Dice muy poco de un hombre santo el juzgar la maldad o la bondad de las cosas atendiendo a la extensión o al volumen de un suceso.
Seguro que se ha explicado mal... o no es tan santo como el nos hace creer que es, porque para cualquiera de esos niños abusados la maldad del acto es total y absoluta.
La vida es mucho más fácil cuando podemos trazar una línea entre los nuestros y los otros... incluso para los hombres santos.














"57 min: Stroke … pass … triangle … slide-rule pass … back-heel … tip … tap … slide-rule pass … neat triangle … neat triangle … neat tirangle … through-ball … languid stroke … flick … trap … deft touch … chest … clatter … hoof."
(Fragmento de la retransmision online en The Guardian de la final.... Posesión del Barcelona en el minuto 57)

lunes, mayo 25, 2009

CALIFORNICATION

Supongo que nadie se habrá llamado a engaño.

Bajo la superficie basta y sucia de la historia que Californication nos quiere contar, como de beatniks cegados bajo el atronador sol de la costa Oeste, se esconde la misma y tipica comedia romántica de siempre.

Dentro del canon del género, la eterna corriente del relato emerge en el momento en que el chico ya la ha cagado e intenta recuperar a la chica.

Lo demás son efectos especiales... Un poco-bastante más sexo del habitual, aderezado de una sobredosis de situaciones muy politicamente incorrectas (no todas relacionadas con el intercambio de fluidos) y salpicado de un buen número de palabras mal sonantes... pero "Californication" es un intento de envolver el mismo contenido convencional de comedia de Rock Hudson y Doris Day en un continente que apunta exactamente en la dirección contraria que la historia termina teniendo.

Caca, culo, pedo, pis... pero el Moody que interpreta David Duchovny termina mucho más cerca del imposible padre de "Los problemas crecen" que del mucho más imposible (pero realmente diferente) Neal Cassidy a quién quisiera parecerse.

No obstante, tengo que confesar que, y aunque Moody sea un hipócrita impostor que en realidad sólo quiere casarse como todos esos a los que desprecia, su impostura cínica me cae simpática.

En algún momento... bastante más de uno, por cierto... he llegado a reirme e incluso a emocionarme... porque, y después de todo, lo único que importa es llevarse a la chica. No conozco otro triunfo que se le parezca... aunque, y bien mirado, no he jugado en el Bernabeu con un equipo que le ha metido seis goles al Madrid ni tampoco he visto atacar naves en llamas más allá de Orión ni mucho menos he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser.

A este respecto, quizá debiera callarme y esperar.... Pero, y mientras espero a salir del armario como Replicante, estoy dispuesto a ver la segunda temporada... aunque, y en esto debe ser inflexible, no haya sitio en mi altar de las grandes series para "Californication".
LOS SECRETOS

No me imagino...









Mi canción favorita de Los Secretos... Me la regalo!
Guardiola según Vilá-Matas....

"Guardiola es inteligente, elegante, simpático, cordial, de buenas maneras. Representa el sentido del trabajo bien hecho. En la generación de David Trueba hay gente así. Huyen del síndrome de la caspa y del taxista nazi. Dedicación máxima al trabajo en oposición a la cultura de la jeta, tan sublimada en España. Y, además, es listo porque es valiente; si uno no se arriesga, no hace nada en la vida. Ha sabido ver que, sin esa grandeza del coraje en la búsqueda de la victoria, que no es incompatible con la lúcida visión de nuestra condición de indigente, se vive sin duda mucho peor. Está bien fracasar, es incluso elegante, pero aún lo es más el triunfo. Y es muy educado. "
SHERLOCK HOLMES

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Confieso que antes de escribir este post me he dado una vuelta por lo que se ha publicado en Internet sobre este libro y tengo que confesar que, y por lo leído en la mayor parte de los casos, he debido leer un libro distinto.

Como siempre se mira la paja en el ojo ajeno y se hace la vista gorda de la viga que hay en el propio, como si todavía ese episodio tan desgraciado de nuestra historia fuese una cuestión de buenos y malos. Como siempre, se examinan concienzudamente los endebles argumentos que cuestionan y se devuelve el golpe con irrebatibles planteamientos que no deberían dejar lugar a ninguna duda acerca de en qué bando se encuentra la verdad.

Y todo, seguramente, porque, en mi opinión, en el libro de Beevor hay "cera" para todos.

No soy un experto lector de bibliografía acerca de nuestra Guerra Civil, pero en el transcurrir de las páginas (muchas) que componen el libro casi siempre me ha acompañado la sensación de estar ante un relato honesto, equidistante y en el que, como no podía ser de otra forma, nadie termina de quedar bien... Es más. Y aunque mi percepción fuera interesada o equivocada, prefiero que sea así. Nadie debe salir triunfante de un episodio de esta clase porque sólo se aprende de los fracasos.

En este sentido Beevor describe un panorama nada complaciente para ninguno de los dos bandos, incluso para los neutrales, y lo hace de una forma estructurada y clara, apoyandose entoda clase de testimonios y datos que el autor engarza con su habitual maestría para narrar.

Hay sentido común en el libro de Beevor y como todo el mundo sabe el sentido común debiera ser siempre el lugar perfecto para el acuerdo en torno a un tema por encontrarse equidistante entre todos los diferentes puntos de vista al respecto.

Imprescindible.

"La veía ante sí sin ver el pañuelo blanco en sus cabellos, ni el vestido negro, ni sus ojos, ni su cara, ni sus manos, ni sus hombros... Era como si no la viera con los ojos, sino con el corazón"
(Vida y destino, Vasili Grossman)

domingo, mayo 24, 2009

FANTASMA


"Y Mijaíl Sídorovich sontió que la sensación insportable, dolorosa, de la complejidad de la vida se desvanecía.
Una vez más, como en su juventud, el mundo parecía sencillo y diáfano, claramente dividido entre los 'nuestros' y 'ellos'."
(Vida y destino, Vasili Grossman)


EL MANANTIAL

Para Ayn Rand, autora del libro en que se basa la película y del propio guión de la misma, la fuente del progreso de la humanidad son las personalidades excepcionales. Estas son las que tienen la visión, las nuevas ideas que permiten la existencia de cambios de estado y la consiguiente evolución en el tiempo de la sociedad.

"El manantial" es una película muy discursiva. Casi todos los personajes principales se expresan de forma lapidaria, manifiestan ideas con la misma facilidad con la que comentarían el estado del tiempo. Todas esas ideas van encaminadas a la ostentosa reafirmación de la propia personalidad como exclusiva forma única de existencia. Toda la historia es un continuo enfrentamiento entre perspectivas, entre modos de ver la vida, que se manfiestan en inflexibles modos de acción. En este sentido, todos los personajes se parecen. Apenas hay dobleces en ellos. Con sinceridad, casi siempre hiriente, se expresan los unos a los otros sus voluntades e intereses... Y de entre todos ellos, en una especie de darwinismo psicológico, el personaje de Howard Roark (Gary Cooper), el más especial y diferente todos, aquel en el que Rand deposita el tesoro de la más autentica de sus verdades, será quién termine dominandolos a todos y consiguiendo sus objetivos y propósitos.

Tan seguro de si mismo como el resto de personajes, Roark terminará quedandose sólo en la cima de su edificio convirtiéndose en el vencedor de un maratón de autenticidad en el que todos sus contendientes irán quedandose atrás puestos a prueba en su propia verdad por las circunstancias de la historia y por el propio Roark.

Asi, la historia se convierte en la mejor expresión de la idea que llevó a Rand a escribirla. Roark es ese ego extraordinario ante cuyo brillo todos los demás palidecen, ante cuya visión todos los demás deben inclinarse aceptando la novedad que su mente preclara propone. 

"El manantial" escoje el mundo de la arquitectura como parte de ese todo social y los diseños innovadores de Roark terminarán disolviendo las resistencias de un mundo orientado a la repetición constante de lo aceptado como correcto.

King Vidor, el director, insufla a la mecánica racionalidad de la historias que nos propone Rand una lirica emotividad muy cinematográfica, basada en los encuadres (picados, contrapicados) que sucede dentro de una puesta en escena minimal y concisa que convierte a la palabra de Rand, puesta en boca de los actores, en la verdadera protagonista de la película. Si las palabras no resultan suficientes, las imágenes donde suceden están cargadas de valor... hasta el punto de que hay mucho de la claridad expositiva del gran y buen cine mudo en algunos momentos de "El manantial" por contradictorio que pueda aparecer.

Las imágenes que Vidor construye no sólo ilustran sino que refuerzan el contenido de la historia y en este sentido, se esté o no de acuerdo con Rand y Roark,  "El manatial" es una gran película de cine con mayusculas, una buena prueba de la maestría de Vidor para contar historias y del cine como simple lenguaje de imágenes.

En cuanto a las ideas de Rand, tengo que decir que su planteamiento me resulta cuando menos discutible.

Su visión de la historia como el producto de la aparición e intervención de los grandes hombres tiene su punto de verdad. Después de todo, fue Wellington y nadie más quién decidió resistir a los franceses cerca de Waterloo a la espera de los refuerzos de Blücher, pero no es menos cierto que las personas, grandes y pequeñas, sus personalidades, son el resultado del contacto y la interacción con un entorno dentro de una historia personal. 

Los caracteres y las ideas se forjan en el contacto con los otros. Nadie aparece de la nada.

Es la propia sociedad quién forja a esas personalidades excepcionales. Las filias y las fobias, los encuentros y los desencuentros, las ilusiones y las decepciones, los aciertos y los errores, los amigos y los enemigos... Todos le debemos siempre algo a alguien.

Supongo que, por lo menos y en privado, Howard Roark lo reconoce.