miércoles, septiembre 20, 2006

SPINOZA (II)

I
"Estar alienado es ser extraño a si mismo. El deseo se aliena cuando se orienta por normas o valores exteriores al individuo o cuando se deja guiar por una mala comprensión que un individuo tiene de sí mismo. En los dos casos, el individuo ya no desea en conformidad a su propia y verdadera ley: no es autónomo y no puede expandirse en la verdadera alegría"

II
(Con respecto a la orientación conforme a normas y valores exteriores el individuo)
"El individuo que sigue una ética y una ley que le vienen de afuera -impuestas, ya por la violencia dogmática, ya por la persuasión engañosa- está alienado"

III
(Con respecto a la mala comprensión que un individuo tiene de si mismo)
"A menudo nuestra afectividad, o mejor, nuestro deseo, es confuso, contradictorio, ambivalente; se bloquea o se entusiasma detrás de quimeras, se autodestruye y engendra depresión allí donde se esperaba alegría. Lo que nos conduce a esos callejones sin salida es el conocimiento adecuado de nosotros mismos, de nuestra naturaleza íntima y de nuestro deseo profundo"

IV
"Cuando vivimos nuestro deseo directamente, según nuestra naturaleza auténtica, no lo padecemos (como padecemos las pasiones), sino que actuamos con el sentimiento de la libertad, la alegría, la expresión de nosotros mismos"

(Historia de la filosofía: del Renacimiento a la Postmodernidad. Gilbert Hottois)

1 comentario:

  1. Es verdad, lo siento y lo presiento, cada vez que no estoy alegre ,estoy cumpliendo alguna ley, o al servicio de un complejo...Libertad deambula con otros por la vereda de enfrente.

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