jueves, marzo 29, 2007

UNA BUENA TEORÍA

I
"En España hay tantos mileuristas porque las universidades españolas educan a la gente a ser subordinados que memorizan y repiten. El contraste con el sistema por ejemplo del Instituto de Empresa donde enseño es enorme. Para mi el IE es un modelo a seguir para el resto del sistema universitario. Por eso España, pese a ser la octava economía del mundo, es un país periférico de sueldos bajos, porque la mayoría de la gente no fué educada para crear y dirigir sino para repetir y obedecer y los que repiten y obedecen simplemente ganan menos."

Más

II
"La diferencia entre los países ricos ricos, y los países más o menos ricos --digamos la diferencia entre Inglaterra y España-- se debe en mi opinión a que Inglaterra es un país principalmente de jefes y España es un país principalmente de subordinados, cuyos jefes están en otros países.
Los jefes ganan más que los subordinados. Inglaterra es un país de jefes, porque tiene más casas matrices de multinacionales, mejores universidades, más centros de investigación, desarrollo y creación cultural aplicada que España. ¿Cómo puede llegar España a ser un país de jefes? No es fácil.
Un país de jefes es un país de emprendedores con ideas que obtienen recursos para llevarlas a cabo en el mundo de los negocios, la ciencia y la creatividad. Pero, como sabemos, es más fácil ser emprendedor en el Reino Unido que en España, ya que en el Reino Unido hay una cultura de riesgo más desarrollada que aquí y mucho más respeto y menos envidia al emprendedor.

(...)

A los ingleses les enseñan a razonar, entender y organizar. A los españoles les enseñan a memorizar, repetir y obedecer. El resultado es que "los mejores expedientes también son mileuristas", cosa que sorprende hasta que te das cuenta que ser un alumno sobresaliente en memorizar, recitar y obedecer te llevará a ser....mileurista.
Para dejar de ser mileurista tienes que saber razonar, crear, y gestionar. Tienes que aprender a ser diferente a destacarte. Hasta que la educación española deje la tradición franquista de que el profe sabe y el alumno no, España va a criar alumnos....mileuristas."

Más

No se si será verdad, pero bien traído está.

domingo, marzo 18, 2007

INOLVIDABLE




La sublimación total del sentimiento amoroso.
Un vuelo en una noche azul sobre un lecho de estrellas en busca de los tejados de Paris mientras los malditos aúllan a la luna.


Moulin Rouge.
El relato de un amor imposible contado por un narrador enloquecido, también enamorado.
Forma y fondo superpuestos y coincidiendo.

Palo y tentetieso... No ha cambiado mucho la película de la política en España desde entonces.

Dos bandos: Castizos y afrancesados, Liberales y absolutistas, Liberales y Conservadores, Republicanos y monárquicos, fascistas y comunistas, socialistas y populares...

No hemos cambiado mucho.
Seguimos queriendo colocarnos y colocar a los nuestros a cualquier precio. Y en este juego, la verdad -suponiendo que exista- es no un fin en si mismo, sino la mayor de las ventajas para el bando que la tiene más cerca.

España, reserva mundial de la biosfera en pura naturaleza humana.

EL ÚLTIMO REY DE ESCOCIA

Para mi decepción resultó una película irregular y con algunos malos momentos por la mitad de la misma que convierten su visión en ligeramente tediosa.

Hubiera podido ser una película mejor.

Por un lado, el retrato del autócrata africano en su laberíntico delirio resulta tímido y errático. Se queda a medio camino de todas las posibilidades, en una encrucijada en donde ni siquiera la estereotipada interpretación de ese gran actor llamado Forest Whitaker consigue sacar una imagen definida.
La película podía haber optado por presentar una suerte de Tirano Banderas africano, pero Amin se limita a aparecer y desaparecer de la pantalla entre gritos y bromas, mientras fuera de campo el genocidio reale staba sucediendo.
Al final, y después de todo, uno no sabe si Amin es un frio manipulador o un estúpido chimpancé con suerte.


Por otro, el largo viaje hacia la noche del europeo que llega a Africa buscando un continente que no existe también podría haber dado más de sí.

La película se queda a medias en todo. No termina de convencer y confía toda su suerte a un Forest Whitaker que se limita a gritar y a sudar para producir una interpretación que en absoluto me parece premiable.


La consciencia precisa de los días,
de cada día.

El número veinticuatro multiplicado
un número preciso de veces
por una imprecisa incógnita.

Arrolladora luz
que convierte todo lo restante
en mera sombra.

sábado, marzo 10, 2007

SABADO POR LA TARDE

Iggy Pop - Home





David Bowie - Life on Mars?

jueves, marzo 08, 2007


LA VIDA DE LOS OTROS

Muchas cosas tiene a su favor esta película alemana, ganadora del último Oscar a la mejor película de habla extranjera, pero principalmente -y en mi opinión- lo más destacable es la precisa y eficaz combinación de inteligencia y sensibilidad.

En este sentido, lo tiene todo.
"La vida de los otros" es un inteligente y eficaz artilugio narrativo, lleno de aromas y sabores capaces de interesar a la más exigente de las inteligencias, pero, y al mismo tiempo, tiene el poder emocionar al espectador durante todo el trayecto y, sobre todo, en su más que emocionante final.

El progresivo cambio de actitud del protagonista, un experto interrogador de la Stasi -la temible policía política de la ya desaparecida República Democrática Alemana-, es la principal línea argumental. Una línea que discurre paralela a la pequeña tragedia de la pareja de amantes que son sus espiados, sometidos a la caprichosa y totalitaria voluntad del régimen al que aquel sirve como mano ejecutora.

"La vida de los otros" se convierte en una trágica historia de sacrificio y expiación en la que sólo parece tener sentido la soledad del individuo ante la presencia de sus auténticas emociones -que en definitiva son él mismo- y la valentía de actuar conforme a las mismas dentro de un mundo ya muerto y descompuesto que fuerza al extremo de sus capacidades a los sujetos que lo habitan precisamente en la dirección contraria.

En algunos momentos, recordaba a Primo Levi y a su inmenso relato "Si esto es un hombre" sobre los campos de concentración nazis. La indefensión de los individuos ante un mecanismo organizativo destinado a dominarle y la culpabilidad por sobrevivir... porque sólo se sobrevive traicionandose a uno mismo y a los otros que nos rodean. Porque lo normal -si uno es humano- es morir. Porque lo que sobrevive después de todo es el animal que ha hecho todo lo confesable e inconfesable por seguir existiendo.

Y después llega la culpa para aparecerse como un fantasma shakesperiano y recordarnos que fuimos mucho más.

Nuestra levedad es grande y también llega hasta allí.

Quizá, por éso, los suicidios eran tantos en la Alemania Democrática.
Lo que quedaba del hombre que cada uno había sido, hacía el último esfuerzo para aparecer y ejercer desesperadamente la libertad para ponerse el propio fin.

¿Por qué no?


sábado, marzo 03, 2007

SABADO POR LA TARDE


Downtown train... Siempre he querido ser ese excesivo juglar vagabundo que canta todas las noches de luna llena como un gato en celo y con lo sueños llenos de lluvia. Afortunadamente, aún no lo he conseguido.

Tom Waits... Desde principios de los 80's y aún me sigue gustando.


SABADO POR LA MAÑANA

I
Salomon Burke y Van Morrison... Fast Train.



II
Tom Waits... On the nickel




III
Warren... Je te donne

EL BUEN ALEMÁN

¿Por qué?




















PD: Si nadie, nunca -cosa que dudo- ha visto una película mala, debería ver este cliché desvaído que no es otra cosa que el recuerdo melancólico y desganado de una buena película y de un cine que ya no se puede volver a hacer.

Las películas malas también sirven para algo... para poder reconocer una película buena cuando sucede ante nuestros ojos.

Como una de mis abuelas decía: un tostón.



INOLVIDABLE

I


II

jueves, marzo 01, 2007

Traduzco...

"Si tu comportamiento fue irracional al principio, quizá no lo recuerdes así. Los humanos tienen una inclinación a reconstruir los acontecimientos pasados de una forma más estructurada de lo que en realidad fueron. Su recuerdo está guiado por el propio conocimiento del resultado obtenido."
(Studying the content of cognitive processes, Maarten W. van Someren, Yvonne F. Barnard y Jacbijn A. C. Sandberg)

Quizás, por eso cualquier tiempo pasado resulte mejor y el futuro se presente lleno de esperanzas... o lo contrario también sea cierto.
A veces ni siquiera el presente nos dice la verdad.

miércoles, febrero 28, 2007















INOLVIDABLE

Quienes somos, de donde venimos, a donde vamos y... por qué no. Why not?

El lado oscuro de todas esas preguntas que de vez en cuando nos hacemos. La más complicada y la más difícil de todas.

La tentación de la destrucción siempre tocándonos impaciente los costados.

El animal que todos llevamos dentro pidiendo paso para resolver de una maldita vez... y después, siempre, la melancolía para los supervivientes.

Sam Peckinpah lo sabía muy bien, por eso -y por otras cuantas cosas- no sólo es un gran director de cine. También es un creador, un artista total con una visión del mundo propia, con una visión bastante precisa -a mi entender- del ser humano.
SÍSIFO Y EL SUEÑO

Amanece suavemente sobre su sueño.
La recién nacida luz del sol pasa timidamente y de puntillas
sobre sus ojos cerrados.
La lista... sin terminar de cosas por hacer
en este mañana que ya ha llegado
y que, sin su permiso,
se ha tomado la libertad de convertirse en presente
descansa abandonada sobre su regazo.

Como una sorpresa, el sueño
llegó y le abrazó por la espalda
dejándole una vez más
con su mañana a medida sin terminar.
THE HOST

Tiene buena pinta.

Esta larga y buena crítica la trata bien y con cariño, como deben ser tratadas las películas -pienso- aunque no nos gusten...

martes, febrero 27, 2007

FOTOGRAFÍA CREATIVA
"Hazme una foto haciendo la rana y cuelgala en la web... Ya veras, ya..."

¿Por qué?

Ni idea.
Responder a esa pregunta es tener una respuesta para los misterios de la naturaleza humana... y yo no la tengo a estas alturas del día.

Lo único cierto es que, por razones de trabajo, he estado buscando fotos en Internet y el panorama resulta estremecedor.

Nuestras obras son un espejo que nos refleja y a veces, como Narciso, nos ahogamos miserablemente en nuestro propio reflejo.... Eso sí. Encantados de vernos.

lunes, febrero 26, 2007

LUNES Y TRABAJO

"Marx, por su parte, considera que el hombre es un ser corporal, definido por necesidades. Y también un ser inacabado, es decir, llamado a devenir y evolucionar, a transformarse al transformar materialmente las condiciones de su existencia.

Estas deficientes condiciones de existencia son en primer lugar las que impone la naturaleza: principalmente la escasez de bienes. La humanidad no vive en un edén de abundancia. La transformación de esas condiciones naturales sólo pueden darse mediante el trabajo. El hombre es un ser de trabajo: de transformación y de producción. La noción de trabajo, es decir, la reestructuración instrumentada (técnica) de las condiciones naturales de existencia insuficientes para satisfacer las necesidades humanas es básica y adquiere verdadera diginidad filosófica.

Reconocimiento semejante era impensable en la tradición filosófica dominante desde Platón y Aristóteles, para la cual el trabajo es el destino de los subhumanos, en particular de los esclavos.
Por tanto, mediante el trabajo, que es transformación del mundo y condición de posibilidad de la historia, la humanidad va poco a poco llenando las carencias de su condición inicial, es decir, deviene progresiva y plenamente lo que es en sí misma."
(Historia de la filosofía, del renacimiento a la postmodernidad. Karl Marx y el materialismo histórico dialéctico. Gilbert Hottois.)

Y luego dicen que Marx está superado... Somos trabajo, pero también -y sobre todo los Lunes- el tremendo deseo de no tener que trabajar.

Más contradicción.

jueves, febrero 22, 2007










INOLVIDABLE

"Sorry boys, all the stitches in the world can't sew me together again. Lay down... lay down. Gonna stretch me out in Fernandez funeral home on Hun and Ninth street. Always knew I'd make a stop there, but a lot later than a whole gang of people thought... Last of the Moh-Ricans... well maybe not the last. Gail's gonna be a good mom... New improved Carlito Brigante... Hope she uses the money to get out. No room in this city for big hearts like hers... Sorry baby, I tried the best I could, honest... Can't come with me on this trip, Loaf. Getting the shakes now, last call for drinks, bars closing down... Sun's out, where are we going for breakfast? Don't wanna go far. Rough night, tired baby... Tired... "

Carlito Brigante no pudo correr más rápido que su pasado.
Terminó alcanzándole bajo la forma de un par de balas y a punto de coger un tren hacia la felicidad (o algo que se le parecía mucho) en la Estación Central de Nueva York.

"Atrapado por su pasado" o "Carlito's way".

Al Pacino, Brian de Palma y una estupenda novela homónima escrita por Edwin Torres.


Puede que sea un buen comienzo.
Intentar no perseguir los trenes, metros y autobuses que se le escapan y dejar que la música haga el resto.

Puede que sea un buen comienzo...
un comienzo mejor que otros tantos ya probados.
Arriesgarse a esperar un par de minutos más
y ver qué sucede.

lunes, febrero 19, 2007

"El verdadero espejo de nuestras razones es el transcurso de nuestras vidas"
(Michel de Montaigne)
CARTAS DESDE IWO-JIMA

Tengo que decir que no me ha decepcionado en absoluto y esa cualidad de "Cartas desde Iwo-Jima" es -para mi- un valor en si mismo.
Es difícil no defraudar las expectativas y casi siempre sucede.

Esta vez, Eastwood da la palabra a los vencidos y mantiene -si no supera- el nivel de genialidad exhibido en "Banderas de nuestros padres".

Si la victoria supuso un terrible esfuerzo para los vencedores, la derrota exigió un esfuerzo quizá mayor a los vencidos. Luchar hasta la extenuación, dar lo mejor de sí mismos buscando vencer, comprender la propia limitación que conduce inexorablemente a la derrota, aceptar la realidad de la propia muerte y finalmente recibir su gélido beso en los labios sedientos. Ese es el camino que todos deben seguir y del que, sólo algunos defensores de la isla, se verán apartados por la siempre caprichosa y ciega intervención de la suerte.

Es cierto que la historia la escriben los vencedores y quizá deba ser así.
Puede que estemos ante uno de los privilegios que la victoria trae consigo: la posibilidad no sólo de cambiar el futuro sino también la opción de alterar el pasado a capricho.

Nada queda para los perdedores una vez se ha ejercido ese privilegio.
Para ellos todas las muertes son pocas y a la muerte física, se superpone la muerte más profunda de todas, la del olvido... aunque también fueran hombres luchando a pura sangre por su tierra y sus seres más queridos.
Sometidos al mismo azar, a la misma contradicción, a los mismos miedos, a los mismos sueños.
Igual que los otros, los que serán recordados... pero olvidados.

Y Eastwood nos lo cuenta con su habitual y maravillosa forma de contar, con su profunda capacidad para el intimismo y para la melancolía...
Algo que -para mi- es ya un valor en sí mismo.

viernes, febrero 16, 2007


ARCO 2007

De siempre, ARCO ha tenido para mi un extraño punto de mercado persa, de feria de la provocación y de la sorpresa en la que los charlatanes campan a sus anchas y en la que, tambíén, de cuando en cuando, brilla la luz clara de algún estimulante encuentro.

Y eso mismo ha sucedido en la edición de este año...

En Arco los visitantes pasean los pasillos en busca del espejo que refleje con precisión el destello del propio deseo y uno tiene la sensación de que la mayoría termina por encontrarlo. Es cuestión de tiempo.

En mi caso, un oscuro montaje sobre una sangrienta pelea de gallos y una hipnótica pieza de videoarte compuesta de retazos de viejas películas en blanco y negro estaban esperándome... y también alguna extraña maravilla pergueñada por algún artista coreano: una delicada flor metálica de parsimoniosos movimientos, una orgía de peluches gigantes... Inquietante la sensibilidad de los coreanos para el arte.... Inquietante y muy diferente, tan diferente como su visión de la política con peleas a muerte entre parlamentarios incluidas.

Corea... Otra peninsula tan bizarra como la nuestra, aunque sin duda con un diferente sentido de la bizarrez.

No me olvido, por último, de los niños y de su relación tan directa y básica con el arte, con los colores y las formas.

Divirtiéndose a su manera y disfrutando como el que más.

Señalando y diciendo: "purpura".

Señalando y riendo.

Corriendo de un lado a otro.

Haciendo arte de la vida misma.

Perfecto.

Perfecto.

jueves, febrero 15, 2007

La velocidad se extiende ante su mirada encendida
como una enorme extensión de tierra por descubrir.
Su pie se clava en el acelerador como un puñal.
Cabalga contra los cañones.
La imposible derrota del horizonte es su secreto plan.

martes, febrero 13, 2007

LITTLE CHILDREN

En el mismo territorio físico y espiritual donde Douglas Sirk situaba sus tremendos melodramas con lágrimas en Technicolor, el más que interesante Todd Field sitúa su segundo y último trabajo.

"Little Children" clava sus raíces en el imaginario del melodrama cinematográfico para mostrarnos con la precisión de un documentalista el espectáculo agridulce del ser humano en todo el esplendor de su contradicción.

Entre la realidad y el deseo, irremediablemente plantado entre esos dos lados casi siempre irreconciliables y sometido a la tectónica presión de esos dos impulso casi siempre contradictorios, está el ser humano. Y, en ciertas ocasiones, cuando la presión ejercida de un lado y de otro es insostenible, surge imparable la sismicidad de la emoción.

Todos los personajes de "Little Children" son victimas en algún momento de esa sismicidad que hace tambalear la estabilidad de sus vidas y Todd Field está allí para filmarlo.

La belleza del instante atrapado por una mirada certera y sensible, una mirada que ya demostró sus cualidades cazadoras-recolectoras en la anterior "In the room", otra película absolutamente recomendable.

En "Little Children" todos nos reconocemos.

Nos guste o no, somos así: caprichosos, austeros, infieles, fieles, capaces, incapaces,... y así hasta el infinito de los adjetivos calificativos.

lunes, febrero 12, 2007

1
TESIS
Martin Varsavsky dice...

"Al final, la mayoría de nosotros pasamos la mayor parte de la infancia estudiando y de la vida adulta trabajando. ¿Por qué considerar el estudio y luego el trabajo una tortura y caer en el mal humor francés? Claramente, la vida es mucho más que el trabajo, pero yo que vengo de trabajar en el 2006 más que nunca en mi vida (unas 80 horas por semana), creo que el trabajo puede ser también una enorme fuente de satisfacción. Y si no lo es, creo que todos tenemos que pensar como lograr que por lo menos sea lo más placentero posible, ya que sin trabajo no tenemos sociedad."


2
ANTITESIS
A Martin Varsavsky le dicen...

"Esa filosofía calvinista de la vida y el trabajo que preconizas en tu post es demasiado fácil defenderla desde la posición de una persona a la que le ha ido (muy) bien en la vida en el aspecto laboral y económico; que cuando se levanta por las mañanas está encantad de dedicarse a lo que se dedica, que no tiene que soportar a jefes petulantes y explotadores, que no se preocupa por si el sueldo le llegará hasta final de mes...., etc, etc... Lo siento Martín, tú eres una excepción porque formas parte de ese misero porcentaje del mundo que tiene su vida resulta durante varias generaciones. La gente "normal" cobra poco dinero por muchas horas de trabajo, tiene una sola casa que paga con dificultades durante treinta años, no puede ir a cenar a los restaurante caros a no ser que ahorre para ello, se desplaza por las mañanas en metro y se va de vacaciones a cualquier apartamentito de la costa durante una semana (y eso con suerte). El concepto de trabajo del que hablas lo puedes aplicar como mucho a 5 o un 10% de los trabajadores (aquellos que realmente se dedican a cosas interesantes, creativas y que además están bien pagadas), porque un trabajador normal es imposible que se realice en su entorno laboral, imposible, y pensar lo contrario es comulgar con ruedas de molino. Podrás convencer a tus trabajadores de FON, a los curritos de Google o a los directivos de algunas empresas, y hasta algunos profesores o investigadores que no cobran mucho pero que hacen su trabajo de forma absolutamente vocacional (sólo el trabajo vocacional es realmente una fuente para la autorrealización), pero ve a a hablar con los obreros de una zanja, los operarios de una cadena de montaje, la dependienta de un supermercado o el tipo que te atiende en el mostrador de un banco y cuéntales que con su trabajo se realizan personalmente...., a ver qué te responden.... Y no olvides Martín, que esas son las perosnas con mayúsculas, las que constituyen la mayoría de la sociedad, no aquellos de los que hablas y que ejemplificas contigo mismo."

3
SINTESIS
¿Y cuál es la solución? ¿El Euromillón?

Precisamente, el que peor lo tiene es el que más esfuerzo debe emplear en arreglarselas para ser feliz.
Cuando todo te va bien, y eres un Martin Varsavsky de la vida, ella misma se encarga de hacerte sentir estupendo.
El problema somos todos los demás, ese gris ejército de las sombras que diariamente se autoinmola en el hambriento volcán.

Quizá la responsabilidad de intentar sentirnos felices descansa sobre todos y cada uno de nosotros. Quizá -y sólo quizá- dimitimos de esa responsabilidad cargando las tintas sobre las circunstancias socio-económicas-laborales. Ese es el inconveniente de ser por encima de todo aspiracional... Nunca se tiene suficiente.
Si la felicidad de todos y cada uno de nosotros depende de tener y sólo de tener, mal lo llevamos... porque en la cima de la pirámide sólo hay sitio para uno.
Es pura física.

Quizá no tenga mérito ser feliz cuando uno lo tiene todo, pero, desde luego, tampoco tiene gracia esperar a tenerlo todo para ser feliz...
Se nos acabará el tiempo antes de conseguirlo.
Seguro.
DIAGNÓSTICO

Los Lunes graves y en pendiente vertical hacia arriba no son una enfermedad en sí mismos, sino sintomas de afecciones más complicadas del espíritu.
Quizá haya algo que cambiar.

Normalmente no se sabe el qué, pero en las variantes más graves, en las que a ciencia cierta se sabe la causa del síntoma, el problema es el cómo.

viernes, febrero 09, 2007

Eastwo-jima
"Yo no me merezco esa clase política ni esa televisión. Yo no soy un miserable. No puedo responder por usted."
(Carlos Boyero)
RONALDO

Ahora que la semana termina, él debe ser el espejo en que todos los trabajadores del mundo debemos mirarnos.



Nuestra máxima aspiración cuando se cumple el último segundo del último minuto de la última hora del viernes debe ser que todos aquellos con los que profesionalmente estamos implicados, nos sigan considerando un crack.
Los jefes sobre todo.

No importa que ya no lo seamos y que nuestros mejores tiempos hayan pasado.

Lo importante ya no es la realidad, sino lo que se piensa de ella.

Ronaldo lo sabe muy bien. Tiene el secreto.

miércoles, febrero 07, 2007

Me aterra.

Veo un debate absurdo en Telemadrid.
Un debate en el que nadie se escucha, en el que todos se atacan, en el que nadie dice nada interesante.... salvo un redactora jefe de El Mundo que con su cabal sensatez (¿pleonasmo?) no se qué diablos pinta en la redacción de ese periódico... Continúo... Otro debate estéril que nos volverá a dejar un poco más lejos en la loca ninguna parte en la que desde hace bastante tiempo nos encontramos.

Las dos españas... pero no la que nos imaginamos, la de la derecha y la de la izquierda. Esas no son. Pienso en la españa de los titulares de plaza y la españa de los cesantes.
Las españas en minúscula que son camisa blanca de tantas miserables esperanzas.

Escucho, veo y tengo la impresión de que la política sólo importa en este país como vehículo para dejar de ser cesante, como instrumento para continuar siendo titular de la plaza.
No encuentro otra explicación para tanta estúpida falta de sentido común.

La España politizada del siglo XXI no se diferencia mucho de la España politizada del siglo XIX, la de la alternancia entre liberales y conservadores, Cánovas del Castillo y Práxedes Mateo Sagasta, la de los titulares y los cesantes, la de los odios irreconciliables porque donde se tiene la olla otro intenta meter su polla para poder de ella comer.

Este país no ha cambiado tanto como cree.
Sólo somos más ricos.
Veraneamos, tenemos coches y nos apilamos cada vez más en ciudades, pero entre tanto bienestar nos siguen asomando los sucios faldones de un blusón tan sucio como el más terrible de los aguafuertes de Goya.

Nuestra particular versión de la modernidad.
Todo ha cambiado, pero todo -en el fondo- sigue igual.

martes, febrero 06, 2007

Se siente como un electrón, más o menos zurdo, intentando comprender una de las lunas de Plútón.
Camina y arrastra consigo, como una estela sin brillo, la pesadez de una radiante mañana que, como otras tantas, ha tenido que vender a otro.
Mentalmente repasa el calendario en busca del próximo día de vacaciones.
Los fantasmas de los días aún por llegar pasan sin dejar huella ante su conciencia mientras el metro se le escapa en un rugiente torbellino.
No le preocupa.
Habrá más.

Aún le queda mucho tiempo para esperar.

jueves, febrero 01, 2007

Y discurriendo paralelamente a las vidas de los adultos,
el inmenso y caudaloso río de la infancia,
un inmenso Missisipi
navegable desde las montañas que rozan el cielo
hasta lo más profundo del mar.

La eternidad y la inmortalidad,
sin quererlo,
sin saberlo,
en la palma de la mano.

Alas blancas, manchadas de tiza y barro,
condenadas un día cierto a volar.










INOLVIDABLE

El jurado ha dictado sentencia.

La injusticia se ha cometido. Atticus Finch ha hecho lo imposible por evitarla, pero las reglas y esclavitudes de un anquilosado y viejo estilo de vida han vuelto a perpetuarse a costa de su esfuerzo.

Derrotado y desolado,. Atticus abandona un juzgado donde no se ha hecho justicia. En el piso superior la comunidad negra del pueblo reconoce su esfuerzo. Le espera puesta en pie para demostrarle su respeto.

Entre ellos se encuentran los hijos del propio Finch, que permanecen sentados sin comprender tanto la maldad del acontecimiento que acaba de suceder como la grandeza del hombre al que ellos llaman simplemente Atticus.

El reverendo Sykes les llama la atención con la voz entrecortada por la emoción de haber estado casi a punto de conseguirlo por primera vez desde nunca jamás:

"Jean Louise. Jean Louise, stand up. Your father's passing."

Matar a un ruiseñor.

miércoles, enero 31, 2007

APUNTES SUECOS

Vagabundeo cansinamente por El Corte Inglés en la hora de mi comida... literalmente, hora de mi comida.
El palo que aún no me ha dado Hacienda todavía me duele.

De pronto, topo con el Servicio Integral de Bodas... un mostrador blanco y vacío delante de un mural blanco y bastante vacío donde sólo pone SERVICIO INTEGRAL DE BODAS.
Me pregunto hasta dónde llegará esa integralidad proclamada.
Quizá llegue hasta el absurdo y te busquen el novio o la novia adecuada al tipo de boda que vas a pagar... No lo se.

Alguien me clava una barra de pan en la espalda.
No puedo detenerme por más tiempo.
Mi sorpresa obstruye un capilar del sistema: Nada más ni nada menos que un pasillo de El Corte Inglés. Quizá sea algo más. Puede que se trate de una vena.

martes, enero 30, 2007














Welcome to fucking Deadwood!
"Sea como fuere y sean cuales fueren mis inepcias, quiero decir que no he intentado ocultarlas, al igual que un retrato de mi persona en el quhubiese plasmado el pintor, no un rostro perfecto, sino el mío, canoso y calvo. Pues aquí están mis sentimientos y opiniones; entrégolos en tanto yo creo que constituyen lo que yo creo, no porque deban ser creídos. Sólo intento poner al descubierto mi manera de ser, que podría ser otra mañana si un nuevo aprendizaje me hiciera cambiar. Carezco totalmente de autoridad para ser creído, y tampoco deseo serlo, pues me siento demasiado mal instruído como para inatruir otros."
(Michel de Montaigne, Ensayos)













DEADWOOD

Termino la primera temporada y empiezo con la segunda.

La ciudad de Deadwood, South Dakota, es un agujero de crimen y corrupción, pero también es un poblado minero ilegalmente instalado en territorio indio. En él, y en las semanas que sigueron a la derrota de Custer en Little Big Horn, se dan cita una serie de diferentes personajes todos atraídos por la llamada del oro.

Lo que más me atrae de Deadwood es uno de sus personajes, Al Swarengen.

Continuamente estresado, victima del poder que detenta, Swarengen pelea cada día por mantener en sus manos el control de una ciudad que va creciendo y creciendo, poco a poco pasando de la ilegalidad a convertirse en parte de la Unión.

Maravillosamente interpretado por el siempre estupendo Ian McShane, Swarengen adquiere resonancias casi shakesperianas a la luz de su maravillosa y resonante voz:

"In life you have to do a lot of things you don't fucking want to do. Many times, that's what the fuck life is... one vile fucking task after another."
(En la vida, uno tiene que hacer un montón de cosas que no le apetece una mierda hacer. En muchos casos, esa es la puta vida... un puto marrón detrás de otro)

"Pain or damage don't end the world. Or despair or fucking beatings. The world ends when you're dead. Until then, you got more punishment in store. Stand it like a man... and give some back."
(El dolor o el daño no acaban con el mundo. Ni siquiera la desesperación o las jodidas palizas pueden con él. El mundo acaba cuando te mueres. Hasta entonces, todavía hay un montón de sufrimiento esperándote. Aguantalo como un hombre y devuelve lo que puedas)

Su mundo ha hecho así a Swarengen: capaz de rebanar el cuello a un enemigo con el mismo cuchillo con que come un trozo de queso pero, y al mismo tiempo, susceptible de pergueñar mil y un estrategias para mantener a la fortuna de su lado.

Toda una bestia... inteligente.
Pura humana contradicción.

lunes, enero 29, 2007

INOLVIDABLE
"La balada de Cable Hogue" es otra extraordinaria película de Sam Peckinpah. Tan hermosa, tan cruel y tan absurda como la vida misma.... Eres un ser humano, haces lo que puedes. Cada uno vive la vida como mejor sabe y puede.

Esa era la filosofía de Cable Hogue y el desierto, su hogar.
La precisa suma de los días que le restan por vivir le resulta desconocida.
La única certeza con la que cuenta es que, a esa ignota cantidad, tendrá que restarle de nuevo una unidad,
pero será más adelante cuando el encendido atardecer cese
y la noche le envuelva en su abismo.

La constante presencia de la pérdida,
incesante fuga,
hemorragia lenta que nada tiene de eterna,
le acompaña mientras su mirada vuela a ventana abierta
en busca del sueño,
de la nueva incertidumbre que traerá consigo el día de mañana.

Sobre el tablero, la mano invisible
mueve una pieza.

sábado, enero 27, 2007

APOCALYPTO

En alguna parte he leído que con esta aventura trepidante, Mel Gibson -su director- pretende reflexionar sobre un montón de cosas.

Nada más alejado de la realidad.

"Apocalypto" ofrece la pura experiencia de la acción en un espacio y un tiempo diferentes por poco abordados por el cine. Emociones y tensiones, la continua lucha por defender la propia vida en un entorno brutalmente hostil.

No hay tiempo para la reflexión en Apocalypto.

Las serpientes, los jaguares, las arenas movedizas acechan... porque, y por encima de todo, la verdadera naturaleza es un lugar muy peligroso.

Si a todo éso le añades unos brutales y sanguinarios guerreros mayas en busca de venganza, no tienes más remedio que correr (porque como te cojan se van a pasar tres pueblos contigo). Y eso es Apocalypto: una larga carrera que interesa, que quita la respiración y que, por encima de todo (con todos esos mayas sacandole los corazones a la gente) te mantiene constantemente al paso veloz de la desesperada estela sin aliento de su protagonista. Incluso en algunos momentos llega a estresarte... como si uno también estuviera siendo perseguido.

No estamos ante una obra maestra, pero sí ante una buena película que consigue interesar en todo momento recuperando el sentido palpitante de la pura aventura en la gran pantalla.

If i were you, partner... no desestimaría las capacidades de Mel Gibson como director.

viernes, enero 26, 2007

300
PANEGÍRICO ENLOQUECIDO

Sigo diciéndolo.
Lo mantengo.
Respeto todas las opiniones, pero sigo pensando "Banderas de nuestros padres" es una gran película.

La clave para amarla -aunque no lo creeaís- está en Cernuda, en la belleza irrecuperable de algunos momentos tan bellos que nos cambian la vida por el sólo y simple hecho de vivirlos.

Todo lo demás es melancolía y mundo... mucho mundo... un mundo que casi siempre nos obliga a traicionarlos para seguir viviendo. Y todo porque la diletancia etérea del alma casi siempre es incompatible con el mecánico oficio de vivir.

"Banderas de nuestros padres" no es una película bélica.
Es una película sobre un mundo en el que la belleza casi siempre es imposible, tan imposible que su estado natural es el recuerdo.

"Banderas de nuestros padres" no es una película belíca, insisto.
Es una película sobre un mundo que casi siempre obliga al hombre a traicionar esos pequeños y pocos momentos de belleza.... Y lo que es más importante sobre la complejidad de seguir viviendo con ese nuevo pecado original sobre las espaldas.

La reflexión amarga de un maestro en su vejez, en la plenitud del Otoño de las rosas.

El hombre y sus irresolubles contradicciones, las que siempre terminan de un modo u otro destruyéndole.
El profundo lamento de una soledad entre las cosas.

"Cartas de Iwo Jima" va a ser aún mucho mejor.
Tiene que taparse los oídos.
Tiene que hacerlo para no escuchar los pitidos de los trenes,
su constante llamada.

El deseo de subirse a cualquiera de ellos,
indiscriminadamente.

El deseo de desaparecer.

Pacientemente esperan tendidos,
alargados como enormes leopardos,
sobre la interminables vías disparadas
en diferentes direcciones hacia el mismo horizonte.

Tiene que taparse los oídos.

Pasar una vez más a toda prisa por la estación.
"La tristeza que me conmueve en cine y literatura es la John Ford y la de Scott Fitzgerald."
(Carlos Boyero)

Amen.

¿Hay alguna tristeza mejor?
Leo a Carlos Boyero escribir algo que ha escrito Al Pacino:

"Te enamoras y de repente la vida vuelve a estar ordenada. Antes de que esta persona llegara a tu vida todo era un caos. Cuando esa persona se va, el caos regresa. Con amor hay un sensación de toalidad y el caos queda eliminado. Es la forma más perfecta de vida civilizada".

No está mal... para ser un actor.
Se supone que interpretan lo que otros escriben. No que escriben las propias líneas que interpretan.

domingo, enero 21, 2007

"El ser humano pertenece a dos mundos:

- el mundo de la naturaleza, de lo sensible, de lo fenomenal o reino de la causalidad y la heteronomía. En su cuerpo, en su yo empírico (subjetividad individual), en sus sentidos y en sus pasiones, el individuo depende de este mundo.

- el mundo noumenal o mundo en sí, inteligible, espiritual: el mundo de la razón y de la libertad, del reino de los fines y de la autonomía, el mundo del yo trascendental caracterizado por la voluntad libre y racional.

En esta doble pertenencia estriba la dificultad para ser moral, pues el primer mundo y sus heteronomías (impedimentos físicos, necesidades, deseos, afectos, inclinaciones, ...) interfieren sin tregua las exigencias puras de lo segundo. Estas interferencias no sólo se oponen a la moralidad, sino también a la felicidad de los seres humanos"
("La moral según la crítica de la razón práctica, Historia de la filosofía: del renacimiento a la postmodernidad, Gilbert Hottois)

O lo que es lo mismo, el origen de la tragedia.

El abismo que separa la realidad del deseo, un abismo que forma parte de cada uno de nosotros.

Todos vivimos en Hollywoodland.
Asumiendo siempre(lo queramos o no) el riesgo de la locura, de la decepción.

lunes, enero 15, 2007

HOLLYWOODLAND













Es una lástima que Hollywoodland como película no esté a la altura de la idea que -presumo- la ha inspirado.

En su transcurso, resulta en algunos momentos diletante y morosa. Dedica demasiado tiempo a personajes y tarda en resolver ciertas situaciones.... El resultado es la constante sensación de que el mecanismo no está bien engrasado, de que el girar de la historia hasta su final no es redondo y natural. Pequeñas impurezas que entorpecen el fluir natural del relato, que molestan tánto como los árboles que no te dejan ver el bosque.

No obstante, "Hollywoodland" tiene la inmensa virtud de acabar bien y lo hace -en mi opinión- porque regresa a la esencia de aquello que pretende -creo- contar y lo hace de una forma precisa y justa.
Como debe ser.

Desde el pasado, y antes de volarse la tapa de los sesos, George Reeves (Ben Affleck) parece dirigir su última mirada a un Louis Simo (Adrien Brody) que parece presenciar su silencioso drama desde el futuro.
Mismo espacio en distintos tiempos, un dormitorio.
Mismas vidas fracasadas... quizá.

El caso es que Simo parece entender el mensaje y por un momento recobra la lucidez suficiente como para descubrir lo que de verdad es bueno para él: un pequeño y confortable presente al lado de su ojos.

Hay un cierto paralelismo entre "Hollywodland" y "Mulholland Drive" de David Lynch.
Ambas nos hablan del fracaso, un fracaso que nace de una absoluta confusión entre la realidad y el deseo de la que sus protagonistas son victimas.
La constante y continúa persecución de una incierta ballena blanca en los procelosos y profundos mares del fracaso.

Demasiado tarde, Reeves descubre que su lugar en el mundo fue interpretar a Superman. Demasiado tarde comprende que se le fue la vida de tanto desearla.

Ante sus ojos el error propio se convierte en la propia vida vida y ya sólo le resta volarse la tapa de los sesos.
Otra decisión equivocada, seguramente.

Quizá la vida sea así y tan seguro se deba estar del suelo que se pisa como de los deseos que se sueñan.

Lo único cierto es que muchas veces uno no está donde tiene que estar, en el aquí y en el ahora. Tiene la cabeza en otra parte, en un lugar de ensueño, hecho a medida, que aún no existe y que, seguramente, jamás podrá existir.

El sueño se ha convertido en locura y, como siempre, el último en enterarse es su dueño.

sábado, enero 13, 2007

"Se pierde la vida de tanto desearla"
(Miguel Torga)

viernes, enero 12, 2007

BANDERAS DE NUESTROS PADRES

No se si era de Cernuda... No estoy seguro. Lo único que tengo claro es haber leído alguna vez, en algún momento, un poema sobre un baño nocturno de unos amigos en el mar.

Lo buscaré y espero encontrarlo y entonces, a la luz de su lectura, quizá vuelva a hablar de este último regalo que nos ha hecho Clint Eastwood, uno de los pocos grandes maestros que le quedan a la depauperada industria cinematográfica.

En "Banderas de nuestros padres", y por increíble que parezca, todo gira en torno al baño final que todos los soldados se dan al pie del demolido y quemado Monte Suribachi.
Todas las emociones nacen ahí, del tranquilo contacto de los cuerpos y las almas en un catárquico momento de paz en medio de una brutal matanza.
La silenciosa definición de un grupo, de una hermandad nacida de saberse victimas de un mismo sufrimiento y de una misma situación.

Eastwood tiene muy claro que el mecanismo terrible de la guerra funciona sobre la base de los más sublimes sentimientos.
Una vez que uno está allí, a merced de una azarosa muerte y rodeado de sangre y fuego, no lucha por la paz o por su país. Se lucha por uno mismo y por quienes te rodean, para que no mueran, para no morir, para conseguir el imposible de intentar llegar todos juntos hasta el final de la noche.

Pero Eastwood también tiene claro que la picadora de carne nada perdona y que el sufrimiento jamás termina cuando finalmente llega el ansiado final de la noche.

La guerra no tiene piedad ni con los vencedores.

Les obliga a convertirse en quienes no quieren ser.
Les obliga a mentir y a traicionar la profunda magia de aquel baño entre compañeros que limpió la sangre y el polvo de sus cansados cuerpos y generó un vínculo entre todos ellos que les mantuvo unidos hasta el final de sus vidas o, lo que es lo mismo, para siempre.

Son pocos los que pueden entenderlo.... Los que todavía quedan y, quizá, los esquivos fantasmas de aquellos que se fueronpeleando por media pulgada de infierno.

Es el mismo Eastwood siempre.

Brillante narrador.
Absolutamente capacitado para emocionar generando autenticidad sobre una rigurosa metafísica de las pequeñas cosas y los detalles.
Humanista y virtuoso.

Todo un genio.

martes, enero 09, 2007

TOM WAITS

El año pasado Tony, el hermanísimo de Ridley Scott llevó a la pantalla la increible peripecia vital de Dominó Harvey, la hija modelo del fallecido actor Laurence Harvey.

De hija de sesentera estrella de Hollywood a cazarrecompensas, pasando por una carrera de modelo a cazarrecompensas y acompañada por un recauchutado y bizarro Mickey Rourke -que parece empezar a encontrar su nuevo lugar bajo el californiano sol de la industria cinematográfica-... Toda una historia que Scott rodó con una cierta vocación underground, aunque se quedara en el intento y la historia terminara por resultar confusa y complicada, confusiones y complicaciones resueltas con un complicado y confuso tiroteo final.

El caso es que no recordaré esa película por mucho más que por la estelar aparición de Tom Waits. Vestido de predicador -casi como en la foto-, conduciendo un destartalado coche y probablemente viajando de una "ninguna parte" a otra diferente "ninguna parte".

La esencia del personaje.

Una suerte de Hazel Motes beatnik, siempre perseguido por mil y un demonios que por nada del mundo quieren separase de él.

Me gusta Tom Waits y su último disco, el triptico "Orphans" me parece una obra maestra excepcional.

lunes, enero 08, 2007

BABEL

Sin ser -para entendernos- una obra maestra, varias cosas me gustan de "Babel", la última película de Alejandro González Iñárritu.

Por un lado, la propuesta que Guillermo Arriaga desarrolla en el guión: una serie de personas que viven en diferentes partes del mundo ven -sin conocerse- sus vidas afectadas por el simple acto de la venta de un fusil de caza mayor en el Maghreb. En este sentido, Babel es una película que abole las distancias y los tiempos para mostrar la matería de la que estamos hechos (y que por cierto es la misma ocupemos el lugar en el mundo que ocupemos). Me gusta ese mensaje humanista y también me gusta que, de paso, se nos muestre el mundo en que vivimos como una Torre de Babel en la que imperan la distancia, el miedo, el desconocimiento del otro y la incomunicación .
Me gusta ese contraste entre igualdades profundas y diferencias superficiales.
El resultado es Babel, el absurdo.

Por otro que se trata de una historia contada desde el punto de vista del tercer mundo. Arriaga e Iñárritu son mejicanos y su visión del primer mundo no es nada complaciente, una visión que puede resumirse en la crueldad con que la policía marroquí trata a sus propios ciudadanos y la paciencia con la que esos mismos policías escuchan los insultos del americano airado Brad Pitt. También ahí hay una distancia, una distancia que es la metáfora de una diferencia que implica un diferente valoración. Espléndido, por cierto, el actor que interpreta al policía marroquí que asiste impertérrito al chaparrón de gritos e insultos.

Babel es por tanto una película sobre la distancia y la diferencia y el absurdo que éstas suponen y producen. El absurdo de una torre de Babel que crece y crece, pero que no va a ninguna parte.

A destacar el espléndido casting de actores de todo el mundo. Todos están magníficos.

viernes, enero 05, 2007

Y allí estaba yo, envolviendo "Fanny y Alexander" de Ingmar Bergman como el Marca del día, absolutamente bi-cultural, la contradicción en persona, impaciente, cruzando la calle sin esperar el desenlace rojo del semáforo...

jueves, enero 04, 2007


"The sun also rises" es la adaptación cinematográfica que la Fox realizó de la novela homónima escrita por Ernest Hemingway, que en España llamamos "Fiesta".

En líneas generales cuenta las pequeñas historias (grandes para ellos -como siempre-) vividas por una serie de personajes en el marco de unas fiestas de San Fermín en la España de Primo de Rivera. Y lo hace con esa suave amargura que Hemingway sabía atribuir a sus atormentados y solitarios personajes, sentimiento que el guionista Peter Viertel mantiene e incluso potencia.

Puede que sea una de mis películas favoritas y lo es por la espléndida belleza desafiante de Ava Gardner, por la propia historia de encuentros y desencuentros que vive con un herido -en todos los sentidos de la palabra- Tyrone Power y -sobre todo- por la maravillosa interpretación que Errol Flynn realiza como secundario y en el final de su carrera.

Amo a ese Mike Powell que Flynn se calza como un guante, con la naturalidad de saber que se trata de un traje hecho a la medida de su propia decadencia.

Nadie como él para entender sus esencias y motivaciones, nadie como él para interpretarlo.

Estrellado en el acantilado de la propia vida.
Cómodamente sentado sobre el cofre del muerto y bebiendo una de las últimas botellas de ron.
Mientras quede vida, el destino proveerá.
Not suitable for children....

miércoles, enero 03, 2007

APUNTE

Otro argumento en contra de la pena de muerte -pienso- es que dignifica al criminal que la recibe asuma o no su destino. Y cuando escribo ésto estoy pensando en el Saddam Hussein con la mirada perdida, pero con la cara descubierta.

Menos mal que recordé a tiempo la imagen de aquel niño kurdo gaseado junto al cadaver de su madre, porque otra imagen, la del dictador intentando afrontar su propia muerte con dignidad estaba comenzando a secuestrarme. Pero la brutal frialdad del acto de administración de justicia siempre juega a favor del condenado. Porque, ante la pena de muerte y a la cálida luz de mi compasivo mirar personal, todos los condenados se transforman en víctimas.

domingo, diciembre 31, 2006

Antes de reflexionar sobre el año que se va, creo que debemos tener presente lo siguiente:

"El objeto efectivo del conocimiento o fenómeno (lo que aparece) se encuentra, en cierto modo, entre el sujeto puro y la cosa en sí. El conocimiento es, por tanto, una realidad intermedia co-constituída por el sujeto y por el mundo. Lo que conocemos no es el mundo o la cosa en sí sino la experiencia racionalmente estructurada del mundo en sí, es decir, tal como se nos aparece"
(Kant y la filosofía crítica o trascendental, Gilbert Hottois)

Resumiendo, en el acto de conocer lo externo también podemos conocernos a nosotros mismos... porque siempre percibimos nuestro punto de vista sobre las cosas, nuestra propia construcción.

Conclusión, el año será siempre bueno si el sujeto que reflexiona se encuentra bien.

La felicidad es una actitud.
La inflexible voluntad de serlo.

Consigna, hay que escapar de aquella sensación terrible cuyó más alejado extremo era escrito y descrito por Cesare Pavese:

"El sentimiento terrible de que todo lo que se hace está mal, y lo que se piensa, y lo que se es. Nada puede salvarte porque cualquier decisión que tomes sabes que estás equivocado, y también tu decisión."
(El oficio de vivir, Cesare Pavese)

Y no lo digo yo, que lo dice Kant.

Creo...

miércoles, diciembre 27, 2006

No soy un tipo especialmente navideño, pero tengo que reconocer que las navidades han ganado mucho recuperando el espíritu pagano que las hizo existir, mucho antes del nacimiento del cristianismo y de nuestro interminable sentimiento de culpa judeo-cristiano por el simple hecho de existir.

En este sentido, propongo reemplazar el niño Jesús de todos los nacimientos por una Visa... aunque sea de Lladró.

miércoles, diciembre 06, 2006

INVENTARIO DE EMOCIONES

"Me volví hacia la extensión de tierras y me pregunte hasta dónde ir. Exactamente la misma pregunta que me hice antes, cuando nadaba en el oceáno. ¿A partir de qué lugar empieza a ser peligroso seguir alejándose? Y comprendí que uno se lo pregunta cuando uno ya empieza a creer que ha ido demasiado lejos"

Todo está en orden.
He vuelto a releer "Crónicas de motel" de Sam Shepard y me sigue gustando.
He leído algunos comentarios sobre una cita de Montaigne que saqué a brillar en esta página hace algunas semanas.

Considero que el hombre y obra es un constante esfuerzo en contra del destino. Coincido mucho con Montaigne y creo que el destino manda y también creo que de cuando en cuando somos capaces de arrancar de su fria e invisible mecánica ignota y transparente una pequeña o grande victoria, un plan perseguido y realizado... Pero los fracasos siempre son mayores que los éxitos. Lo normal es que no seamos capaces de imponer nuestro criterio y adaptar el jardín de las cosas que van y vienen a nuestro geométrico esquema racional o a nuestra voluntad.
Yo creo que todos sabemos eso, que no descubro nada nuevo, pero al mismo tiempo nos gusta vernos capaces de tener un plan e imponerlo. Después de todo, para eso estamos en el mundo, para realizarnos y desarrollar en su totalidad ese impulso que todos llevamos dentro.
Lo que no podemos soportar es el fracaso, que ese ser omnipotente en su capacidad de imaginar y desear que todos somos no sea un agente capaz de intervenir con éxito sobre la complejidad del mundo exhibiendo esa misma omnipotencia de puertas afuera.
Nada nos detiene cuando soñamos un futuro, pero los problemas siempre vienen luego.
Normalmente, el destino siempre vence, pero puede perder más veces si somos capaces de convertir nuestras derrotas en victorias, es decir, si somos capaces de ver las cosas buenas en lo aparentemente adverso.
No hay mal que por bien no venga, se suele decir.
Y aunque las cosas no nos salgan como pensamos, siempre podemos sentarnos junto al mar e intentar repirar el efímero aroma que deja la espuma de cada ola mientras tomamos un buen vaso de vino.
Mañana volveremos a intentarlo... o quizá el perezoso vuelo de una gaviota nos traiga un diferente y mejor plan.
Eso es lo nuevo.
"Conocen los niños el cuento del rey Creso a propósito de esto; el cual, habiendo sido hecho prisionero por Ciro y condenado a muerte, a punto de ser ejecutado, exclamó: ¡Ay Solón! ¡Solón! Llegado esto a oidos de Ciro quién preguntó lo que quería decir contestóle que comprobaba entonces en sus propias carnes la advertencia que antaño le hiciera Solón acerca de que los hombres, por mucho que les sonría la fortuna, no pueden decirse felices hasta que haya transcurrido el último día de su existencia, a causa d ela inseguridad y volubilidad de las cosas humanas que con ligero movimiento pasan de un estado a otro muy distinto (...) Y parece que el destino esté a veces acechando hasta el mismísimo último día de nuestra vida, para hacer gala de su poder destruyendo en un momento lo que se ha construído en luengos años; y fuérzanos a gritar con Laberio: He vivido un día de más"
(Michel de Montaigne. Ensayos.)

jueves, noviembre 30, 2006

Bach, Mozart, Haendel... Grandes clásicos pasados por el tamiz de Richar Cleyderman suenan en los trenes de cercanías madrileñas.
El resultado es un inquietante aroma a frenopático, a "mundo feliz" interpretado por Mel Brooks.
Los últimos nazis que quedan se dedican a programar el hilo musical.

Prefiero el silencio.

miércoles, noviembre 29, 2006

Como si hubiese cometido el más grande de los olvidos,
o hubiera resultado gravemente herido por un disparo invisible,
cierra los ojos.

Son las nueve de la mañana
y con manos heladas
el mundo vuelve a manosearle el alma
con sus maneras desconsideradas,
destempladas de siempre.

Cierra los ojos.
Respira profundamente.
Toma aire para sumergirse
desesperadamente en su propia oscuridad.

Imágenes grises,
palabras abrupramente pronunciadas
mientras aprusaradamente se llega con la hora justa a todas partes.

Necesita imaginar.
Necesita soñar.

Desplegar sus propias alas y volar lejos, muy lejos
aunque sólo sea un instante, escapar.

martes, noviembre 28, 2006

"Y es locura esperar que el propio destino nos arme alguna vez contra él suficientemente. Hemos de combatirlo con nuestras propias armas.... Cada cual está bien o mal según se sienta él. No es feliz aquel del que lo creemos sino aquel que lo cree de sí mismo. Y sólo así se hace la creencia verdad y realidad. El destino no nos causa ni bien ni daño alguno; sólo nos ofrece la materia y la semilla que nuestra alma, causa y dueña única de su condición feliz o desventurada y más poderosa que él, modela y aplica como le place"
(Ensayos, Michel de Montaigne)

miércoles, noviembre 08, 2006

OTOÑO (Fragmento enésimo)


Quizá, lo extraño sea encontrarse
y lo normal sea permanecer perdido,
por el mundo,
entre las personas y las cosas,
sintiendo una mayor o menor ausencia
de ese uno mismo
que nos aguarda en cualquier recodo del camino.

Seguramente, lo importante sea
la absoluta capacidad de reconocernos
en ese poco probable encuentro
y sentir en esos ojos hermanos que nos miran,
en esa sonrisa íntima que como un puente se nos tiende,
la arrebatadora sensación de haber encontrado definitivamente.

Y después, absolutamente, el valor de atreverse a ser
por encima de todos los miedos,
contra todo riesgo,
cabalgando valerosamente contra los cañones del tiempo,
colina arriba, hasta el infierno
si fuera preciso.
UN BUEN AÑO


Ya he visto antes esta nueva película de Ridley Scott.

Su planteamiento no es nada original. Un hombre que en apariencia es un triunfador, correctamente interpretado por el habitualmente genial Russell Crowe, se encuentra y descubre que su lugar en el mundo está en un pequeño "chateau" de la Provenza francesa.

Y si el planteamiento, no es nada original la resolución tampoco... porque todos sabemos como termina esta historia.

No obstante, y aunque ya la había visto antes, tengo que decir que no me importó volver a verla. Seguramente, porque me gustan las historias de personajes perdidos que terminan por encontrarse a si mismos en un entorno que les llama y que parece estar hecho para ellos mismos.
El mito del paraíso perdido recobrado siempre a través de las más profundas emociones sobrevenidas, en este caso, bajo los rayos de un perezoso sol Provenzal.

En este sentido, "Un buen año" reproduce fielmente las claves de este improbable género cinematográfico, sin caer demasiado en el pastelero sabor dulzón de una comedia romántica. Y optando por un cierto costumbrismo tranquilo que, en la forma, aspira a alcanzar la alargada sombra del maestro Rohmer sin -por supuesto- conseguirlo. Costumbrismo tranquilo que continuamente se encuentra adornado con bastantes momentos de pura comedia, momentos de los que tanto Scott como Crowe quizá podrían haber sacado más partido.

En resumen, "Un buen año" es una película amable y suave, con vocación de obra menor, que ofrece al espectador la oportunidad de contemplar a ese gran actor que es Russell Crowe en un registro diferente. Nada del otro mundo, pero tampoco un espectáculo desdeñable si uno quiere salir del cine contento y con una sonrisa en los labios.

Aunque yo sigo quedándome con "Local Hero"...

martes, noviembre 07, 2006

Escuchado a Concha Márquez Piquer en uno de esos programas de la tele en los que le ponen a la gente el micrófono en la cara y a propósito de una gira de Isabel Pantoja por Rusia:

"Cuando Dios te cierra una puerta, te abre una ventana... para tirarte"

lunes, noviembre 06, 2006

"¿Quién puede en el curso de una vida
remover toda la sombra de que está hecho?
En esa cama de sombra me acuesto,
y ciego me levanto como dormí.
Pero insisto en la insistente empresa
de llenar los ojos ciegos con la certeza
de que también hay sol dentro de mí. "
(Miguel Torga)
INCERTIDUMBRE

En el "Tio Vania" de Anton Chejov, el médico pronuncia la siguiente frase: "Cualquier cosa menos la incertidumbre".

Aún no la he olvidado y hoy la recuerdo más que nunca.

La incertidumbre -creo- es uno de los sentimientos más difíciles de sentir.

Sintiéndolo, uno se sabe en manos de otros y -principalmente- del tiempo. Quizá, se pueda hacer algo para mejorar la propia situación, pero -y se haga lo que se haga- el demonio de nuestra propia levedad se nos aparece sonriente y moviendo su larga cola como un malvado gato de Cheshire.

En la incertidumbre uno siempre aguarda. Acontecimientos, palabras, miradas o una simple llamada telefónica... En algún momento ocurrirán o quizá nunca sucedan.

El individuo se convierte en el sujeto (im)paciente de un proceso cuyo intrincado mecanismo ignora.

Espera.

Espera y sólo puede limitarse a desear que las cosas sucedan... o no, pero -lo más importante- la decisión nunca le corresponde a él.

No es tan dueño de su destino como cree. Nadie lo es.

Una espera puede volvernos locos o también hacernos más humildes.
De vez en cuando es bueno que la vida nos haga esperar.

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Fotografía: Incertidumbre Violenta
Fractal Art by Vicky Brago-Mitchell
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domingo, noviembre 05, 2006

VIBRACIONES NOCTURNAS

LITTLE MIS SUNSHINE

Me gusta esta película.

Quizá porque la mayoría del tiempo sucede en la carretera, durante un viaje... Seguramente, porque uno sale contento, vistiendo la media sonrisa de los buenos momentos, cuando sale del cine.

No lo se...

El caso es que "Little Miss Sunshine" es una "road-movie" protagonizada por una familia disfuncional que se encuentra varada en la playa a donde van a parar todos los naufragios del mundo de ganadores y perdedores en que vivimos inmersos. Es en sí misma una reflexión agridulce sobre los efectos que sobre las personas ejerce ese diario desayuno de los campeones que en algunos momentos -o quizá constantemente- todos nos vemos obligados a tomar.

A mi modo de ver, lo más interesante de "Little Miss Sunshine" es la idea de que uno mismo siempre es dueño de su éxito y de su fracaso. De que todo pasa por la decisión personal e intransferible de lo que se quiere hacer y no por la imposición pura y dura de formas de comportarse y vivir.

Las raíces del éxito siempre crecen allí, en la parte más íntima de nosotros mismos donde late nuestra más profunda semilla, la que -desarrollada- nos hará ser lo que verdaderamente queremos/debemos ser o hacer.

No hay fracaso posible si uno escucha esa voz.

Por éso, al final de la película y cuando la familia regresa a su casa, ni se me pasa por la cabeza pensar que las cosas les hayan salido mal y que el largo viaje no haya merecido la pena. Después de todo, se han encontrado a sí mismos. Han hecho justo lo que han querido hacer y lo han descubierto justo a tiempo.

Ese es siempre es el más importante de los triunfos.

"Preferiría no hacerlo", decía Bartleby, el maravilloso y fascinante personaje de Herman Melville. Un casi valleinclanesco esperpento de la necesidad y el esfuerzo por ser constantemente uno mismo.

Seguramente nadie querría ser Bartleby. Sólo él... Y de eso se trata.

domingo, octubre 29, 2006

"Es por prudencia por lo que un Dios nos oculta el futuro en la sombra y se ríe del que se preocupa por el más allá de su destino mortal. Es feliz, dueño de sí mismo, el que cada día puede decir: he vivido. Qué me importa que mañana se oscurezca o brille el sol"
(Horacio, Odas, III. XXIX. 29 a 32 y 40 a 44)
HOJAS DE OTOÑO

SCOOP


Desde 1992, Woody Allen viene obsequiando a sus innumerables fans con, al menos, una película anual.

La entrega correspondiente al 2006 es "Scoop".

A la sombra de "Match Point", su predecesora, "Scoop" resulta una película menor, una suerte de divertimento policiaco en el que -y por encima de todo- brilla el talento de Allen para plantear historias con presupuestos muy originales (un periodista muerto recibe una exclusiva de otra fallecida mientras cruza el Leteo en compañía de la propia Muerte). Así como de su enorme inteligencia para llenar esas historias con dialogos llenos de réplicas ingeniosas ("Fui educado en el judaísmo, pero cuando crecí me pasé al narcisismo").

"Scoop" se deja ver con agrado y uno se ríe lo suficiente durante sus 96 minutos de duración como para salir contento del cine... Lo que no es poco. Pero adolece del mismo defecto que el que escribe detecta en la mayoría de las últimas películas de Allen.

Uno las olvida pronto.
Y, si acaso, sólo permanece la impresión de haber pasado un buen rato.

Mientras uno se llevaba a casa "Match Point", una de las mejores películas que Allen ha rodado nunca, "Scoop" no va más allá de las puertas del cine, como si se tratara de un habitante de "Shangri-La" incapacitado para atravesar los lindes de su territorio bajo la pena de envejecer y morir.

Hablamos de comedia de baja intensidad.... lo que por otro lado es normal, puesto que en la prolijidad el talento suele disiparse. Aunque Allen siempre tiene a su favor el hecho de que nos hace reir, y solemos perdonar casi todo a aquellos elegidos que tienen la capacidad o el don de arrancarnos una sonrisa.

Juega con esa ventaja para seguir haciendo lo que más le gusta: rodar películas.



viernes, octubre 27, 2006

INOLVIDABLE

El incompetente y desubicado Hrundi V. Bakshi, maravillosamente interpretado por Peter Sellers, se convierte en la pesadilla del equipo que rueda una nueva versión del clásico "Gunga Din".

La desastrosa sucesión de catastrofes protagonizadas por el actor hindú culminan con la accidental voladura del fuerte, una de las escenas más importantes del film y que compromete el futuro de tan cara producción.

Apoyando el pie sobre el detonador, Bakshi entra en una lista negra que, por error, es en realidad una lista de invitados a un sofisticado guateque.

Como no podía ser menos, Bakshi llevará el desastre a las colinas de Hollywood, pero también con él habrá sido invitado un punto de vista alternativo, hippie y naif que salvará a una bella aspirante a actriz de un pequeño desastre personal.

Con la ayuda de un ballet ruso y un elefante sucio, Bakshi llenará de espuma y locura una envarada fiesta de poderosos y elegidos.


Como repite varias veces durante la película y sin que venga mucho a cuento, "la sabiduría es la virtud de los adultos, pero el corazón de un niño es puro".

Unas palabras que en realidad son una amable y bondadosa sonrisa que Bakshi nos dedica con timidez.

El guateque.
VERANOS

"El oficio de vivir" es el diario del escritor italiano Cesare Pavese, el día a día de una sensibilidad maldita siempre a flor de piel.

Su lectura me parece siempre recomendable y de cuando en cuando regreso a él para zambullirme al azar en cualquiera de sus entradas.

Hoy he abierto el libro por el final.
Mis ojos vagabundean por las páginas de pensamientos tachados por el propio Pavese en alguna de las entradas de este diario.

Me fascinan los tachados.
No se por qué.

Los fantasmas terribles de mis dos últimos veranos están de pie, haciendo guardia siniestra y oscura de mi fracaso.
Se que no me van a dejar nunca.

Y de pronto mi mirada emerge del libro con un tesoro cuya sugerente belleza de melancolía y paz quiero compartir con vosotros (aunque no tengáis maldita idea de la razón de ser de este escrito):

"24 de octubre (de 1940)
Es el inmóvil verano de los ojos cerrados. Tu vida continúa en los días idos como un mar de mediodía. Disfrutas del cielo con tu cuerpo de entonces"

Y recupero la alegría del verano que les precedió, el primer verano de todos mis veranos, cuando la alegría temblaba entre mis manos.

Mi fracaso se enrosca como un gato alrededor de mis pies.
Está tranquilo.
Sabe que ya no podré morir nunca.
ROSA AL VIENTO

FANTASMAS

La fotografía que véis fue realizada por el antropólogo Edward S. Curtis a principios del pasado siglo XX. se llama "La danza del eclipse" y me parece maravillosa... por eso la pongo.

Alguna vez ya he escrito en este blog sobre las viejas fotografías y la fascinación que ejercen sobre mi. No me importa repetirme... Es inevitable. Uno siempre tiene que ser uno mismo, aunque resulte aburrido. Para eso estamos aquí.

Ninguno de los guerreros fotografiados por Curtis hace casi cien años existe ya. Todos han pasado. Más pronto o más tarde, sus vidas terminaron... pero ahí están congelados en un momento de sus pequeñas vidas. Permanecen encerrados en un instante de dos dimensiones que se prolonga en el tiempo.

Una parte de su alma está ahí, ha quedado atrapada en el corto intervalo de una exposición al ojo de la cámara.

Los fantasmas existen.

Viven en la eterna medianoche de las viejas fotografías.
LLUVIA

martes, octubre 24, 2006

DISTANCIA

No quiere que le den las gracias.

Lo ha decidido.

Que le den un beso, que le hagan un guiño,
que le administren una caricia,
que le sonrían
o que, simplemente, no le digan nada...
pero que no le den las gracias.

Nunca más.

Es una palabra maldita.

Proyecta a millones de kilómetros de distancia
a las personas que la pronuncian...
aunque sigan estando a su lado.

Hace que se sienta sólo y extraño.

lunes, octubre 23, 2006

THE SEARCHERS
Si por algo destaca el cine de John Ford -a mi entender- es por una enorme capacidad para estilizar las imágenes y hacerlas significar, trascender.

Esta imagen procedente de "Centauros del desierto" (The searchers) es un magnífico ejemplo.

Por sí misma es bella: Dos jinetes y una montura cabalgando hacia el crepúsculo mientras continúa la infructuosa búsqueda de la niña raptada por los indios.

En sí misma encierra una belleza interior llena de silencio y poesía.

La odisea eterna del hombre atrapado entre el cielo y la tierra, convertido en apenas una insignificante y vulnerable contingencia que escasamente perturba la eterna monotonía rectilínea del horizonte.

La belleza de ese esfuerzo por existir y, lo que es más importante, por ser en ese espacio tan reducido, un espacio angosto compuesto de un número incierto de años y nacido de la proximidad entre esas dos inmensidades que constantemente amenazan con aplastarlo todo.

El cine de John Ford es un cine con alma.
HISTORIAS

I
El que desarrolla Wim Wenders es un interesante punto de vista acerca de las historias y el poder hipnótico que desde el principio de los tiempos aquellas ejercen sobre nosotros, los seres humanos:

"Pero, por supuesto, las historias tienen su interés. Son poderosas e importantes para la humanidad. Proporcionan a la gente lo que buscan y lo hacen en un nivel muy profundo -son mucho más que entretenimiento, acción y suspense. Uno de las necesidades principales de la gente es que cierta cantidad de coherencia les sea proporcionada de alguna forma y las historias proporcionan a quienes las escuchan el sentimiento de que existe un sentido. Al final y en el fondo existe un orden por debajo de la increíble y caótica confusión de las sensaciones y los fenómenos que les rodea y ese orden es lo que la gente necesita más que ninguna otra cosa. Casi diría que el concepto de orden y de historia está directamente relacionado con la idea de Dios. Las historias la substituyen o se tratan de otra forma de llamar a la misma cosa.

(...)

Las historias son mentiras. Pero son increiblemente importantes para nuestra superviviencia. Sus estructuras artificales nos yudan a superar nuestros peores miedos: la ausencia de un Dios, la idea de que no somos nada más que un conjunto de pequeñas partículas vibrantes dotadas de percepción y conciencia, pero perdidas en un universo que en su mayor medida permenece más allá de nuestra comprensión. Produciendo coherencia, las historias hacen que la vida sea soportable y combaten nuestros miedos. Esa es la razón que lleva a los niños a querer escuchar un cuento antes de dormir y también que hace de la Biblia una historia muy larga y también la razón que explica el final feliz de casi todas ellas."
(Historias imposibles, Wim Wenders)

III
Necesitamos constantemente escuchar historias.
Su mentira encierra una poderosa verdad que nos permite, a su vez, sustentar en ellas nuestra propia certeza.

La capacidad de generar un sentido, un mundo, puesta por obra ante nuestros ojos.


domingo, octubre 22, 2006

CIELO DE MADRID... AZUL

FAVORITOS




Cuando uno se pasa la vida mirando una brújula con 360 nortes es complicado poder precisar los favoritismos.

Ser un diletante de tantas cosas -y las que quedan por llegar- tiene ese pequeño inconveniente.

No obstante, y para cada regla, siempre hay excepciones. También las hay para mí.

En algunas cosas, tengo mis rotundos favoritos y, por lo que respecta a la poesía, a mis cuarenta años de vida estoy en condiciones de afirmar que siempre incluiría "El muerto" de José Hierro entre mis poemas favoritos.

Mucho tiene que cambiar todo para que sea capaz de traicionarme tan profundamente... aunque peores cosas se ven caídas sobre la corteza de este pan nuestro de cada día con cada vez menos miga.

Han pasado veinte años y aún sigue gustándome:

"Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría
no podrá morir nunca.

Yo lo veo muy claro en mi noche completa.
Me costó muchos siglos de muerte poder comprenderlo,
muchos siglos de olvido y de sombra constante,
muchos siglos de darle mi cuerpo extinguido
a la hierba que encima de mí balancea su fresca verdura.
Ahora, el aire, allá arriba, más alto que el suelo que pisan los vivos
será azul. Temblará estremecido, rompiéndose,
desagarrado su vidrio oloroso por claras campanas,
por el curvo volar de los gorriones,
por las flores doradas y blancas de esencias frutales.
(Yo una vez hice un ramo con ellas.
Puede ser que después arrojara las flores al agua,
puede ser que le diera las flores a un niño pequeño,
que llenara de flores alguna cabeza que ya no recuerdo,
que a mi madre llevara las flores:
yo querría poner primavera en sus manos.)

¡Será ya primavera allá arriba!
Pero yo que una vez en sentido en mis manos temblar la alegría
no podré morir nunca.
Pero yo que he tocado alguna vez las agudas agujas del pino
no podré morir nunca.
Morirán los que nunca jamás sorprendieron
aquel vago pasar de la loca alegría.
Pero yo que he tenido su tibia hermosura en mis manos
no podré morir nunca.

Aunque muera mi cuerpo, y no quede memoria de mi"
(El Muerto, poema perteneciente a "Alegría", José Hierro)




Hace veinte años éste se me antojó el poema que siempre hubiera querido escribir... y aún me lo sigue pareciendo.

Estremecedor canto pronunciado más allá de la vida, desde la muerte.

Una vida recordada en su ausencia, sin resentimiento porque el sabor que ha dejado en esos labios borrados perdurará siempre.

Una heterodoxa visión de un extraño paraíso de sombras y olvido donde sólo existe el recuerdo de haber sido feliz y cierto.

Cielo azul bajo la negra tierra.

José Hierro fue un gran poeta... y aún lo sigue siendo, en la alegría de reencontrarse una y otra vez con su obra eterna.

miércoles, octubre 18, 2006

INOLVIDABLE

The searchers

Ethan, el personaje que interpreta Wayne, ha cumplido con su promesa. Ha devuelto la niña raptada por los indios a su hogar.



Él nunca ha podido permitirse algo semejante a un lugar al que regresar.

Lo único que le queda es hacer lo que siempre ha hecho... Marchar.
Aunque andaba como Jack Sparrow guiandome por una brújula que se movía en todas las direcciones, recuerdo que a principios de la década de los 80 una de las cosas que más deseaba en el mundo era ser director de cine.
No sabía como hacerlo.
No conocía a nadie pero lo deseaba ardientemente... hasta que ví "Paris, Texas" de Wim Wenders en los cines Alphaville en la madrileña calle Martín de los Heros. Lo recuerdo perfectamente. Disfruté aquellos maravillosos 147 minutos de metraje como si fueran eternos (a alguno también se lo parecieron pero lo fueron en otro sentido menos poético).
Todo se me antojó perfecto (y me lo sigue pareciendo 20 años después).

Cuando salimos del cine, me recuerdo andando la calle Martín de los Heros rodeado de gente, pero en soledad, pensando que alguien había hecho ya la película que yo siempre hubiera querido hacer de haberme dedicado al mundo del cine.... y desde entonces ya no deseé tan ardientamente hacer películas.
Ya había alguién dispuesto a abastecer la sensibilidad de espectadores como yo y lo estaba haciendo bastante bien.
Podía dedicarme a seguir los locos dictados de la brújula y así lo hice.

Este fue el comienzo de mi relación afectivo-intelectual con Wim Wenders.
Después llegaron, "El relámpago sobre el agua", "El amigo americano", "En el curso del tiempo", "El estado de las cosas" y la maravillosa "El cielo sobre Berlín" y la sensación no me abandonó jamás... Ultimamente, sí lo ha hecho. Aunque siempre tienen sus momentos, las últimas películas de Wenders no están a la altura de su genio, pero yo sigo acudiendo fiel a la cita aunque sólo sea por los viejos tiempos.

En uno de esos artículos, Wenders escribe que "la realidad en si misma es la única aventura posible del cine" y se extiende:

"También aprendí que no tiene sentido introducir a la fuerza una historia dentro de una película. Una de las cosas que Ozu me enseño es que uno puede contar un film narrativo sin tener una historia lineal. Uno tiene que creer en los personajes y permitirles llegar a una historia sobre ellos mismos. En lugar de empezar con una historia y pensar en los personajes que se adecuen a ella, puedes empezar con unos personajes y, con su ayuda, llegar a la historia"

Así es como me gusta escribir mis historias.
Siempre imagino un personaje, una situación y empiezo a escribir con la aproximada intención de una dirección, de un final en mi cabeza.
Y cada página es un recodo más del camino.